"El primer trimestre ha sido negativo en cuanto a las ventas"

R.G.R
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Entrevista al presidente de la DO Ribera del Duero

221018JT_0064.JPG - Foto: Jonathan Tajes

Preocupado por la situación internacional de los mercados, ya que puede arrastrar el consumo de vino. Las ventas de los tres primeros meses dentro de la denominación no han sido las de años pasados, aunque parece que abril ha ayudo a equilibrar la balanza. Por ello, se muestra precavido ante lo que pueda pasar en el mercado. Eso sí, en todo momento recuerda la enorme calidad de los vinos de Ribera y su apuesta por continuar mejorando la marca de calidad, tanto en el mercado nacional como en el internacional.  

¿Cómo han afectado las heladas recientes a la denominación?

Somos muy prudentes en este tipo de apreciaciones, especialmente tan temprano. Está afectado todo el territorio en mayor o menor medida. Es cierto que siempre es una pena porque a las personas que le toca es una lástima. Es un fastidio. No es por lo que se lleva solo, sino por los problemas que ocasiona. Una vez dicho eso, nosotros vamos a ser prudentes. Hay que esperar el brote cómo viene. Y es aconsejable tener tranquilidad porque las opiniones que podamos tener pueden ser equivocadas.

¿Están apostando las bodegas por posibles soluciones ante el hielo o no queda más remedio que aguantarse?

No queda otro remedio. El que tiene seguro se da parte y el que no, pues nada. Si hay alguna situación de incidencia por hielo es un problema. Cada uno hace lo que considera. 

¿Cómo se presenta de momento la cosecha?

Ha llovido mucho en invierno, por lo que tiene mucho jugo y ahora había empezado a brotar y luego el tiempo ha cambiado y ahora está todo un poco paralizado. Tenemos que ver qué ocurre cuando arranque el calor. Ahora, parece que cambiará el tiempo y tendremos que ver cómo va tirando y los racimos que van saliendo.

¿Por agua este año no será?

No. En absoluto. Otra cosa es lo que pueda pasar durante el verano, pero ahora para la brotación sí hay agua de sobra. 

El año pasado, la DO registró un ligero descenso de ventas. ¿Cómo se está comportando el mercado este año?

El primer trimestre no ha sido positivo, pero abril ha respondido muy bien. Nosotros solemos esperar cinco o seis meses para ver el resultado y a partir de ahí podemos echar un cálculo más certero de lo que va a pasar de aquí a final de año. Veremos cómo responden los meses de mayo y junio. 

¿No se puede considerar tendencia el hecho de que el año pasado cayeran las ventas y durante el primer trimestre también? 

Esperemos que no lo sea. No sabemos qué va a pasar. Hay una situación confusa e indecisa, pero se nos va de las manos y no tenemos la capacidad suficiente para saber por qué está ocurriendo todo esto. En el mundo de la hostelería está habiendo un cambio importante y puede afectar al sector. La cautela es fundamental en todo esto que estamos hablando. 

¿Esta situación esta marcada por ventas del canal Horeca o del consumo familiar a través de superficies comerciales?

Llevamos ya años con un cambio de incremento de ventas en la gran distribución y disminución en Horeca. Esto se puede haber acelerado con la pandemia. 

La campaña de vendimia 2023 cerró con unos datos de 117.619.302 millones de kilos, una cantidad bastante elevada. ¿Será capaz el mercado de absorber una campaña tan abundante? 

En Ribera hemos tenido años anteriores peores, con unas ventas importantes, pero unas cosechas más cortas. El año pasado fue una vendimia decente, pero teníamos muy pocas existencias en bodega. Está por ver la cosecha que vamos a tener este año. Las bodegas cuando nivelen las existencias veremos a ver dónde llega todo. Me vuelvo a apoyar en la cautela porque todos tenemos dudas de lo que puede pasar.  

¿Estamos viviendo un momento de incertidumbre? 

Como pasa con todo. No solo es el vino, es un cambio hacia una incertidumbre generalizada y nosotros no vamos a estar ajenos a ella. 

¿Se ha llegado a un tope en el sector del enoturismo? ¿Cómo competir con las macrogranjas y los grandes parques solares?

El enoturismo tiene mucho por decir todavía, pero tiene algunas situaciones que nos pueden crear perjuicio e intentaremos convivir todos sin crearnos perjuicios para salir adelante. Es muy difícil. No es nada fácil porque cada sector tiene sus intereses y sus derechos. Nosotros consideramos que estas situaciones  nos pueden crear algunos perjuicios. Lo defenderemos razonablemente, creo que es nuestra obligación y, a partir de ahí, intentaremos llegar a un acuerdo. 

¿Qué opinión le merece la promoción que se está llevando a cabo desde Valladolid de la Milla de Oro de Valladolid con algunas de las bodegas de mayor renombre de la DO?  

Nosotros siempre pensamos que este tipo de situaciones siempre vienen provocadas por aquellos que ven la oportunidad y se enganchan a ello, seguro que con la mejor de las intenciones. Pero creemos que toda situación que se produzca que pueda dividir pues posiblemente puede ser perjudicial. Desde el Consejo Regulador tenemos ciertas reticencias y pensamos que todo lo que divida no es bueno. En principio, estamos aquí para ayudar a todas, aunque luego haya bodegas con más éxito que otras. Yo creo que esto es un todo que se creó en Ribera del Duero, y el crear situaciones que puedan dar lugar a divisiones, tenemos que tener mucho cuidado con ello. Debe sopesar lo que está haciendo, pero a lo mejor con la mejor intención lo está haciendo mal.  

Lleva más de diez años al frente de la DO. ¿Vislumbra ya el final de una etapa o aún resta mucho camino por recorrer? 

Mi etapa tendrá un principio y un final, como todo. Lo importante es Ribera del Duero. Yo soy alguien que pasa por aquí. Terminaré cuando llegue mi turno y espero que bien. Tengo esperanzas e ilusión para que Ribera del Duero sea cada vez mejor. Nos queda mucho por hacer.