La atropellada estaba cruzando y fue lanzada contra la terraza

A.G.M.
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La víctima, una mujer de 57 años, era sordomuda y no pudo escuchar la llegada del vehículo cuando se disponía a cruzar por una zona no habilitada de la calle Águila, en Pajarillos. El conductor, de 19, circulaba con exceso de velocidad

Captura de uno de los vídeos que circulan del suceso y en el que se aprecia dónde acabó el cuerpo de la atropellada.

La mujer atropellada la tarde del martes en el barrio de Pajarillos no se encontraba sentada en ninguna terraza, tal como se dijo inicialmente, sino que estaba cruzando la calle Águila cuando fue arrollada mortalmente por un Seat Ibiza. El impacto fue tan brutal que la impulsó varios metros lanzándola contra la terraza del bar Ávila y dejándola prácticamente sobre la acera.

El caso está en manos del equipo de Atestados de la Policía Municipal que trata de reconstruir el accidente ocurrido minutos antes de las ocho y media de la tarde del martes. Las primeras hipótesis apuntan claramente a que el conductor, un joven de 19 años que permanece detenido, circulaba con exceso de velocidad cuando se produjo el atropello. La vía está limitada a 30 kilómetros por hora y la fuerza del impacto sobre la mujer de 57 años, desplazada varios metros, confirmaría ese exceso de velocidad que ahora se trata de cuantificar por los agentes especialistas en investigación de accidentes.

Lo que parece estar claro es que la víctima estaba cruzando por una zona no habilitada (sin paso de peatones) y que, al ser una persona sordomuda, quizá no pudo escuchar la llegada del vehículo, tal como detallan fuentes cercanas al caso a este periódico. Fue arrollada cuando salía de un supermercado y el cuerpo apareció en el interior de una terraza en la que había hasta mamparas para separar las mesas de la carretera, lo que da idea de la brutalidad del impacto. Llegó a ser evacuada con vida pero fallecía poco después en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid.

A la fuga y detenido

La detención del joven conductor, que iba junto a otro joven de 17 años que quedó en libertad poco después, se produjo minutos después de los hechos en la avenida de Segovia, después de que el conductor de una grúa municipal empezase a seguir al Seat Ibiza del arrestado al percatarse de que los daños que tenía eran compatibles con los del atropello que acababa de ocurrir en Pajarillos.

Las fuentes consultadas por este periódico aseguran que la víctima y el conductor no se conocían de nada, y por tanto todo hace pensar que fue una simple imprudencia. Inicialmente se investiga al joven de 19 años por un delito contra la seguridad del tráfico con resultado de muerte y otro de omisión del deber de socorro. El arrestado dio negativo tanto en la prueba de alcoholemia como en el test de drogas.