Un sacerdote niega haber abusado de un menor en los años 80

D.V.
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El Arzobispado hace público un comunicado en el que pide que se respete la presunción de inocencia tras la publicación en 'El País' de un reportaje donde Ángel Campos acusa a cuatro religiosos y un trabajador de la Diputación de estos hechos

Sede del Arzobispado de Valladolid.

El Arzobispado de Valladolid ha hecho público un comunicado en el que detalla la investigación que ha llevado a cabo sobre una denuncia de abuso sexual que en junio del presente año hizo Ángel Campos. Sin citar el nombre de la supuesta víctima, que recientemente contó su caso a el diario El País, la institución explica que fue el pasado día 26 de junio cuando recibió un escrito del citado diario a través de la Coferencia Episcopal Española en el que se transmitía una "denuncia anónima" a un sacerdote de la Diócesis por unos supuestos abusos cometidos entre finales de los 70 y principios de los 80 en la residencia de verano Hospicio Provincial de la Diputación, que cerró a mediados de los 80.

El Arzobispado procedió a trasladar dicho escrito a su Servicio de Atención a Víctimas de Abusos (SAVA) y al denunciado, quien prestó declaración y negó los hechos. En el proceso de investigación, este servicio también ha escuchado la versión del denunciantes, "que utilizó un pseudónimo". Con todas las versiones sobre la mesa, se remitió el expediente a la Sección Disciplinar del Dicasterio para la Doctrtina de la Fe, así como a la Fiscalía de Valladolid, aunque en el momento de hacerlo no se había presentado ninguna denuncia por estos hechos.

Desde el Arzobispado aseguran que el sacerdote denunciado se ofreció a mantener un encuentro con el denunciante, pero este declinó hacerlo. También ha enviado un burofax al Defensor del Pueblo defendiendo su inocencia y denunciando detalles del reportaje publicado en el País "que no se ajustan a la realidad del ejercicio desempeñado por él en la residencia de verano los sábados por la tarde y los meses de julio y agosto de los años 1981, 1982 y 1983. Y detalla las mismas:

"Según la denuncia de El País los hechos se remontan al verano de 1980. En esas fechas era seminarista y no tenía ninguna relación con Las Salinas ni con los pueblos que atendí tiempo después. Cuando estuve atendiendo pueblos cercanos a Las Salinas, mi relación con el centro del Hospicio Provincial se limitó a celebrar una Misa los sábados por la tarde, solamente durante los meses de julio y agosto. La Misa se celebraba en el césped de la piscina y no había monaguillos ni sacristía, estaban todos los niños juntos y el sacerdote se revestía allí mismo". En la denuncia se habla de que el sacerdote se llevaba a los niños en un "cuatro latas" a los pueblos como monaguillos. "Nunca tuve esa marca de coche, los niños no podían salir del lugar y las Eucaristías eran a las 10 de la mañana en un pueblo y a las 8 de la tarde en otro, horas incompatibles con el funcionamiento de la casa".

El diario El País publicó esta semana una información en la que el propio Ángel Campos relata el "infierno" que vivió durante esos años en distintas instalaciones de Valladolid, entre ellas, el antiguo hospicio de la plaza de la Trinidad, al ser, según su relato, víctima de abusos por parte de tres clérigos, una religiosa y de un trabajador de la Diputación, que, según el propio reportaje de El País, también niega los hechos.

Campos ha publicado recientemente el libro 'Verdades Silenciadas', donde relata todos estos capítulos. Por ejemplo, los tocamientos y las masturbaciones que le obligaban a practicar estas personas en los viajes en coche en los que él iba para hacer las veces de monaguillo en las misas de los pueblos.

Esta situación le obligó a huir cuando cumplió los 18 años en autoestop hasta Francia, donde tenía un conocido. La investigación por parte del Arzobispado sigue abierta.