Tres hombres y un destino

Javier M. Faya
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Los tres 'nueves' del Real Valladolid, Negredo, Sylla y Marcos André, intentarán revertir la situación y acabar con la sequía goleadora del equipo, el que menos anota, junto al Andorra y el Amorebieta, fuera de casa

Álvaro Negredo. - Foto: Iñaki Sola Rubén de la Fuente (Real Valladolid)

Vaso medio lleno o vaso medio vacío. Esa es la cuestión. El Real Valladolid afronta este fin de semana una salida complicada al campo del Sporting de Gijón. Y no solo porque es un rival que está por encima en la clasificación de la Liga Hypermotion, cuarto, un punto por encima, sino porque ha entrado en una dinámica muy peligrosa desde la jornada 20, concretamente el 18 de diciembre del año pasado. Ese día cayó 1-0 ante el Villarreal B en el Estadio de La Cerámica. Desde entonces, con la salvedad del choque ante el Racing de Santander el pasado 29 de enero (3-1), en los otros cinco partidos no metió gol. La sequía preocupa y mucho a los aficionados, sobre todo si tiran de hemeroteca, ya que los de Pezzolano han firmado su segundo peor registro histórico de goles en Segunda: 28 tantos en 26 jornadas. Ha tenido que pasar más de medio siglo para encontrar algo peor: 27. Y hay otro dato más que preocupante, junto al Andorra y al Amorebieta, penúltimo y último, respectivamente, es la escuadra que menos anota fuera, con ocho dianas. Lógicamente, con esos números llegar a Primera parece una utopía.  

Lo del vaso medio lleno tiene una explicación: a pesar de los negros nubarrones, las estadísticas esquivas y el mal juego en los últimos duelos, el conjunto pucelano está en puestos de 'play-off' y depende de sí mismo para pelear por el ansiado ascenso. A esto hay que sumar que a los asturianos se les ganó y con suficiencia en la primera vuelta (2-0), con tantos de Cédric y Monchu, y, sobre todo, porque el club confía ciegamente en el recién llegado 'Tiburón de Vallecas', Álvaro Negredo, que dejó muy buenas sensaciones en su estreno ante el Albacete, ante el que jugó alrededor de media hora. 

Cierto es que tiene ya 38 años, le falta rodaje, pues en el Cádiz llevaba más de un año sin apenas jugar y su mayor aval era su liderazgo en el vestuario. Pero eso no es suficiente en el Pucela: quieren goles. Y no hay tiempo. Pero, tranquilos, porque si se necesita sangre fría, experiencia en el último segundo, coraje, un revulsivo, ese sin ninguna duda es ese héroe de 'La Tacita de Plata' con bastantes canas, donde dejó 20 goles y muchas tardes de gloria.

Mamadou Sylla. Mamadou Sylla. - Foto: Iñaki Sola Rubén de la Fuente (Real Valladolid)Aparte del 'killer' madrileño, ganador de una Premier League con el Manchester City en 2014 y una Copa del Rey con el Sevilla en 2010, los blanquivioletas cuentan con otros dos arietes puros: Marcos André y Mamadou Sylla, con una suerte muy dispar.  

El primero estaba llamado a ser el Pichichi del equipo cuando tras una ardua pugna con diferentes clubes logró el pasado verano repescarlo del Valencia apostando muy fuerte. El problema ha sido la grave lesión que le llevó al quirófano en noviembre cuando estaba en racha. De hecho, tan solo ha disputado 298 minutos en seis partidos, perforando las redes rivales en dos ocasiones. 

En teoría estará de vuelta en marzo, aunque muchos tiemblan, ya que el año pasado una rotura en el menisco externo de la rodilla derecha cerró su temporada en abril, pero si está al 100 por 100 puede y debe ser una pieza clave. Desde el club tenían claro que era el jugador franquicia y fue un auténtico mazazo su baja prolongada y su fragilidad. Habrá que ver si el hispanobrasileño se adapta pronto después de cuatro meses en el dique seco. Ya entrena con el equipo.

Marcos André. Marcos André. - Foto: Iñaki Sola Rubén de la Fuente (Real Valladolid)Y, finalmente, el otro 'nueve' es Mamadou Sylla, el máximo cañonero con seis dianas en 20 partidos. El senegalés lleva dos meses de sequía, apenas interviene en el juego, y se le notó muy nervioso en el último duelo ante el Albacete, acercándose en exceso al doble pivote. Tiene que acabar cuanto antes con sus problemas de ansiedad. Quizás ahí pueda hacer una buena labor Negredo, que en su último club todavía se recuerda cómo dejaba sus lecciones magistrales entre sus compañeros, ya fuese desde el punto de vista meramente técnico como motivacional.     

Pezzolano, en el alambre.

Lógicamente, el entrenador del Real Valladolid, Paulo Pezzolano, va a ser mirado con lupa una vez más. Su rígido sistema no termina de convencer y gran parte de la afición pide su 'cabeza' cada fin de semana. Según expertos consultados, aparte de que los laterales no nutren de buenos centros al área (se espera más de Iván Sánchez), todo depende del rival: si hay espacios para correr no hay problemas, pero si se encierran...   

Así pues, habrá que ver si se rompe la sequía goleadora porque siete de las veces que el equipo no marcó, perdió.