El CBC Valladolid necesitará el quinto partido

D.V.
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El Melilla se impuso por 72 a 76 en Pisuerga. Los de Paco García desaprovecharon una ocasión inmejorable para estar en la Final Four de Bilbao

CBC Valladolid-Melilla. - Foto: CBC Valladolid

Bola de partido a favor perdida por el Carramimbre. Melilla Baloncesto salió vivo de Pisuerga (72-76) y forzó el quinto y definitivo partido de una serie que se decidirá en la ciudad autónoma. Los de Paco García resistieron en un encuentro muy físico y duro pero no lograron sobreponerse de nuevo a un superlativo Caleb Agada que firmó 41 puntos de valoración.

Con 2-1 en la serie, solo un partido necesitaba el Carramimbre para sentenciar la eliminatoria ante Melilla Baloncesto. Y jugando en casa en el último encuentro de la temporada en Pisuerga, la ocasión no podía ser más propicia. Los vallisoletanos, sabedores de la oportunidad dorada de la que disponían, salieron muy metidos al parqué, aunque esta vez no sorprendieron tanto a los melillenses. Los de Alejandro Alcoba llegaban a la cita con la lección del jueves bien aprendida e igualaron la intensidad del Ciudad de Valladolid en los compases iniciales.

A Sergio de la Fuente, MVP de la tercera jornada de playoffs, aún le duraba la confianza del tercer asalto de la serie y capitalizó las primeras posesiones de los suyos, forzando faltas y anotando desde la línea de personal. Sin tiempo a que se asentaran las defensas ni el público en las gradas, tanto locales como visitantes contaron sus primeras posesiones por canastas, demostrando que los de la ciudad autónoma no estaban tan aciagos como el jueves. Un triple del ala-pívot vitoriano, (10 puntos y cinco rebotes en el primer cuarto), no obstante, lideró un pequeño arreón carmesí que cerró los primeros diez minutos (26-20).

CBC Valladolid-Melilla.
CBC Valladolid-Melilla. - Foto: CBC Valladolid

El parón, sin embargo, no sentó anda bien al cuadro castellano. La fluidez ofensiva y el acierto del periodo inaugural desaparecieron en el segundo y los de Paco García encadenaron más de tres minutos sin anotar. Melilla Baloncesto aprovechó la sequía vallisoletana para revertir las tornas (26-29), obligando al técnico vallisoletano a solicitar tiempo muerto. Los problemas se acumulaban para un Carramimbre que, además de entrar en bonus con seis minutos en el crono, veía como Mike Torres se marchaba al vestuario lesionado. Tocaba ceñirse a la épica.

Greg Gantt rompió con el parcial en contra con un triple y Álex Reyes hizo lo propio para poner las tablas (32-32) y encender a un Pisuerga aletargado que comenzó a jugar su papel desde entonces. El Carramimbre, equipo pasional donde los haya, se contagió y comenzó a mostrar una mejor versión, más intensa y agresiva, aunque insuficiente para cerrar la primera mitad por delante en el marcador (40-42). 

Tal y como vaticinó Paco García al término del tercer encuentro de la serie, Melilla y Caleb Agada aún tenían mucho que decir y así lo ratificaron ambos. La mejoría de ambos era patente y los 23 tantos de valoración del escolta nigeriano eran el mejor aval; y los 42 puntos visitantes también evidenciaron el potencial colectivo y el bajo nivel defensivo de un Carramimbre que tendría que sudar mucho más para cerrar la serie. Encomendados a Sergio de la Fuente y Álex Reyes, con 15 y 11 puntos respectivamente, tocaba dar un paso adelante en la segunda parte para no dejar escapar una oportunidad histórica.

Aun así lo cierto es que el inicio de la segunda mitad no invitaba al optimista. Cuatro pérdidas consecutivas propiciaron un parcial de 0-13 (42-53) que solo cesó tras una técnica contra Vasilije Vucetic. Una falta antideportiva de Sergio de la Fuente sobre el interior serbio se saldó con renta importante para los visitantes (43-58), pero a la vez fue el detonante que necesitaba un Carramimbre noqueado por momentos. 

Un triple de Carlos Novas puso cambiar radicalmente el sino del partido, pero a pesar de que el lanzamiento del austriaco se quedó corto, el conato de remontada dio alas a un Pisuerga que sostuvo a las ardillas en sus peores minutos de la serie (49-58). Los locales, impulsados por el aliento de su gente, redujeron parte de la renta visitante, aunque los de Alejandro Alcoba respiraron con un triple sobre la bocina de Txemi Urtasun que puso el 54-63 con el que comenzaba el último periodo. 

Todo se iba a decidir en diez minutos y el Carramimbre se puso manos a la obra para continuar con el sueño, aunque Caleb Agada estaba empeñado en truncarlo todo. Cinco puntos consecutivos de la estrella visitante (23 y 34 de valoración por entonces) castigaron los primeros intentos de un CBC entregado y encomendado a su acierto desde el perímetro. Desde la larga distancia, como no podía ser de otra manera, Álex Reyes y Greg Gantt tensaron aún más la cuerda a falta de cinco minutos (63-70).
El Ciudad de Valladolid, con los foráneos a tiro después de muchos minutos, desperdició tres posesiones consecutivas, pero el héroe Caleb Agada (41 de valoración) no pudo dar la puntilla desde el tiro libre y dio vida al Carramimbre. Las ardillas se mantuvieron a rebufo con cuatro puntos consecutivos de Óscar Alvarado y llegaron a los últimos 30 segundos con opciones (71-74) pero sin margen de error. Los castellanos, nuevamente, a pesar de intentarlo y de disponer de ocasiones, fueron incapaces de dar la vuelta al resultado y Melilla continuó castigando en las posesiones críticas. Con todo y con eso, una pérdida del escolta nigeriano llevó el partido a un carrusel de tiros libres, en el que finalmente terminó muriendo un conjunto, el carmesí, que se lo jugará al todo o nada en el Javier Imbroda. Alicante marca el camino.