Cientos de agricultores se manifiestan y cortan el tráfico

D.V.
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Los regantes de cuatro municipios de Valladolid advierten de que este año ya no podrán regar y culpan a la entidad estatal de pérdida de cosecha y de lucro cesante

Tractorada en Valladolid. - Foto: Ical

Medio centenar de tractores y cientos de agricultores de la Comunidad de Regantes Canal Macías Picavea, que engloba los términos municipales de Medina de Rioseco, Villabrágima, Tordehumos y Villagarcía de Campos, acudieron hoy a la capital para urgir a Seiasa la sustitución de la tubería general, de casi 20 kilómetros de longitud, que ha planteado tantos problemas desde su puesta en marcha, en 2005, y que con seguridad impedirá el riego en esta campaña. Una petición que ya se ha trasladado en diferentes misivas a Seiasa y un burofax en agosto pasado para una Comisión de Seguimiento urgente y en "ningún caso han puesto sobre la mesa una solución".

La tractorada, que contó con la participación de la diputada del PP Milagros Marcos y los alcaldes de los cuatro ayuntamientos, partió a las 9.00 horas de La Mudarra, donde se concentraron los vehículos provenientes de distintos municipios, para salir hacia Valladolid por la N-601 y cruzar por la Avenida del Hospital Militar y llegar al edificio Madrid, sede de Seiasa, por el Paseo Arco Ladrillo. Los asistentes mostraron mensajes como 'Si no regamos, no pagamos', 'Una solución, al tubo de garrafón' o 'Abandonados por Seiasa'.

Se trata de una comunidad modernizada hace casi 20 años, en base a los proyectos impulsados por la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) y el Itacyl, y que según el presidente de la Comunidad, Jesús Carro, "no se acometió conforme al pliego de condiciones del proyecto, que recogía que tenía que tener canto rodado, hasta un metro por encima, y allí no hay canto rodado ni arena por ninguna parte", tal y como constatan los informes periciales.

La Comunidad abarca 2.410 hectáreas de regadío en los cuatro términos y cuenta con cerca de 600 comuneros propietarios, de los que la mitad son regantes, y "cuyo sustento se pone ahora en riesgo". Carro denunció que el coste total de la modernización fue de casi 20 millones de euros, de los cuales más de 13,5 millones son pagados por la propia comunidad en anualidades durante 50 años. "Va a ser el primer año, en los 65 años de historia de la Comunidad, que nos vamos a quedar sin regar", lamentó. Al ser uno de los primeros canales modernizados, denunció, "no se acertó ni en la elección del tubo de PRFV ni en la ejecución e instalación del mismo".

Como consecuencia de ello, en las últimas campañas "se produce un elevadísimo número de averías y roturas en la tubería general de PRFV, cuya propiedad corresponde a Seiasa". De hecho, informó de que en la campaña 2023 contabilizaron hasta una veintena de reventones, lo que llevado a la comunidad de regantes a "una situación insostenible", a lo que se suman el lucro cesante y las indemnizaciones abonadas por la aseguradora. "Estas averías ocasionan unos enormes costes económicos, de forma que la Comunidad no puede hacer frente ni al mantenimiento de la tubería, ni a los daños que pueda ocasionar", expuso. Es más, hay determinadas roturas que provocan el encharcamiento de la carretera VA-505, que discurre paralela a la infraestructura de riego.

De hecho, esta inundación de la vía, como se desprende del informe de la Comandancia de la Guardia Civil de Medina de Rioseco del 4 de agosto de 2023, "puede llegar a provocar un accidente de circulación, daños irreparables y responsabilidades" que los regantes "no están dispuestos a asumir" y de las cuales hacen "directamente responsable a Seiasa como propietaria de la infraestructura".

Además, la situación se ha agravado recientemente al resolver la compañía aseguradora el contrato, según la cual y para futuros siniestros, "la compañía va a rehusar al pago de las indemnizaciones correspondientes por los daños causados por la tubería, ya que han dejado de ser imprevisibles y accidentales", gastos que la Comunidad "no puede asumir".

Carro recordó que el regadío de la comarca "ha contribuido al relevo generacional y el asentamiento de población en los pueblos". "Pedimos, por favor, que no lo destruyan", reclamó a las administraciones, "para que den prioridad a la solución de este problema".

Por todo ello, ante el "sentimiento y sensación de abandono por parte de Seiasa", los regantes advirtieron de "si nada cambia" se verán obligados a cancelar la campaña de riego de 2024, con las "desastrosas consecuencias económicas que eso supondría para la Comunidad y para los cientos de familias de agricultores y ganaderos", que se situarían "al borde de la ruina". Culpan a la entidad estatal de pérdida de cosecha y del lucro cesante.

Infraestructura no utilizable

Entre los cientos de regantes que acudieron se encontraba Juan Mateo, agricultor de Medina de Rioseco y vocal de la Comunidad de Regantes, quien resumió el problema en que "a día de hoy hay una infraestructura que no se puede utilizar". "Tenemos agua en el Canal de Castilla, pero no somos capaces de llevarlo a las parcelas porque la obra que se hizo de modernización de regadíos y los tubos están en muy mal estado y son fugas continuas por todos los sitios", denunció.

Criticó que una fuga "se tarda en arreglar tres, cuatro, cinco días, depende de su magnitud, y llega un punto en que los cultivos verdes no se pueden sembrar". Además, explicó que la Comunidad "no tiene recambio o repuesto infinito para todas las medida de tubos". "Ahora es inviable, es imposible", matizó, visiblemente molesto con la situación.

Por ello, lamentó que ahora se ven "con una deuda grandísima entre todas las parcelas y sin poder regar". "No sabemos a qué nos vamos a enfrentar. La solución es, desde luego, poner una tubería general nueva. Yo no sé cómo se podrá hacer ni quién tiene la culpa, pero fue de las primeras obras que se hicieron de modernización y seguramente no se ejecutó como se debería. Ahora los que estamos en el medio somos nosotros y necesitamos una solución", expuso Mateo, quien apostó por poner una tubería nueva "por coste de la administración o condonar la deuda que tenemos y ponerla nosotros".

Por su parte, Milagros Marcos mostró su respaldo a la Comunidad de Regantes para "poder seguir manteniendo la actividad económica en los municipios a pesar del desastre de obra que se hizo en su momento y que Seiasa se niega a asumir la reparación". "Basta ver los tubos para ver que lo que figuraba en los pliegos y pagan los regantes no es lo que se instaló. Por lo tanto la responsabilidad es de quien contrató la obra y debe asumir la reparación", comentó.

Marcos, que aprovechó para cargar contra el Gobierno de Pedro Sánchez, señaló que "no tiene ningún sentido que se plantee que es por el mal uso cuando se ve que los tubos no son lo que tenían que ser o hay una limitación concreta para el uso de metros cúbicos en cada momento y cuando además hay un informe técnico que demuestra lo contrario". "Como no tiene ningún sentido que los regantes paguen por una obra que no pueden aprovechar y que genera inundaciones y problemas en las carreteras de seguridad para los ciudadanos. Es urgente que Seiasa tome medidas", apuntó, para recordar que el Grupo Popular ha instado desde el Congreso para "que así sea" y rememoró un precedente en León en "otra zona con un problema similar". "Esperemos que este se resuelva y de forma urgente", resumió.