"Las ventas reflejan que somos la DO de blanco más importante"

R.G.R.
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Presidente del consejo Regulador de la Denominación de Origen Rueda Carlos Yllera Pérez - Foto: Jonathan Tajes

Convencido de que Rueda continuará su tendencia alcista a pesar de las dificultades del mercado a nivel internacional. Ratifica su apuesta por la calidad de los vinos a precios competitivos para continuar ganando cuota de mercado, especialmente en el exterior. Y no cierra la puerta a la llegada de nuevos grupos bodegueros que mejoren el prestigio de la marca, como ha ocurrido durante los últimos años.

Casi 116 millones de contraetiquetas en el último año, seis más que el anterior. ¿Este dato demuestra la salud de la denominación?
Llevamos creciendo durante varios años. En este ejercicio tan especial, con una disminución de las ventas a nivel mundial y en España, hemos seguido creciendo con una cifra importante de seis millones de botellas más. Un 5,5% más que el año anterior. Pensamos que podemos mantener un crecimiento sostenido. 

¿Dónde está el techo de ventas de la denominación? 
Es complicado seguir creciendo, pero las expectativas que tenemos nosotros son de crecimiento, a pesar de la dificultad. Por eso, es complicado saber dónde está el techo. El consumo nacional e internacional están cayendo poco a poco, pero creemos que los vinos blancos y los de Rueda, en concreto, son un paragüas para esos consumidores que entran por primera vez en el mundo del vino. Tenemos el factor de reconversión más alto, que son aquellas personas que lo prueban por primera vez y siguen consumiendo nuestros vinos. 

¿A qué se debe esta situación de caída de consumo de vino?
Es una situación global y no solo está ocurriendo en el mundo del vino, sino que también pasa en otras actividades económicas. Es una situación internacional de conflicto, que empezó con la covid, la guerra de Ucrania y ahora Israel y Palestina. Eso se suma a la crisis energética que influye mucho en el consumo. El ahorro baja y la inflación influye. Afortunadamente, el vino blanco está dentro de los productos que la gente no deja de consumir y que sigue incrementando sus ventas.

El verdejo se ha convertido en el vino más demandado por los consumidores en Castilla y León, por delante de Ribera del Duero. ¿Cómo se vive desde la denominación este momento dulce?
Seguimos esta trayectoria con ilusión, con la responsabilidad de seguir creciendo y con mucho trabajo y compromiso de las bodegas, los viticultores y el personal del consejo regulador. Es una situación que pensamos que nos ayuda a ser más fuertes en las ideas que llevamos manteniendo varios años: compromiso con la calidad, el terreno y los vinos. Esperamos que esta situación se mantenga en el tiempo. 

La DO tenía limitación de nuevas plantaciones hasta el año 2023. ¿Qué va a ocurrir a partir del presente año? 
El pleno del consejo regulador ya ha propuesto al Ministerio de Agricultura que se mantenga la situación de no abrir terrenos a más plantaciones. Ahora, es el ministerio el que tiene que adoptar la decisión. Desde el consejo pensamos que la oferta de este año 2023 se mantendrá y eso nos puede ayudar a absorber la oferta de uva que vamos a tener durante los próximos años. 

¿La idea entonces es dejar el número de hectáreas como están ahora?
Sí. Creo que es bueno que haya algo de tensión entre la oferta y la demanda porque ayuda a mantener los precios de uva y de vino, sin que eso suponga un incremento de precios en el mercado. Todas las partes deben tener su parte de pastel. 

En estos tiempos, donde el consumo de vino ha caído, ¿continúa existiendo demanda por parte de bodegas o grupos bodegueros para instalarse en la denominación?
Cada empresa tiene que valorar la situación porque en algunos momentos complicados aparecen oportunidades. Nosotros estamos abiertos a que lleguen empresas como las últimas que han venido, con marcas muy importantes, porque eso siempre ayuda al crecimiento de la denominación. Si vienen empresas fuertes y sólidas y con una gran marca, sería mucho mejor para todos.

¿Parece que el mercado tiene capacidad para continuar absorbiendo nuevos récords por parte de Rueda? 
Sí. Es verdad que el marchamo de calidad que tienen los vinos de Rueda, con gran relación calidad-precio, es nuestra fuente de inspiración para crecer cada año. 

El precio de la uva siempre es uno de los campos de batalla entre viticultores y bodegueros. ¿Hay alguna forma de regularlo o depende de la ley de mercado?
El consejo regulador no puede entrar a valorar la relación económica de viticultores y bodegueros, para eso está la Ley de Cadena Alimentaria, que se cumple en buena medida en Rueda. A nivel de bodega, diría que es bueno que el pastel se reparta y tengan su parte bodegas y viticultores, incluso el personal de las bodegas. 

¿Existe un riesgo real de sobreproducción por parte de la DO, o es solo un mito teniendo en cuenta los resultados de ventas? 
Ese riesgo siempre está ahí, de la misma forma que también puedes tener un mal año y la producción se puede quedar corta. En el mundo agrícola siempre tenemos ese problema. Puede venir una gran cosecha que colapse las bodegas o un año corto que no llegue. Siempre estamos ahí. Desde el principio de la denominación siempre hemos vivido con este handicap, pero los datos de ventas demuestran que somos la denominación de blancos más importante de España. 

¿Cómo se presenta este 2024 con respecto a las ventas?
Esperamos seguir creciendo. Las expectativas económicas no son buenas, pero hemos demostrado que con economías a la baja seguimos creciendo. El presupuesto que prevemos este año refleja un incremento en el número de botellas vendidas. 

¿Quedan huecos en el mercado nacional para continuar aumentando la cuota de mercado?
Es complicado. La alimentación crece y Rueda tiene un papel fundamental en este segmento. ¿Puede crecer? Sí. ¿Es complicado? Muy complicado. Las expectativas no eran buenas este año y hemos crecido. A nivel internacional, seguimos buscando huecos donde la DO pueda incrementar sus ventas. El esfuerzo que hace la denominación tiene que  tener su recompensa en las empresas y los viticultores. Parece que demostramos que todos vamos en la mismas línea. 

Un 15% de ventas en el exterior es una cifra bastante baja. ¿Cómo se trabaja para mejorarlo? 
Es la gran pregunta. Estamos trabajando en eso. En el origen de Rueda los productos eran locales. Se consumían muy bien a nivel local, en Madrid, País Vasco... Luego, este crecimiento se fue extendiendo a nivel nacional. Hoy, estamos en todas las barras y restaurantes de toda España. Y tenemos la necesidad de exportar debido al crecimiento de las bodegas. Siempre se han buscado estos mercados, pero ahora con un poco más de fuerza.  

¿Cuáles son los países donde hacer más hincapié para ganar también cuota de mercado en cuanto a las exportaciones?
Buscamos huecos donde creemos que podemos vender. Estados Unidos es el principal consumidor y ahí es donde hacer hincapié. Hay que pensar que los esfuerzos que se hacen ahora no se ven recompensados hasta varios años después. Estos mercados son complicados. En Europa estamos bien posicionados, aunque en Alemania han caído las ventas este año. En Holanda, hemos crecido, en Suiza y otros países... En la zona de Rusia, donde estábamos muy bien se ha paralizado el mercado y también en China está bastante paralizada, aunque creemos que puede resurgir.  

Evidentemente, las guerras afectan. 
A nivel de consumo, muchísimo. Los costes energérticos son muy importantes porque todos los materiales suben. Muchas empresas han tenido que repercutir en sus márgenes  la subida de los costes. También esto da pie a decir que las empresas de Rueda tienen una salud muy buena porque han sido capaces de soportar la situación.   

¿Se sienten respaldados por las administraciones a la hora de sacar promociones para expandir mercados? 
Siempre nos vamos a quejar (risas).  En este caso, sabemos que es complicado. Creamos una asociación de consejos reguladores donde defendemos la necesidad de tener una única voz en referencia a las administraciones. Sí es cierto que a nivel económico necesitaríamos una ayuda bastante más importante para poder posicionarnos. Solo con el esfuerzo interno es complicado. A nivel burocrático, siempre reclamamos la necesidad de simplificar trámites porque complica mucho el trabajo de las empresas. 

¿Cómo están funcionando las ventas de los vinos de guarda dentro de la denominación?
Hemos crecido de manera significativa. Llevamos tres años con estos vinos. No es una cifra importante, pero a nivel de imagen nos está ayudando mucho. Cada vez son más las bodegas que se están animando a hacer estos vinos. Buscamos vinos de más elevada calidad. Creemos que tenemos un nicho importante de crecimiento. Son vinos muy gastronómicos que nos están dando muchas alegrías. Es una forma más de hacerse un hueco en el sector de la restauración. Nos ayudan a posicionarnos.

¿Cómo llegar a los jóvenes?
La mayor parte de las campañas que hacemos van encaminadas hacia los jóvenes. Los vinos blancos en general, al ser los primeros que se consumen, son muy demandados por los jóvenes. Las campañas van encaminadas hacia ellos. 

¿Cómo concienciar al consumidor para que pida un Rueda y no un verdejo?
En algunas zonas, está muy arraigado pedir un verdejo. Desde el consejo regulador insistimos en que se busque el origen, sobre todo por la calidad que tenemos en la zona. Es un campo de batalla que tenemos para que cuando se pida un verdejo, que sea de Rueda. Es lo que te asegura que los vinos sean de máxima calidad.  

¿Cómo están favoreciendo las acciones desvinculadas del vino como Rueda con Rueda a mejorar la marca de la DO? 
Siempre llevamos a cabo alguna acción de este tipo, como también la campaña que hemos iniciado con la Policía Nacional. El festival de cortos se consolidó como uno de los más conocidos a nivel nacional. Poco a poco, creciendo con mayor repercusión. Sabemos que es una parte importante para que los jóvenes cineastas tengan un hueco. La cultura y el vino siempre están unidos.

¿Cómo van los vinos de 2023 después de una cosecha de muy elevada calidad?
Depende de las bodegas. Algunas ya han empezado a vender los vinos, mientras que otras están todavía con la añada de 2022. A finales de este mes, comenzará de forma generaliza la nueva cosecha. Estamos demostrando que los vinos con más de un año de guarda no tienen ningún problema. Es un error que nos aceleremos a la hora de sacar los vinos con mucha premura. Un poco más de tiempo en bodega se nota mucho.