"El toro de lidia se ha hecho para lidiar. Si no, no existe"

SPC
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Defensora de la tradición taurina, reconoce que muy pocos cirujanos quieren atender las plazas, por las dificultades que entraña

“El toro de lidia se ha hecho para lidiar. Si no, no existe" - Foto: Leticia Pérez ICAL

A través de una afición que compagina con su profesión como médico y cirujana en los festejos, Marta Pérez siempre apostó por las situaciones y los casos más graves y acabó en las plazas.  Puede presumir de ser la primera mujer galardonada con el Premio Castilla y León de Tauromaquia por su "entregada vocación y su amplia experiencia", un reconocimiento a una labor en la que "prácticamente nadie se fija" y donde también escasean los profesionales. "Hay muy pocos médicos que quieran ir a atender festejos taurinos, porque el medio de trabajo cambia muchísimo". Defensora a ultranza de la tradición, recuerda, que "el toro de lidia se ha hecho para lidiar". "Si no hubiera festejos taurinos, no existiría".

¿Por qué Medicina y Cirugía?

Elegí la Medicina, ya que siempre me ha gustado ayudar a las personas y la Cirugía es la especialidad que cura. Lo que se opera se cura y siempre me ha gustado la Cirugía de Urgencias, los pacientes complicados, los politraumatismos y los casos muy graves.

¿Y taurina?

En mi casa siempre ha habido mucha afición a los toros. Desde que era pequeña recuerdo ir con mis padres a la plaza de toros de Valladolid, porque teníamos abono y en mi casa siempre han gustado los toros. Un día, un compañero me propuso ir a hacer cirugía taurina, porque veía que a me gustaba el ámbito de las emergencias, y así fue como empecé a hacer toros un verano. Fui un día a ver cómo era, y ya operé a unos pocos en varias jornadas en la Plaza de Toros de Peñafiel. Ese fue mi principio y luego nunca lo dejé. 

¿Toros como disfrute o trabajo?

Una cosa son los toros como espectadora, y otra muy diferente es trabajar en el mundo de los toros, porque no se ven con la misma óptica. Al ir de espectador, uno va a disfrutar de un espectáculo, pero cuando se va a trabajar, eres responsable de si a alguien le pasa algo en ese encierro, de si a un torero le coge el toro o si un recortador sufre una cornada, de sacarle adelante. Todo lo ves desde otro prisma. 

¿Existen pocos médicos que quieran hacer este papel, o es un mito?

Así es. Hay muy pocos médicos que quieran ir a atender festejos taurinos, porque el medio de trabajo cambia muchísimo. No es lo mismo atender a un paciente en una consulta o en el quirófano de un hospital, que tenerle que atender en el medio de una calle. Es muy diferente, ya que no cuentas con los mismos medios, aunque procuremos tenerlos. No cuentas con ninguna ecografía o con un escáner que te diga la lesión que tiene el paciente; solo dispones de las constantes vitales del paciente y de la herida, y con eso te tienes que apañar. Todas las facilidades que tienes en un hospital no las tienes en un quirófano de una plaza. Ese es el motivo de mayor peso por el que la mayoría de cirujanos no quieren ir a trabajar a estos actos.

¿Es necesario aumentar los medios?

Procuro que en todas las plazas, encierros o enfermerías a las que voy estén dotadas de todos los medios que tenemos disponibles para poder atender de la mejor manera posible, y procuro montar un quirófano a todas las plazas a las que asisto. Pero es verdad que la ley es la que es, a pesar de que ahora mismo acaba de salir una nueva en Castilla de León que mejora mucho las condiciones realmente. Pero es verdad que en un festejo popular te puedes encontrar con una ambulancia de asientos para atender un encierro y muchas veces no hace falta que esté presente un cirujano. 

¿Se podría decir que es una especie de cirugía de guerra?

Se puede decir. Lo que pasa es que en tu mano está decir, si accedes a eso, o intentas cambiar esas condiciones, que es lo que yo he intentado hacer todos estos años. Un médico o un cirujano no es nada si carece de material quirúrgico, de un quirófano o de un aparato de anestesia. Toda mi vida he intentado llevar el mayor número de material que estaba en mi mano para poder atender.

¿Cómo recibe este galardón?

Con mucha ilusión y orgullo, porque es un premio que nunca habían dado a un médico y a una mujer. Es muy importante, porque es el reconocimiento a una labor en la que prácticamente nadie se fija. Todo el mundo pregunta por los toreros o las ganaderías y nadie se fijaba en los médicos, aunque, últimamente, la gente sí que se interesa por los sanitarios de la plaza. Es algo importante, saber que si te ocurre un percance te puedan atender y hay alguien que puede responder por tu seguridad. Con este premio se pone manifiesto nuestro trabajo, aunque tengamos que hacer una labor silenciosa por detrás de las figuras importantes.

¿Lo toros forman parte de nuestra cultura, es una tradición?

Soy defensora de los toros y defiendo la tradición. Cada pueblo tiene que estar orgulloso de sus tradiciones, y esta es una tradición del nuestro. El toro de lidia se ha hecho para lidiar. Si no hubiera festejos taurinos, el toro de lidia no existiría. Nadie criaría toros de lidia si no hubiera festejos. Nadie cuida mejor a los toros bravos que los ganaderos, que la gente que lleva el camión, que los cortadores, que los toreros, que los rejoneadores y que la gente del mundo del toro. 

Es de los que apuesta por una larga vida a la tauromaquia

Podemos intentar mejorar las condiciones de muchas cosas, pero no pensar en que vayan a desaparecer. Sería un retraso. No entiendo que en una sociedad en la que pretendamos tener libertad para todo, queramos prohibir algo que forma parte de nuestra cultura.