Editorial

Arabia Saudí pone en alerta al Gobierno español por Telefónica

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Los mercados bursátiles, de momento, han mostrado su plácet a la compra por parte de la operadora saudí STC del casi 10% de la multinacional española Telefónica. El terremoto corporativo que sacudió la noche del martes se ha ido suavizando a medida que se conocen las intenciones «amistosas» de la firma dependiente del estado de Arabia Saudí -con el 64% de las acciones- y toda vez que el Gobierno español evalúa la operación con lupa.

La empresa del Golfo ha aprovechado la baja cotización de la española para convertirse en la primera accionista de la compañía sin ninguna discusión, una vez que complete la operación y reciba el visto bueno del Gobierno. Aunque la sorpresa fue mayúscula, por lo que representa la teleco española y por su valor estratégico como socio tecnológico del Ministerio de Defensa, la operación fue respaldada, en un primer término, por Wall Street y después con el Ibex, en un mensaje de confianza por lo que supone la entrada de capital financiero porque mejora las finanzas de la compañía. En principio, Moncloa prefiere ser cauta, aunque avisa de que protegerá el interés de España porque Telefónica es «estratégica».

El presidente ejecutivo de la firma española, José María Álvarez Pallete, ha decidido viajar, tras conocer la comunicación a la CNMV de la adquisición por 2.100 millones de euros, hasta Riad para saber de primera mano cuáles son las intenciones de los dirigentes, en especial, del CEO Olayan Alwetaid, con el que mantiene una relación fluida, puesto que comparte asiento en el consejo de la GSMA, consorcio de los operadores de comunicaciones. Pallet tiene el precedente de la participación similar del fondo soberano de Qatar en Iberdrola, donde su presidente, Ignacio Galán, no ha visto alterada su hoja de ruta ni su gestión. Sí ha ocurrido, en cambio, en otros grupos de telecomunicaciones europeos, por ello, Pallete sin demorar ni un día se trasladó hasta la capital saudita para confirmar esta 'amistosa' operación.

La presencia de Saudi Telecom Company (STC) no es nueva en España. La ofensiva de los petrodólares en Europa en multitud de sectores es cada vez más frecuente. Existen pocos ámbitos en los que no hayan invertido con la contundencia de sus opulentas inversiones para diversificar su economía y hacerla menos dependiente del petróleo. En el caso de Telefónica, constata la buena relación de la monarquía, en su caso absoluta, con el reino de España a través del jefe del Estado, pero no es óbice para que STC desvele en las próximas semanas sus planes en una compañía capital para el futuro tecnológico de España y por la que el Gobierno deberá salvaguardar los intereses españoles si no va más allá de ser únicamente el principal accionista.