Rafael Monje

DE SIETE EN SIETE

Rafael Monje

Periodista


La carga fiscal, para los de siempre

21/01/2024

El Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) es la carga contributiva por la que más recaudación logra el fisco, ya que afecta a la inmensa mayoría de los españoles, principalmente a los perceptores de ingresos por cuenta ajena. Sirva como ejemplo perverso y desmotivador que si usted contrata un plan de pensiones privado, que prácticamente ya no tiene ningún incentivo fiscal, y llegado el momento dispone de ese dinero que ha sido aportado de sus propios ahorros ya fiscalizados, también está sujeto a ese impuesto. O sea, doble tributación como en otros muchos casos. Incongruente y desalentador, máxime con la necesidad que tiene el agotado sistema público de pensiones de encontrar otras alternativas complementarias para su propia subsistencia.

La última información de la Agencia Tributaria, con datos a noviembre del pasado año, revelan que Hacienda ingresó 252.927 millones de euros en impuestos, un nuevo récord histórico. De esa cifra, 112.591 millones de euros se corresponden con el IRPF, lo que representa un incremento contable de 13.138 millones más que hace un año. Como podrá suponer, las rentas medias son, sin duda, las que más aportan al IRPF, aunque el Gobierno de la nación se desgañite en vender que su política tributaria va dirigida a los ricos, quienes ya tienen otros muchos mecanismos para sortear esta imposición.

Sin embargo y a pesar de este festín recaudatorio, la ministra María Jesús Montero se ha negado en rotundo en deflactar la parte estatal de este impuesto para contrarrestar la escalada inflacionista que sufrimos desde hace más de dos años, evitando así pagar más a Hacienda en un momento en el que, además, el poder adquisitivo ha mermado ostensiblemente. En cambio, algunas comunidades autónomas sí lo han hecho en el tramo autonómico y otras lo van a aprobar, aunque Castilla y León no se encuentre, por el momento, entre ellas.

Todo lo anterior no deja de ser sino una subida de impuestos de forma encubierta, porque, en la práctica, la adaptación de este impuesto a la aparente subida de las pensiones, por ejemplo, va a generar desilusión entre muchos ciudadanos, ya que habrá una merma importante como consecuencia de esa corrección fiscal.

Y a pesar de este incremento recaudatorio y de las golosas ayudas de Europa, el Ejecutivo de Pedro Sánchez no cubre con todos los compromisos políticos, sociales y de costes de la propia estructura de la Administración. La prueba del nueve sigue siendo el progresivo aumento de la cifra de deuda pública, con cuotas difícilmente reembolsables.

Es evidente que por este camino vamos mal. El tiempo lo dirá y, por desgracia, las cargas caerán, como siempre, del mismo lado de los contribuyentes.