Carnero a Puente: «No me gustan los ultimátums»

Maite Rodríguez
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El alcalde de Valladolid reitera en esta entrevista con El Día de Valladolid que mantiene su apuesta por el soterramiento y anuncia un segundo informe sobre su viabilidad para contrastar con el que el ministro uso para descartarlo

280224JT_0180.JPG - Foto: Jonathan Tajes

Jesús Julio Carnero fijó como compromiso personal para llegar a la Alcaldía recuperar el soterramiento y así lo reclama desde entonces. Aunque ahora se plantea una situación de incertidumbre con el ultimátum del ministro de Transportes y exalcalde de Valladolid, Óscar Puente.

¿Qué ocurrirá tras este planteamiento de Puente? ¿Existe la posibilidad de que la ciudad se quede sin integración ni soterramiento? 

Valladolid lo que tiene que tener, y por lo que está luchando este equipo de Gobierno, es el soterramiento. En la ciudad pueden y deben estar soterradas las vías del tren. Sin lugar a dudas. Yo no me he movido de esa posición, y más con los datos que tenemos a estas alturas. La posición del equipo de Gobierno podría variar a la vista de los posibles informes técnicos, si los hubiera, pero es que desconozco si los hay. Los hemos solicitado y cuando podamos analizarlos estaremos en una posición más concluyente al respecto. Pero, a día de hoy, solo conocemos una presentación en PowerPoint por parte de un ministro y una directora de proyectos de Adif. Por un lado, el ministro no cree en el soterramiento en Valladolid, pero sí en otros lugares. Y, por otro, la directora de proyectos nos dijo claramente que, si por ella fuera, no habría soterramiento en Valladolid ni en ningún otro sitio.

Una duda, ¿en la reunión del consejo de administración de la sociedad VAV les mostraron o entregaron la presentación que después se realizó a medios de comunicación y colectivos sociales?

Sí, sí, claro. Se nos mostró esa presentación en PowerPoint, que me da que es la misma que luego enseñó el ministro a los medios. Y a partir de ahí se llega a una serie de conclusiones que son muy fáciles de entender. Malamente se puede cambiar de posición si no se admite el que pueda haber otras posibilidades. El ministro expresó el no al soterramiento en Valladolid, una cosa incomprensible. Si él no lo pudo acometer, o entendió que no era el momento de hacerlo cuando era alcalde, ahora sí podría hacerlo desde su posición de ministro. Desde que está en el ministerio se han adjudicado inversiones por más de 22.000 millones. Y resulta que hay dinero para todo el mundo menos para Valladolid.

¿Tuvo la oportunidad de preguntar a la responsable de ese estudio sobre los problemas técnicos que concluyen que hacen imposible soterrar? ¿No hay alternativas?

Cuando te presentan de esa manera un PowerPoint, lo único que tienes que hacer por responsabilidad es pedir que te manden los datos que sustentan ese estudio. Es lo que hemos pedido y no los tenemos a día de hoy. En la reunión se habló de que habían intervenido no sé cuántos expertos ingenieros y otros tantos expertos arquitectos. Bueno, pues queremos saber quiénes son esos expertos. 

Queremos saber absolutamente todo. ¿Para qué? Para tomar una decisión. ¿Qué decisión? La que sea más plausible para el futuro y el bienestar de la ciudad. Y a día de hoy seguimos pensando que es el soterramiento de las vías del tren. Eso no evita que estemos en la posición de conocer. Allí pedimos que la sociedad VAV incluya en su presupuesto una partida para un estudio alternativo, que sirva de segunda opinión, pero se nos negó. 

¿Serviría para algo?

Insisto en que la directora de proyectos nos dijo que no cree en los soterramientos, y que si por ella fuera no se hubiera hecho ni el soterramiento de Murcia. Por tanto, la predisposición de partida que tienen, respetable, es no. ¿Cómo podemos vencer ese no? Teniendo un informe  exhaustivo que sirva para contrastar y que llegue a la conclusión que tenga que llegar. 

¿Y entonces?

En 2002 se hizo un estudio que dio origen a la operación ferroviaria y avaló que técnicamente era posible ese tratamiento de las vías.

Pero Adif argumenta que ahora hay tres vías, que es lo que lo complica técnicamente.

En los aspectos técnicos, hasta que no vea el estudio, no voy a entrar. Se dice que si hay que hacer dos túneles porque uno único para tres vías no le gusta a Adif. Es el argumento que se da no: que no gusta, pero no se dijo más. Estará apoyado en alguna cuestión técnica, y por eso lo queremos ver. Pero lo que sí que es cierto es que un túnel de tres vías sí que da, pero se nos da como alternativa dos túneles de dos vías. 

¿El técnico es el mayor obstáculo a vencer? ¿Si la sociedad VAV no financia el estudio alternativo, el Ayuntamiento podrá tener otro?

Lo tengo muy claro y así se lo he ofrecido a la Mesa del Soterramiento, si la sociedad VAV sigue en el no para la realización de un estudio que sirva de segunda opinión, el Ayuntamiento lo encargará y veremos qué dice. ¿En qué condiciones o en qué profundidad? La que se determine técnicamente. En la Mesa del Soterramiento están los colegios oficiales que pueden conocer, saber y valorar tanto la presentación que se nos hizo el otro día como el estudio, si en un momento determinado lo llegamos a tener de la sociedad. Y si no podrán hacerlo con el alcance del estudio que encarguemos desde el propio Ayuntamiento. 

¿Y en ese tiempo qué pasa con las obras de la integración?

No estamos en contra de ninguna operación de integración en tanto cuanto no sea incompatible con el soterramiento. En todo el proceso de la operación de integración ferroviaria, y hablo en su completud, no solo del paso del tren a lo largo y ancho de la ciudad, hay mucho por hacer todavía. Pues vayamos acometiendo aquello en lo cual estemos todos de acuerdo que, en esencia, es todo aquello que técnicamente no sea incompatible con abordar un soterramiento en el medio y corto plazo. Y a eso es a lo que nos tenemos que dedicar ahora.

Pero, si hubiese algún paso que técnicamente fuese compatible, ¿no considera que sería incompatible con la razón invertir ahora en él  para eliminarlo con el soterramiento?

Le estoy hablando de una incompatibilidad técnica que impidiera el soterramiento. Y, como saben, hay poco hecho del proyecto de la integración. Le voy a decir una cosa del estudio que nos presentaron el otro día, y en eso sí que coincido con el ministro, no me creo, como él, la presentación que hizo.

Puede explicarlo.

Cuando él hablaba de la integración, decía que su ejecución en cuatro o cinco años es imposible. Lo escucharon ustedes y yo lo oí en la reunión interna con él. Y si el portador del estudio nos viene contando que no se lo cree, cómo quiere que el destinatario se lo pueda creer. Es una presentación en la que hay que ver qué hay detrás de ella. 

Vamos a analizar los informes que hemos pedido, que espero que nos lleguen más pronto que tarde, para poder hacer con los técnicos del Ayuntamiento y de la Junta el correspondiente estudio. Pero de partida, le insisto y le repito, el hacedor del estudio no se lo cree. Dice que en cinco o seis años no va a estar la integración. ¡Toma ya! Si eso lo sabemos, y podemos avanzar alguna cuestión más: no va a costar 350 millones de euros. Habrá que sumarle el coste de la estación de trenes superficie, que con la integración supuestamente va a desarrollar Adif, y el nuevo proyecto que nos traen de la avenida Zamora. 

¿No le gusta?

Es un proyecto que nos presentan como algo precioso, bonito, maravilloso... y resulta que está incidiendo en una vía urbana de la ciudad que, a día de hoy, es una infraestructura de la que estamos muy orgullosos todos los vallisoletanos. Y como lo que no queremos es soterrar la vía del tren pues ¡toma ya! soterramos una vía urbana de circulación. Esto tampoco está cuantificado en los 350 millones de la integración. Por tanto, ni tiempo ni dinero es real. 

¿Por eso el segundo estudio?

Hay que ver qué dice el estudio contradictorio de los importes de soterrar. Ya le digo yo que menos porque tenemos analizado el anterior informe que hizo el Ayuntamiento, que sirvió de base para la actualización de que su coste rondaría los 635 millones. Y tenemos un dato constatable, que es el de las empresas que ahora están siendo adjudicatarias de distintas actuaciones de soterramiento en otras ciudades. Ellas tienen establecido un coste de en torno a 80 millones de euros el kilómetro en vía urbana con doble vía y de unos 105 millones si es triple vía, como sería en Valladolid. Y aquí, con un máximo para soterrar de unos siete kilómetros, estamos hablando de unas cifras muy dispares y muy superiores a estas.

Analizada la cuestión técnica, el otro día hubo un ultimátum…

A mí no me gustan los ultimátums, y el que me da uno ya tiene poco que casar conmigo.

Pero el ministro lo hizo. ¿Estamos abocados a decidir solo entre la integración o la disolución? 

No, no. Un alcalde puede ponerse en contra de su ciudad, pero cuando hace eso pierde las elecciones. Pero lo que no puede hacer un ministro es ponerse en contra de esa ciudad. Un alcalde puede hacerlo, asumir esa responsabilidad, presentarse a unas elecciones y perderlas, pero un ministro no lo puede hacer en ningún caso.

¿Puede disolver el ministro la sociedad VAV?

 Quien le habla no va a pedir nunca la disolución de la sociedad VAV. Nosotros firmamos un convenio en 2017, que el Ayuntamiento de Valladolid asume, pero quiere modificar. Tenemos que hablar en otros términos y para empezar a hablar, necesitamos un nuevo estudio. Y ese es el plano en el que nos estamos moviendo, en el de hacer un nuevo estudio, trabajar con él e intentar modificar el convenio. Ya sabemos que con el actual Ministro esas cuestiones van a ser complicadas. Piensa que sigue en el no, en el no y en el no, donde podía estar como alcalde, pero ahora está en otra posición. Y esa posición dice que en España, dicho por él, hay que abordar los soterramientos que sean necesarios. Y el alcalde de Valladolid dice que aquí soterrar lo es. Si él me demuestra técnicamente que es imposible, pues es imposible, pero eso no me lo ha demostrado. 

En un desayuno informativo de Cámara de Comercio, algún empresario expresó el temor de perder el soterramiento y la integración. ¿Ha calado el mensaje de Puente?

Si un empresario es tan pusilánime, allá él. Aquí hay que luchar por lo mejor para la ciudad y eso pasa por soterrar las vías del tren.

 ¿Este ultimátum y ese temor le puede favorecer para fomentar un movimiento social para reclamar el soterramiento?

No busco ningún clamor social, lo que busco es lo mejor para las vecinas y los vecinos de Valladolid, y eso se llama soterrar las vías del tren. Sigo pensando, a día de hoy, que se puede acometer tanto técnica como económicamente mientras no se demuestre lo contrario. Estoy deseoso de ver el estudio y analizarlo en profundidad. ¡Que nos lo remitan!

¿El soterramiento es una cuestión ideológica?

Por mi parte no, pero parece ser que por parte de otros sí, ideológica y sostenida.

El grupo municipal del PSOE le ha pedido un Pleno extraordinario. ¿Le preocupa la presión?

No me preocupa porque tenemos las ideas muy claras. Lo que me preocupa es que ellos sean los mandatarios en este Ayuntamiento del Gobierno y que no se dediquen a defender los intereses de los vallisoletanos. Esa es una preocupación más profunda, que no alcanza solo al soterramiento. Pero no les voy a distraer, que sigan en esa senda.

Habló de un período de reflexión. ¿Se pausarán decisiones importantes para la ciudad?

Es de una gravedad extrema que, por ese sostenella y no enmendalla, se le hurte a la ciudad la posibilidad de utilizar en proyectos los 11 millones de aportación a la VAV. La sociedad tiene 80 millones en caja y el presupuesto de este año es de 35 millones. Y lo que es más grave, que la oposición lo defienda.

Tenía una relación amigable con Puente. ¿No lo pueden solucionar con una conversación?

Nada, nada. Me mandó el estudio cuando ya me lo habían enviado los periodistas, y todavía me dijo que estaba faltando a la verdad porque ya me lo había mandado. Lo hizo 45 minutos después. Otra cosa es la presentación.

Reitera que con este ministro ve imposible soterrar. Hay un escenario complejo a nivel nacional, ¿espera más pronto que tarde un Gobierno del PP? ¿Se haría entonces?

Espero que haya un cambio de Gobierno cuanto antes, pero no por soterrar sino por el bien de todos los españoles. Con el PP ya se sabe lo que el candidato comprometió aquí en la campaña electoral, por tanto está garantizado que se acometería el soterramiento. Y por eso seguiré luchando. Estoy convencido que, antes o después, las vías del tren se soterrarán, pero estamos perdiendo una oportunidad de oro.

¿Y cómo está el tema del suelo para la nueva estación de autobuses?

Se está trabajando en ello. Alabo la posición de la Junta de querer tener cuando antes la nueva estación. Pero hay una cosa paradójica: esa terminal en el actual convenio de integración aparece como soterrada. Por tanto, si la hay que soterrar, ya tenemos el instrumento jurídico que lo permite. Pero si se quiere materializar en superficie hay que modificar el convenio de 2017.

Adif habló de afectaciones a viviendas. ¿Fueron alarmistas?

Piense que si esos mensajes fueran ciertos no tendríamos ya encima de la mesa al estudio. Cuando se dice que habría que paralizar el tráfico ferroviario durante nueve meses no tiene mucho encaje ya que tenemos un 'by-pass'. A los problemas técnicos, soluciones y respuestas técnicas. Antes debíamos defender esa posición porque era la mejor para los vecinos, pero hoy, con la segunda llegada del tren a Valladolid derivada del incremento de frecuencias, es necesaria. Si ahora hay 93 frecuencias y se va a incrementar el tráfico ferroviario de viajeros, habrá mucho más tránsito. Eso debería servir de reflexión al ministerio. Entiendo y respeto que a Adif no le gusten los soterramientos, pero este alcalde quiere que se soterre la vía del tren a su paso por Valladolid porque no me gustan los túneles del miedo, desde un punto de vista social, pero también económico y medioambiental.