Solo el 2% de las 1.258 casas construidas en 2022 eran VPO

M. Rodríguez
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En la capital se aprobaron 81 licencias para obra nueva, la mayoría para viviendas plurifamiliares (907), pero solo dos para 28 pisos de régimen concertado

Solo el 2% de las 1.258 casas construidas en 2022 eran VPO - Foto: J.TAJES

Los datos no dejan lugar a dudas. En 2022 solo el 2,2% de las 1.258 viviendas construidas en Valladolid tenían algún tipo de protección. Estos 28 pisos, que se levantaron en dos promociones en la avenida de Burgos y en el paseo de San Isidro, se inscriben en el epígrafe de protegidas de régimen concertado. Un porcentaje que se incrementará este año, ya que una de las promociones autorizadas en el área de los Cuarteles de Artillería, en la nueva zona situada junto al barrio Delicias y Arco de Ladrillo, ofertará 32 viviendas de protección oficial. El resto de las 95 licencias aprobadas se distribuyen en 79 promociones para 1.258 casas de promoción privada y en 29 licencias de rehabilitación para otras 99.
Estas cifras reflejan el nivel de construcción de viviendas más alto desde 2008, según figura en el informe del seguimiento de la actividad urbanística de 2022. Las 1.328 licencias, tanto para obra nueva como para rehabilitación, suponen un incremento de 295 respecto a 2021 y están muy alejadas del mínimo histórico que se marcó en 2015 cuando solo se levantaron 96 viviendas en la capital. Basta un ejemplo, en la Junta de Gobierno del 9 de noviembre se aprobaron licencias para 190 viviendas, es decir tantas como las otorgadas en todo 2014 y 2015 juntos.

 

Precios. La construcción de vivienda de protección oficial (VPO) se ha desplomado en los últimos años después del tirón que supuso la construcción de nuevos barrios como Villa del Prado, Los Santos-Pilarica o el desarrollo del Plan Parcial de los Viveros. Entre los factores, está el estallido de la burbuja inmobiliaria, que provocó la caída de los precios de la vivienda libre hasta igualar los de las que tenían algún tipo de protección. Una situación que se volvió a reproducir en 2021 cuando el coste de estos inmuebles se incrementó un 6,8 por ciento en el primer trimestre respecto al mismo periodo de 2020, pese a que la subida nacional fue del 0,6 por ciento y que la vivienda libre bajó. Y se ha vuelto a reproducir el año pasado cuando la subida interanual fue del 1,6 por ciento y la trimestral del 0,8. Así, en el cuarto trimestre del año pasado el precio medio del metro cuadro construido de la vivienda construida era de 1.082,4 euros, mientras el de la libre rondaba los 1.595 euros.
Aunque hay varios factores que determinan el precio de este tipo de inmuebles con protección. El primero, el tipo de viviendas de que se trate. Pueden ser de promoción privada o pública y, dentro de estas, hay varias categorías, como las viviendas de protección pública general, las jóvenes (para menores de 35 años), las de precio limitado para las familias y las ubicadas en el medio rural. El precio máximo al que se pueden vender está vinculado a un módulo que determina la Administración local, y que se debe respetar aunque la promoción sea privada. Es decir, depende del tipo de vivienda, del nivel de protección y del precio del módulo del municipio en el que se construya.

Nuevos suelos. El nuevo plan para desarrollar vivienda pública en terrenos del Ministerio de Defensa que ha anunciado el Gobierno podría desarrollarse en dos zonas de la capital. En los solares de La Rubia y San Isidro podrían levantarse hasta 700 viviendas sociales, según los cálculos del Ayuntamiento. Por un lado,  la Concejalía de Planeamiento mantiene conversaciones con Defensa, que se apunta están «a punto de concluir», para llegar a un acuerdo de adquisición de una superficie de unas 10 hectáreas situada en ese entorno. Aquí se podrían desarrollar unas 400 viviendas públicas. En el caso del cuartel de la Rubia, con una superficie de 10,7 hectáreas, los terrenos han salido a subasta en varias ocasiones (por 7,4 millones de euros, en el último intento). Aquí se podrían desarrollar otras 300 viviendas.

Otros desarrollos. El nuevo barrio que se levantará en los terrenos que ocupaban los antiguos cuarteles del Paseo del Arco de Ladrillo, el de Artillería y el Conde Ansúrez comienza a ser una realidad. Un desarrollo que se ha dilatado más de tres décadas por las tramitaciones y escollos judiciales, ya que fue el 12 de febrero de 1991 cuando se suscribió un convenio urbanístico entre el Ayuntamiento de Valladolid y la Gerencia de Infraestructuras de la Defensa, siendo alcalde el difunto Tomás Rodríguez Bolaños. Este fue el germen de un proyecto que concluirá con la construcción en este espacio de cerca de 840 viviendas, de las que un buen porcentaje deberán tener algún tipo de protección. De hecho, el Ayuntamiento se ha reservado dos parcelas para la construcción de 164 casas de protección oficial para los colectivos con menos recursos económicos. 
El desarrollo arrancó oficialmente en febrero de este año, cuando la Junta de Gobierno aprobó las dos primeras licencias de obras en el entorno para sendas promociones que suman 106 viviendas.
En otro extremo de la ciudad, también se ha revitalizado otro sector. El proyecto de urbanización, aprobado inicialmente en 1992, del Plan Parcial Villas Norte constaba de dos partes. La primera fase se desarrolló con la construcción del centro comercial Vallsur y varios edificios residenciales. Pero la segunda fase no se reactivó hasta 2016, cuando el Ayuntamiento aprobó la construcción de 320 viviendas en el Polígono 2 del Sector 36, más conocido como 'Las Villas Norte'. Y ahora está en desarrollo la ampliación de otras zonas de Las Villas y del Peral hasta la ronda exterior, donde están previstas más de 2.000 viviendas. En los últimos meses se están sucediendo la aprobación de licencias para promociones, donde se incluyen algunas con algún tipo de protección.