Nanta, sin avances frente al plan de cierre de la fábrica

David Aso
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Los sindicatos reclaman la intervención de la Fundación Anclaje y denuncian la "pasividad" de la Junta por la negativa de la empresa a revertir sus planes, con la negociación ya en el ecuador del periodo de consultas del ERE extintivo

Planta de Nanta en Tudela de Duero. - Foto: Google

Más de cuatro horas se prolongó la reunión del lunes entre sindicatos y empresa por el ERE extintivo que apunta a derivar en el cierre de la fábrica de Nanta en Tudela de Duero después de 56 años de actividad, y de nuevo sin avances, cuando el periodo de consultas alcanza ya su ecuador. La negociación arrancó en concreto el 27 de mayo, en principio termina el 27 de junio y las posturas de una y otra parte, a día de hoy, siguen siendo las mismas del comienzo.

Para los sindicatos, como resume el secretario de Alimentación, Bebidas y Tabaco de FICA-UGT, Juan Carlos García Serrano, "no hay causa que justifique una medida tan desproporcionada como la que ha tomado la empresa", que si no cambia supondrá el despido de 28 trabajadores y el traslado de toda su producción de Tudela a las dos plantas que mantiene el grupo en Pobladura del Valle (Zamora) y Tabanera la Luenga (Segovia). Los únicos que conservarían sus puestos son los 16 comerciales adscritos a la fábrica vallisoletana, que en realidad ya trabajan también para las otras dos instalaciones de la Comunidad; pero las consecuencias de este cierre irían más allá de la pérdida del citado empleo directo, cuando estas instalaciones "mueven unos 40 camiones cada día". "El daño a la comarca sería tremendo", subraya.

La siguiente reunión será el jueves, jornada en la que CCOO y UGT esperan recibir datos que han solicitado sobre los beneficios de la empresa segregados por fábricas, mientras siguen reclamando la intervención de la Fundación Anclaje "por si hay alguna solución de venta o un comprador". Sin embargo, "a día de ayer -lunes- la Junta no había hablado con la Fundación Anclaje", lamenta García Serrano, que acusa a la Administración de mostrar "una pasividad que no es normal". "En otro tiempo se habrían puesto del lado de los trabajadores, tal y como sucedió años atrás con Dulciora y Lauki, por ejemplo".

En la planta tudelana de Nanta se trabaja actualmente a tres turnos y los sindicatos cuestionan la viabilidad de la pretensión del traslado de toda su producción cuando la empresa no se muestra receptiva, de momento, ni a la posibilidad de recolocar a una parte de los trabajadores de Tudela, aunque se espera que hable de ello el jueves, tal y como se le ha demandado. "Nos dicen que la capacidad de producción de esta fábrica está al 50%, pero hacen las cuentas tomando como referencia que el 100% serían 24 horas al día y 365 días al año", añadió García Serrano, que insiste en asegurar que la fábrica de Tudela es viable. De ahí que interprete la intención de cierre como "una decisión política tomada por lo que sea", y mantiene su apuesta por "intentar revertirla", algo que por otro lado considera "imposible si no hay apoyo institucional por parte de la Junta", que, en su opinión, "está poniendo alfombra roja a la empresa para que haga lo que quiera".

Entretanto, la posibilidad de convocar movilizaciones se ha dejado en el aire, a la espera de ver qué sucede en la reunión del jueves.

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