Una empresa proyecta un crematorio para gallinas en Traspinedo

R.G.R
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La multinacional ya cuenta con naves avícolas en el municipio y ahora ha solicitado licencia para construir esta incineradora de baja capacidad para deshacerse de los animales muertos

210324JT_0033.JPG - Foto: Jonathan Tajes

La multinacional con sede en Alemania Lohmann Breeders ha proyectado la construcción de un crematorio de gallinas en la provincia de Valladolid. Una incineradora de baja intensidad ubicada en el polígono Las Pimpolladas de Traspinedo, para deshacerse de los animales muertos de las naves avícolas que ya tiene en el municipio. 

La multinacional cuenta ya con dos naves en el municipio para la cría y puesta de huevos, que superan los 2.000 metros cuadrados. La actividad que se lleva a cabo es el alojamiento y cría de gallinas reproductoras y la puesta de huevo incubable. Las aves permanecen un ciclo productivo completo en la granja (entre 50 y 70 semanas). En ese tiempo se producen huevos que diariamente son recogidos y almacenados y semanalmente son enviados a una planta de incubación.

Como en toda explotación animal, se producen bajas de gallinas cuyos cadáveres deben gestionarse de forma adecuada. Hasta ahora los cadáveres se almacenaban en arcones congeladores y periódicamente eran llevados a un gestor autorizado para su destrucción.

Con el objetivo de optimizar y mejorar el proceso productivo se pretende instalar una incineradora de cadáveres animales en la explotación con el que se evitará la entrada de vehículos en las instalaciones periódicamente, lo que conlleva un riesgo de contaminación cruzada entre diferentes explotaciones, según se recoge en la memoria del proyecto. 

Las bajas de animales serán retiradas diariamente del interior de las naves de producción donde están alojadas las aves y se almacenarán en arcones congeladores de 500 litros de capacidad. La incineradora da su mayor rendimiento con una carga de 250 kilogramos por lo que los cadáveres se almacenarán hasta alcanzar esa cantidad, momento en el que los cadáveres serán incinerados.

El alcalde del municipio, Javier Fernández, indicó que desde el Consistorio se ha solicitado un informe a la Junta de Castilla y León en referencia a la solicitud por parte de la empresa de licencia ambiental para su instalación.  

La incineradora se instalará en el exterior, separada de las naves donde se alojan las gallinas asegurando la separación física entre la incineradora y las aves, el pienso y las camas, y se ubicará en una zona hormigonada con cubierta exterior separada del resto de edificaciones.

La incineradora se instalará en un cobertizo de unos 25 metros cuadrados que se encontrará lo suficientemente separado de la zona donde se están las naves de las gallinas. El cobertizo donde se alojará la incineradora será construido con cerramientos de termoarcilla de 24 milímetros de espesor y enfoscado por ambas caras, cubierta de panel sándwich acabado en lacado blanco de 35 milímetros de espesor con núcleo de espuma de poliuretano sobre correas metálicas. La solera será de hormigón impermeable.

Adosado al cuarto que alberga la incineradora habrá un cuarto para almacenar las cenizas que genera la incineradora con una superficie de aproximadamente diez metros cuadrados.

La incineradora se ubicará sobre una superficie hormigonada, con techado y solo se utilizará para la incineración de los cadáveres de animales de la propia explotación ganadera donde se ubica. En ningún momento se utilizará en otro lugar ni para incinerar otros productos.

El equipo tiene un poder de reducción muy elevado y las cenizas que se obtendrán será el uno por ciento de la materia orgánica procesada. Todavía no están fijado los plazos para este proyecto.