Una carta de Rosa Chacel a Zambrano, legado para el Cervantes

D. V.
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Es una misiva "absolutamente inédita", según el instituto de la lengua española, que se conservará en la Caja de las Letras junto con el borrador inconcluso de un artículo publicado en 1984 por la escritora vallisoletana de la Generación del 27

El legado de Chacel que conservará el Instituto Cervantes en la Caja de las Letras se complementa con una decena de primeras ediciones de títulos aportados por la escritora vallisoletana. - Foto: Europa Press

La escritora Rosa Chacel ha entrado en la Caja de las Letras del Instituto Cervantes con un legado 'in memoriam' formado por una carta original que envió a María Zambrano y el borrador inconcluso de un artículo publicado en 1984, que han quedado alojados en la caja de seguridad número 971.

El documento original depositado es una carta "absolutamente inédita", tal y como resalta el Cervantes, y cuenta con correcciones hechas a mano. "Se trata de un documento original mecanografiado con retoques autógrafos de la propia Chacel, que refleja la buena sintonía que ambas habían mantenido y, cuarenta años después, las diferencias que les distanciaron", detalla la institución.

También se ha guardado el borrador del artículo titulado 'Rosa mística', que fue publicado en noviembre de 1984 en la revista 'Cuadernos Hispanoamericanos', en su número 413. El texto apareció publicado en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. El legado se completa con una pipa en su estuche original y la placa que la autora recibió del Ministerio de Cultura cuanto fue distinguida con el Premio Nacional de las Letras Españolas en 1987.

Por su parte, el Instituto Cervantes aportó, para su Biblioteca Patrimonial, una decena de títulos de la novelista y cuentista vallisoletana, entre ellos, primeras ediciones de libros como 'Memorias de Leticia Valle' (1945), 'A la orilla del pozo' (1936), 'Alcancía' (1982), 'Sobre el piélago' (1952), 'La sinrazón' (1960) o 'Saturnal' (1972).

El director del Cervantes, Luis García Montero, ha recordado la trayectoria de Rosa Chacel, quien da nombre a la biblioteca del centro de Porto Alegre (Brasil), uno de los países en los que vivió un largo exilio que comenzó en 1938 y se prolongó hasta 1974. García Montero rememoró cómo la autora llegó a Madrid a los diez años de edad, procedente de su Valladolid natal, y en la capital "se convirtió en alguien que respiró todos los aires de la transformación artística de la época".