Lolo Zapico conecta su obra con la pintura rupestre

D.V.
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'Regardez!' puede verse en el Delibes hasta el próximo 9 de junio con más de 40 obras, entre pinturas y esculturas, muestran las diferentes etapas del trabajo del autor de Laciana

Inauguración de la exposición ‘Regardez!’, del artista leonés Lolo Zapico, en el Centro Cultural Miguel Delibes, junto a él, la viceconsejera de Acción Cultural - Foto: JCyL / ICAL

El Centro Cultural Miguel Delibes acoge hasta el próximo 9 de junio la exposición 'Regardez!', del artista leonés Lolo Zapico. La viceconsejera de Acción Cultural, Mar Sancho, inauguró hoy la muestra, que recoge 44 obras de los trabajos pictóricos y escultóricos del autor, que muestran sus diferentes etapas.

Mar Sancho destacó cómo la muestra, compuesta por 22 pinturas y 22 esculturas, "ha sido concebida de forma específica para el Centro Cultural Miguel Delibes, cuya entrada estará presidida por dos imponentes esculturas, que anticipan y dan paso a la espléndida exposición".

La viceconsejera, acompañada del artista leonés, señaló que 'Regardez!' "propone un recorrido por las diferentes etapas del trabajo pictórico y escultórico de Zapico, donde se puede apreciar la evolución de su mundo creativo, que ha desarrollado con plena libertad, y una intensa creatividad marcada por el protagonismo que alcanza la naturaleza y, sobre todo, el paisaje en su vida".

Según explicó el artista en declaraciones recogidas por Ical, esta muestra se bifurca en dos corrientes creativas de su trayectoria. La primera abarca lo que él denomina "mi mundo y el color", y la segunda, de creación más reciente, en la que compara y entronca su obra con las pinturas rupestres que los hombres de la prehistoria dejaron en las paredes de grutas y cuevas 40.000 años atrás. "Ellos fueron los primeros pintores de arte contemporáneo que existieron. Ahora les estamos copiando", subrayó.

Así, explicó que sus esculturas tienen como eje central piedras erosionadas por el agua que ha rescatado de ríos y mares, que emparenta y complementa con nuevos lienzos como lo que hicieron aquellas personas siglos atrás. "La exposición se llama 'Regardez!', mirad, para invitar a mirar lo que hay en la oscuridad, lo que ha salido de la oscuridad como ellos", relató.

Los paisajes en su obra, casi abstractos por la técnica de la descomposición del color, se construyen a partir de innumerables conexiones de volúmenes que muestran los diferentes ritmos y movimientos de la naturaleza; cambios que están unidos a la luz, el agua o las estaciones y en los que siempre está muy presente el paisaje de su tierra leonesa: Laciana.

En otra parte de su obra, el trazo de su pintura deja atisbar figuraciones que trasladan a lo más ancestral de su universo, a las atávicas prácticas de los primeros hombres cazadores-recolectores o la representación de animales (bisontes y caballos) con un fuerte simbolismo totémico en etapas prehistóricas.

En esta misma línea, la exposición incluye una serie de esculturas que se relacionan con esas primeras manifestaciones artísticas: piezas que representan cabezas o bustos de animales (caballo, toro o ciervo), utilizando para ello el acero reciclado y las técnicas de soldadura. Esculturas sencillas y esquemáticas pero que adquieren una gran significación y presencia formal.

La muestra se completa con un espacio de experimentación, en el que el artista, al derramar agua sobre sus esculturas de piedra, muestra el efecto que tiene el agua sobre las piezas, transformando el color y evocando distintas reacciones emocionales. Todo ello conforma una experiencia única, que invita a mirar y descubrir el lenguaje artístico de Lolo Zapico y a través de él, su visión del mundo.

La exposición podrá visitarse en el Centro Cultural Miguel Delibes hasta el 9 de junio, en horario de lunes a viernes, de 10 a 14 horas y 18 a 21 horas; y sábados, de 10 a 14 horas. Permanecerá cerrada domingos y festivos, excepto en días de concierto.

Lolo Zapico

Guiado por su vocación artística, Lolo Zapico comenzó a estudiar Pintura y Dibujo, aunque al poco tiempo renunció para comenzar los estudios de Ingeniero de Minas. Fue años más tarde, en 1993, cuando conoce al artista Eduardo Arroyo, quien supo descubrir en él sus cualidades y así las destacó: "La muy particular caligrafía de Lolo Zapico, se inscribe en la pintura del Siglo XX bajo la influencia del pintor americano Marc Tobey: una obsesión pictórica y una exasperación de la escritura que privilegian una poseía original".

A partir de ese momento, Zapico recupera la pintura como territorio de investigación y a través de ella crea su propio lenguaje pictórico, unido a sus raíces y su entorno. Desde entonces, su obra ha formado parte de exposiciones y ferias en España, Alemania, California, Austria, Francia o Bélgica, entre otros, y sus piezas se localizan en numerosas colecciones como la perteneciente a la Universidad Carlos III de Madrid, la colección de la Diputación de León o la del Parque Natural de Somiedo.