Belén Viloria

TITULARES DEL FUTURO

Belén Viloria


Valor para las ciudades. Valor para las personas

13/04/2024

Para el año 2080, los expertos calculan que habrá 10.000 millones de personas habitando en solo 10.000 ciudades, frente a los 2.300 millones que lo hacían en 1980. Planificar las urbes es, por lo tanto, el mayúsculo reto de los próximos años.
El reto del mundo rural sigue estando sin solucionar a la vez que las ciudades luchan por transformarse para seguir absorbiendo habitantes, pero ahora deberán luchar por ser una de esas 10.000 ciudades que quedarán de las 500.000 que hay actualmente, por tanto, deberán competir entre ellas.
Según un estudio de la BBC en el que se busca lo mejor de cada lugar para crear la ciudad perfecta las claves hoy serían la vivienda, tecnología, seguridad, el tratamiento hacia el envejecimiento, las ciudades verdes y gestión del agua, el empleo, la multiculturalidad y la vigilancia de la salud mental.
Es muy común desde hace décadas atraer turismo puntual a través de grandes eventos, un método que muchas ciudades utilizan en un entorno de cortoplacismo y visibilidad mediática, pero ¿qué valor final y a largo plazo queda para sus habitantes?, ¿es posible crear acciones que creen valor directo a sus habitantes, que les proporcione conocimiento, que provoquen relaciones de valor para construir in situ más valor? La respuesta, sí. ¿Es la administración pública la única responsable de generar este valor? La respuesta, no.
Descubrir e identificar el valor y el talento de los habitantes de una población, incentivar, impulsar y provocar la búsqueda de soluciones a los problemas del entorno, así como saber generar conexiones entre las personas que lleven a un proceso de generación de valor continuo, es todo un arte que no es tan habitual porque requiere determinación, valentía y visión de largo plazo, pero por eso tiene unos réditos inéditos e incalculables para la vida de las personas en el presente y futuro. Un valor que yo misma he podido comprobar como creadora de iniciativas ciudadanas con únicamente ese objetivo.
Esta semana, la Fundación Fundos ha entregado sus Premios a la Innovación Social en Castilla y León, tanto pública como privada, junto a un premio de Honor, en su ya 5ª edición. El jurado, hemos querido reconocer y destacar en esta ocasión soluciones e innovaciones relacionadas con la seguridad ciudadana e igualdad de género, y con el cuidado y salud mental.
El premio a la Innovación Social Privada ha sido para la Asociación Internacional Teléfono de la Esperanza por su 'Chat de la Esperanza', por ser un proyecto que actualiza un servicio fundamental, la atención y la prevención del suicidio, a través de la mensajería instantánea enfocado a colectivos vulnerables, como jóvenes y adolescentes, y que permite ayudar a personas con dificultades auditivas o en el habla. Y el premio a la Innovación Social Pública para la Unidad de Igualdad, Género y Diversidad de la Diputación de Segovia por el proyecto 'Segovia libre de violencia sexual' que busca erradicar la violencia sexual a través de la educación con el foco en jóvenes y adolescentes. 
El Premio de Honor ha recaído sobre la Fundación Atapuerca, en el 25 aniversario de su creación, por su increíble trabajo en el estudio, investigación y divulgación de los yacimientos de Atapuerca que aportan grandes respuestas sobre nuestros orígenes, y son clave para la investigación de la prehistoria, tanto a nivel nacional como internacional. Además, en esta ocasión hemos querido conceder una mención especial a la Escuela Nacional de Policía y Centro Universitario de Formación de la Policía Nacional, ubicada en Ávila, al cumplir 200 años al servicio de la seguridad de todos los ciudadanos. Todos ellos representan lo mejor de nuestra tierra, las personas. 
Necesitamos más iniciativas de valor presente y futuro que ofrezcan soluciones a la vez que construyen un legado a medio y largo plazo para las personas que habitan sus poblaciones. Como ciudadanos podemos ponerlas en marcha, apoyar las de otros y si no pedirlas o «exigir» su impulso y apoyo a la administración pública. Tenemos más valor en nuestro propio entorno de lo que creemos, sólo hay que buscarlo, ponerlo en valor, darlo a conocer y conectarlo para que se produzca la magia de que mejoremos nuestras ciudades en beneficio de todas las personas hoy y mañana.