"No está en mi ánimo fomentar enfrentamientos partidistas"

M. Rodríguez
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Entrevista a Jacinto Canales, subdelegado del Gobierno en Valladolid

290424JT_0098.JPG - Foto: Jonathan Tajes

Jacinto Canales ha dado el salto del anonimato de la militancia a la primera línea de la política hace solo tres meses, cuando asumió el cargo de subdelegado del Gobierno. Un cambio que no asusta a este funcionario del Ayuntamiento de Valladolid, que antes fue emprendedor, porque ya sabe lo que es estar al frente de una institución, ya que fue presidente del Consejo General de Colegios de Ingeniería Informática. Aunque la política es otra cosa, como ha podido experimentar en primera persona estos días convulsos, marcados por la crispación y por los efectos de la 'reflexión' del presidente del Gobierno.

¿Cómo ha vivido la reflexión de Sánchez y la deriva de su decisión?

Muy tranquilo. No estoy muy puesto en las cosas internas del partido; me centro en mi trabajo y no he tenido ninguna inquietud. Su decisión ha sido lo más razonable, no veo a Pedro Sánchez dejando tirado a la sociedad y al partido por un ataque del estilo de los que viene sufriendo desde hace tiempo.

El impulso a la acción de gobierno del que se habla, ¿se notará en la ejecución de proyectos?

Estamos con los presupuestos prorrogados, lo que no significa que no haya acción de gobierno. Hay presupuestos, los mismos que el año anterior y eso limita de alguna manera, pero las modificaciones presupuestarias están para utilizarlas y para seguir abordando la acción de gobierno. En ningún momento ha estado parado, se trabaja y los resultados están ahí, por mucho que nos empeñemos en otro tipo de cosas.

¿Pero puede suponer un impulso?

Espero que sí, que el haberse parado un momento sirva para tomar impulso y seguir con más fuerza. Entiendo que deberían producirse algunas acciones para impedir que se ataque a los políticos, que se les insulte, se inventen bulos y que todo quede impune. Si no, esto no habrá servido para mucho.

¿No deben ser los políticos los primeros en hacerlo y dar ejemplo? 

Por supuesto que debe ser la propia clase política. Pero, igual que no podemos decir que todos los periodistas son iguales, tampoco con los políticos; los hay que insultan y que no, hay algunos que inventan y otros que no. Trato de ser siempre objetivo, o muy objetivo y no veo la misma clase de discurso entre los de izquierdas y los de la derecha. Lo que se está haciendo con Pedro Sánchez, que ya se hizo antes con Pablo Iglesias, tiene delito, por lo menos ético. 

En los meses que lleva en el cargo, ¿nota esta crispación política?

A nivel ciudadano y de calle, no noto esa crispación. Salgo a tomar algo con amigos o compañeros, con los que puedo tener discrepancias ideológicas importantes y no noto esta polarización. Pero sí veo en muchos políticos que hay una crispación importante y esto no ayuda nada, pero insisto en que este lodazal a unos les beneficia más que a otros.

¿Incluiría en ese barrizal la confrontación por el soterramiento?

No, no. Veo muy legítimos que los posicionamientos en torno al soterramiento se mantengan y cada uno exprese sus argumentos. Hay un debate, en la medida de lo razonable, pero no veo crispación. Los partidarios de soterrar exponen sus argumentos y los que no, los nuestros. Unos con datos, planteamientos técnicos y datos de ejecución y otros bajo un sentimiento, que es muy legítimo, que es el de creer que la ciudad estaría mejor con un soterramiento. Yo también lo creo, pero no veo que nos podamos permitir esperar 20 o 30 años para tenerlo. 

La permeabilización es una necesidad que hay que abordar en un tiempo razonable. Ya hay ejemplos al norte de la ciudad y hay que continuar. Y si cuando se concluya, se quiere soterrar, puede ser una opción que habrá que abordar. Ahora hay que seguir con la permeabilización porque tenemos el viaducto del Arco de Ladrillo que se nos va a caer a cachos.

¿Que lo vamos a tener otros 25 o 30 años de esa manera? Igual se nos cae antes. 

Casi el mismo tiempo que llevan los habitantes de la Ribera del Duero esperando por la A-11.

Estoy absolutamente de acuerdo. Es otro ejemplo. Llevamos 25 años esperando por esa autovía, que es absolutamente necesaria, sobre todo la travesía de Peñafiel. En el año 2024 no es permisible que esté así, con esa tasa de tráfico que tienen y esto debería haber estado concluido desde hace muchos años. El gobierno de Sánchez ha invertido el doble que cualquiera de los gobiernos precedentes  en bastante menos tiempo.

¿Invertido en presupuesto o invertido ejecutado?

Ejecutado. Para finales de 2025 tendremos, previsiblemente en funcionamiento, dos tramos: el de Tudela a Olivares de Duero y de ahí a Quintanilla de Arriba. Eso no se ha conseguido en 25 años y en estos años de gobierno Sánchez ha avanzado de manera notable.

¿Hay alguna novedad con el otro tramo que falta en la provincia?

Está en licitación el estudio del proyecto.

Hay un problema con el estado de conservación de las infraestructuras viarias, ¿Cuál debe ser la prioridad: mejorar su estado o construir más kilómetros de autovías?

No es que haya una prioridad, hay presupuestos distintos para la construcción y para el mantenimiento. En general, las carreteras y las autovías tienen un periodo de reestructuración integral, que es levantar el asfalto y volver a echarlo, que se ve afectado por la densidad de vehículos que soportan. No es que se priorice una cosa sobre otra, son dos partidas presupuestarias distintas y sin intentar afrontar todo.

Los usuarios del AVE reclaman más frecuencias, algo que está llegando. ¿Serán suficientes? ¿Y es compatible con la apuesta por las cercanías?

Los recursos son limitados, y si pones los huevos en una cesta, en otra no puedes poner la misma cantidad. En las frecuencias del AVE hay que destacar que tenemos muchas porque por aquí pasan los trenes de Asturias, Cantabria y el País Vasco. Probablemente, harían falta más, a la vista de cómo van por la mañana, pero esto tampoco es inmediato. 

Más frecuencias significa más trenes y estos no se construyen de la noche a la mañana. No estamos mal en infraestructuras ferroviarias, sobre todo en Valladolid, en lo que son frecuencias del AVE.

¿Y en cercanías?

Es intención del ministerio potenciar las cercanías. Si fuésemos a un soterramiento lo condicionaría, como lo ha explicado el ministro. Se quiere potenciar el ferrocarril como un medio de transporte sostenible, limpio y económico, desde un punto de vista de rentabilidad social.

El alcalde de Zaratán ha convocado movilizaciones para que el cuartel de la Guardia Civil siga en el municipio tras la apertura del de Arroyo. ¿Qué planteamiento hay?

No he venido a este cargo a confrontar con ningún alcalde. Eso no quiere decir que no vaya a confrontar al final, pero no está en mi programa el poner en solfa y fomentar cualquier enfrentamiento, y mucho menos partidista. El alcalde me ha dirigido una carta apelando a cierto compromiso que hay y diciendo que yo había dicho que se iba a cerrar el cuartel. No he dicho eso. Digo que se abre un cuartel en Arroyo y eso supondrá una reubicación de efectivos y se cerrará algún cuartel. ¿Será el de Zaratán? No lo sé. Cuando llegue el momento, la Guardia Civil hará sus estudios y en base a sus criterios decidirán cómo y qué.

¿Pero esa era la idea cuando se planteó la opción de Arroyo?

Insisto, habrá reubicación de efectivos, evidentemente, porque abrir un nuevo cartel no supondrá más efectivos. Y, en su momento, se estudiará la reubicación. El cuartel de Zaratán es fruto de un acuerdo temporal derivado de la imposibilidad de usar el que había en Puente Colgante, que ahora son viviendas sociales. La inhabitabilidad llevó a firmar un acuerdo con Zaratán para abrir ese cuartel allí. Es temporal y veremos si ha llegado a su fin. 

¿Y cómo encaja con el planteamiento de otro cuartel en Aldeamayor?

El Ayuntamiento de Arroyo dice que va a construir un cuartel que satisface las necesidades operativas y la Guardia Civil dice: bienvenido sea y allá que nos vamos. Negocian, les dan la parcela y les construyen el edificio a la medida de sus necesidades. Además, hay otras razones de peso como la importante población que tiene Arroyo. Con Aldeamayor ha pasado tres cuartos de lo mismo, pero está en la fase es más incipiente. Se han ofrecido varias parcelas y están decidiendo cuál va mejor para ubicar un cuartel. ¿Sería razonable que la Guardia Civil ante una inversión del Ayuntamiento dijese no? Hay razones operativas y de número de población que ayudan y que invitan a que no sea así.

¿Incrementarán efectivos, sobre todo en el alfoz, como piden los sindicatos? 

La Guardia Civil maneja unos ratios y dos de los criterios más importantes son la población y el índice de criminalidad. En Valladolid hay un índice de criminalidad muy por debajo de la media nacional y en número de efectivos hay un agente por cada 316 ciudadanos, cuando la media española es por 322. Estamos en la media de agentes por población y la criminalidad bastante más baja. 

Pero, ¿va a haber incremento?

Sí, habrá un incremento, pero que no corresponde porque el alfoz esté aumentando. Lo habrá  porque el Gobierno está incrementando plantillas porque en los años de la crisis descendió. Para este año esperamos que en Castilla y León, y por lo tanto en Valladolid, se supere el récord histórico de policías y guardias civiles, que se alcanzó en 2011 con 10.254 agentes. Se incrementarán plantillas, pero no se puede hacer de la noche a la mañana.

¿Y las demandas del alfoz?

Puede parecer lógico que si crece el alfoz tengamos que dedicar más agentes de la Guardia Civil, pero la realidad es que hay un catálogo de puestos de trabajo por parte de la Policía Nacional y otro de la Guardia Civil. No podemos pasar Policía Nacional a Guardia Civil. No obstante, si volvemos al número de habitantes que tenemos en la capital y en el resto de la provincia, el número de policías y de guardias civiles es muy similar: hay 867 agentes de la Policía Nacional y 800 agentes de la Guardia Civil. 

El Campus de la Justicia acumula importantes retrasos. Se optó por comprar  para agilizarlo, pero parece que tampoco avanza. ¿Qué pasa?

El gobierno de Óscar Puente hizo una gran inversión para comprar el edificio del Salvador y ponerlo a disposición del Ministerio de Justicia, pero hubo tantos problemas que, incluso, estuvo a punto de tirar la toalla. La realidad es que el 8 de mayo de 2023 se hizo un requerimiento al Ayuntamiento para que aportara una documentación, que se pide siempre en todo este tipo de procesos. El 15 de febrero de este año no había llegado y se ha vuelto a requerir. El 8 de marzo se recibió un correo electrónico del Ayuntamiento proponiendo un cambio en la forma de ceder esos terrenos. 

La semana pasada se les contestó diciendo que no procede. La situación es que el ministerio ha requerido documentación y no la tiene. Llevamos un año perdido.

¿A que se debe esta parálisis?

Lo achaco a que el equipo de Gobierno estaba aterrizando, aunque ahora ya deberían haberlo hecho. Pueda que sea un despiste o que no eran muy conscientes de esta tramitación. El 15 de febrero se ha vuelto a requerir y a día de hoy no se ha dado ningún paso para enmendar esta situación y aportar esta documentación. 

¿Cuándo se va a retomar la construcción de centro de la Seguridad Social en La Rondilla?

En breve se licitará otra vez obra. Lo que ha pasado aquí es algo parecido a lo que sucedió en el centro de salud de Magdalena: la empresa que resultó adjudicataria del contrato, pidió varios modificados, el ministerio lo estudio y dijo que hasta aquí podía llegar. La empresa lo ha dejado y se ha abierto otro proceso administrativo para contratar.