Aranguren: ''Si criticas a Israel te acusan de antisemitismo''

Á. Fernández
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Teresa Aranguren, periodista especializada en información internacional y mundo árabe oriental, repasa en una entrevista concedida a El Día de Valladolid, el conflicto en Palestina y las medidas necesarias para su final

Teresa Aranguren forma parte de las décimas jornadas Valladolid con Palestina

Hoy se inician las décimas jornadas 'Valladolid con Palestina', donde se busca el concienciar y movilizar a la población contra lo que se conoce como el 'apartheid' u opresión y discriminación por parte de Israel. Teresa Aranguren, periodista con una gran trayectoria y perfecta conocedora del mundo árabe, donde ha trabajado más de 30 años y sobre el que ha publicado ya tres libros, abre esta tarde el ciclo con una charla sobre las atrocidades a las que está siendo sometidos los territorios palestinos y el sufrimiento por el que está pasando su población a diario. En una entrevista concedida a El Día de Valladolid, Aranguren ofrece su punto de vista sobre el conflicto y exige se pongan soluciones de manera inmediata para acabar con esta masacre.

'Palestina, la herida abierta' es el nombre de la charla. ¿Qué se debe hacer para cerrarla y que no se vuelva a abrir?

Lo primero es ser conscientes de que esta herida no empezó el 7 de octubre, si no que lleva décadas sangrando, sin que haya ninguna acción decidida por parte de la comunidad internacional para taparla. Cuando hablo de herida, hablo de la primera atrocidad, que fue la primera expulsión de la comunidad palestina de sus tierras, allá por el año 1947-48. Ahí comienza el expolio de Palestina y su sufrimiento. Cerrar esto empieza por actuar, cosa que no se ha producido porque para ello se debe cumplir la legalidad internacional. Las resoluciones de la ONU las tiene que cumplir quien las incumple, es decir, el estado de Israel, la potencia ocupante de los territorios de Cisjordania, Gaza y Jerusalén Oriental desde el año 1967. Este cumplimiento lo puede exigir EEUU y la UE u otros países importantes como China o Rusia, e incluso el mundo latino. Pero sobre todo nos centramos en que este genocidio lo puede parar sobre todo EEUU por la dependencia de Israel de forma económica, financiera, estratégica y diplomática de ellos. Y para ello debería suspender sus acuerdos comerciales.

¿Concienciar a la sociedad sirve de algo cuando no se consigue poner freno a lo que está sucediendo?

Lo importante es concienciar a la población de lo que realmente está ocurriendo. Porque un grave problema es la tergiversación de la realidad, el ocultamiento de los hechos. La gran mayoría de la sociedad occidental desconoce la verdad, que esto comienza como una gran limpieza étnica, que fueron expulsados de sus hogares y arrasadas sus poblaciones. Si hubiera conciencia de eso la actitud sería diferente. Conseguir que la gente sepa es muy importante porque vivimos en sociedades donde los políticos viven de los votos de la población. Este es uno de los grandes crímenes de la historia de la humanidad. Hay un ejemplo muy claro, porque un país africano es el que ha tenido la decencia de presentar una demanda por genocidio hacia el Estado de Israel, y es Sudáfrica, un país que sufrió el apartheid en el año 1948. Y este se consiguió erradicar con la confluencia de dos grandes movilizaciones: la interna, representada por Nelson Mandela y muchos como él, y la actividad de la comunidad internacional, bloqueando totalmente a Sudáfrica. Y así cayó, sin violencia, el apartheid. De este modo, Europa tiene acuerdos comerciales con Israel y una premisa de estos es que no se pueden tener con países que violen los derechos humanos y esto va mucho más allá de ello, y los acuerdos no se han cancelado. España, Bélgica e Irlanda han propuesto su revisión, pero los más potentes están en contra y así continúa el crimen impunemente.

¿Cuáles cree que son los objetivos de Israel realmente y cuáles sus intenciones con el territorio de Gaza?

Quieren acabar con la causa palestina, con su capacidad de reclamar sus derechos. Ese es su objetivo. Netanyahu pretende convertir Gaza en una población de refugiados, expulsarlos al desierto del Sinaí y quedarse con gran parte de Gaza y anexionarla a su territorio. Esto supone asestar un golpe atroz a la comunidad, un exterminio. Y con el resto de territorios, como Cisjordania o Jerusalén Oriental, lo que está ocurriendo es una invasión de los colonos, atacando los territorios con la protección del ejército israelí.

¿Cree que Hamas es más culpable que el gobierno israelí de toda esta situación?

Hamas es un fenómeno reciente. Antes, ya hubo atrocidades del ejército de Israel como la invasión de Líbano u operaciones en Cisjordania. Hamas es una respuesta atroz a una situación atroz. Respuesta a un acoso permanente y desesperación de la población a la ocupación del ejército. La idea de que esto es una guerra Israel-Hamas es una consigna israelí y aceptada por la mayoría de los gobiernos occidentales. Pero la realidad se ha impuesto y eso no lo han podido ocultar. El objetivo del ejército de prohibir la entrada de periodistas allí es que no hubiera testigos y ahí entran las tecnologías, entonces un móvil graba todo, y los propios periodistas palestinos graban los ataques israelíes. El tema es imposible de ocultar y la gran mayoría de los medios lo tachan como guerra de Israel-Gaza. Hamas es una excusa.

¿Puede haber un punto de retroceso por parte de Israel con Palestina si las fuerzas de Hamas ceden?

Lo más importante es conseguir un alto el fuego inmediato, que ya está aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU, con la abstención de EEUU. Tenemos una resolución de obligado cumplimiento para un alto el fuego y en lugar de ello ha habido un incremento de las acciones, la última la destrucción del hospital de Al-Shifa, el más grande de Gaza. Destruir todos los hospitales es un crimen atroz. Israel se está pasando por el forro la resolución porque puede y porque nadie toma cartas en el asunto. Naciones Unidas no tiene el poder para imponer sus resoluciones, esto debe ser tarea de las grandes potencias, es decir, EEUU. Creo que otro objetivo de Israel es acabar con las resoluciones de la ONU y que queden en papel mojado.

33.000 palestinos han muerto y las cifras aumentan cada día en un conflicto que va hacia los seis meses desde el ataque inicial de Hamas. ¿Qué se puede hacer desde la sociedad para frenar esto?

Algo que tenemos que tener en cuenta en Europa es que el mundo árabe está al otro lado del Mediterráneo y son nuestros vecinos, entonces, lo que ocurra allí tarde o temprano trascenderá aquí. Eso a EEUU no le afecta porque está al otro lado del Atlántico. Las repercusiones de algo tan atroz llegarán a Europa y por eso es de enorme responsabilidad la actitud de los políticos europeos, posicionándose en algunos casos con Israel, o mirando para otro lado y consintiendo que esto ocurra. La ciudadanía debe decir 'basta', debe movilizarse, activarse, salir en protesta a las calles, tiene que mandar un mensaje claro a sus políticos de que por ese camino no pueden seguir, porque van a sufrir un castigo en las urnas y porque están poniendo en riesgo la estabilidad de toda la región, y el riesgo a que esto salpique en este lado del Mediterráneo.

¿Cuáles son los principales intentos de mediación y en que pueden influir para una posible solución? ¿En qué se podría diferenciar este caso con el ataque de Rusia a Ucrania? ¿Qué parte de responsabilidad tienen en todo esto los gobernantes de las grandes potencias mundiales?

Los principales intentos deben ser de presión y Europa tiene poder y medidas que fuercen a Israel a cambiar de rumbo. Pero Europa tiene una actitud de seguir permanentemente a EEUU, pero la realidad es que no depende tanto de ellos y actúa más por miedo y por quedar bien. Ojalá hubiera gobiernos en Europa capaces de plantear que no debemos ir detrás de lo que a EEUU le interesa o defiende. Medidas de presión, como suspender acuerdos preferenciales, medidas diplomáticas. Se puede decir que se debería hacer algo similar a lo que se hizo con Rusia, y seguro que tendría efecto, y eso daría fuerza a aquellos sectores de la sociedad israelí que están en contra de los ataques y que necesitan un apoyo externo porque son minoritarios.
La diferencia con el caso de Rusia es clara: a la semana de los ataques sobre Ucrania había aprobadas unánimemente por la UE sanciones diplomáticas, comerciales, culturales… y fue inmediata. Eso con Israel no ha sucedido porque forma parte de Occidente y Estados Unidos le protege. Con Rusia no es así. Además, el gobierno israelí se aprovecha de una percepción de que forma parte de la sociedad occidental. Por ello, el destino de Palestina es el de una población oriental y no la sentimos igual que a Israel, tenemos un sentimiento colonial. También se usa la mala conciencia europea con respecto al nazismo y el exterminio de judíos europeos para acallar toda crítica contra Israel y esa es una estrategia comunicativa, en la que si criticas a Israel, te acusan de antisemitismo, y eso para un europeo es algo grave. Factores psicosociales que hacen que Israel siga siendo impune.

La solidaridad que se busca con las concentraciones programadas puede tener un gran impacto, pero ¿qué otros factores se deben dar para que las negociaciones para el alto el fuego lleguen a su cauce?

Lo único efectivo son sanciones aprobadas contra el gobierno israelí para que acate la resolución del alto el fuego del Consejo de Seguridad. Suspender los acuerdos comerciales preferenciales. EEUU tiene en su mano eso, gracias a la suspensión de los créditos anuales a fondo perdido a Israel y el embargo de armas. Acciones, no palabras. Las palabras están todas dichas. Y las resoluciones son de obligado cumplimiento, y tiene que haber consecuencias. Algo parecido a lo de Rusia.