Borja continúa detenido a la espera de declarar ante el juez

D.V.
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Las próximas horas las pasará en la comisaría de Plaza de Castilla de Madrid en previsión de ser trasladado a Huesca, donde se instruye el caso de la trama de amaño de partidos cuyo fin sería obtener beneficios a través de apuestas deportivas

La detención del futbolista Borja Fernández en el marco de la Operación Oikos convulsionó ayer el mundo del fútbol y devolvió al primer plano informativo un asunto que al final de cada temporada causa gran polémica, como las sospechas de amaño de partidos. La investigación por la presunta participación del excapitán del Real Valladolid en una red en la que la Policía también incluye a otros profesionales del fútbol como el exmadridista Raúl Bravo o el azulón del Getafe Samu Saiz, además del presidente de la SD Huesca, continúa abierta y no será hasta mañana jueves cuando el futbolista gallego afincado en Valladolid declare ante el juez. Lo hará en relación a los delitos que se señalan en la operación policial, de pertenencia a organización criminal, corrupción entre particulares y blanqueo, sobre los que Fernández se declaró ayer inocente a través de su abogado, que además deslizó una queja hacia el Real Valladolid por considerar en su comunicado oficial el club era “ambiguo” porque daba respaldo a la Policía y en ningún caso hizo mención al jugador. El letrado aseguró que el jugador echó en falta el apoyo de club.

Borja Fernández fue trasladado poco después de las 8 de la mañana a la comisaría de Policía de la calle Gerona de Valladolid poco después de que varios agentes le detuvieran en su domicilio. Allí prestó declaración y contestó a todas las preguntas, según el abogado, “facilitando cosas” que inicialmente pidieron en la voluntad “de que se aclaren las cosas” porque, según dijo, “no tiene nada que esconder”. En ese sentido es por lo que pide al Real Valladolid que le apoye y no tenga dudas y a la afición que confíe en su honradez. Mateos afirmó que el jugador está "totalmente derrumbado”, “deseperado” y “llorando”. Para las próximas horas está previsto que sea trasladado a Huesca, donde se instruye la causa, después de pasar las próximas horas en la comisaría de la Audiencia Nacional, en Madrid. 

La Operación Oikos está coordinada por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Huesca en virtud de diligencias previas 650/18, en la que se investigan delitos de amaño deportivo, blanqueo de capitales y organización criminal, según informa la Policía Nacional en un comunicado de prensa recogido por este periódico, en el que no se apunta que "la investigación ha permitido corroborar que los investigados alcanzaron acuerdos con diferentes jugadores para amañar al menos tres partidos correspondientes a la Primera, Segunda y Tercera División", si bien "el amaño relativo a la Tercera división resultó infructuoso, comprometiéndose los jugadores implicados en compensar las pérdidas realizando otro en el futuro", detalla la nota policial. "Uno de los amaños, correspondiente a la Segunda División, tuvo una fuerte incidencia en las apuestas al registrar las casas un volumen de dinero hasta catorce veces más elevado al normal para esta división", añadía el comunicado avanzado ayer por Ical.

Los presuntos amaños se habrían realizado en varias fases. La organización elegía el partido, luego contactaba con alguno de los capitanes y, si había acuerdo, se producía dos pagos, ambos en metálico, uno antes y otro después del encuentro. Ese sería, en resumen, el modus operandi de esta trama, tal como ha explicado la Policía en un comunicado de prensa recogido por este periódico y en el que detalla cómo funcionaba la presunta organización de la que se acusa de formar parte Borja Fernández.

La Policía detalla las diversas fases que tenía el amaño. Primero se seleccionaban los encuentros, algo que se realizaba "preferiblemente al inicio o al final de la liga". Después se producía la apuesta, "intentando 'pactar' algunas de tipo combinado", es decir, "resultados parcial y final, el final y córneres…", lo que, según explican los investigadores, les permitía "incrementar notablemente los márgenes de ganancia". A continuación llegaría lo que la Policía denomina el "proceso de captación, realizando una primera aproximación 'de tanteo' a algún miembro del plantilla, preferiblemente a uno de los capitanes". "Aceptado el amaño, el pago se producía siempre en metálico y en dos fases, una previa al encuentro y otra una vez producido el resultado pactado", añaden estas fuentes, que explican que la financiación se producía a través de "los responsables de la organización", que eran "los encargados de anticipar el dinero correspondiente al primer pago a los jugadores y a las apuestas". 

Borja Fernández. Onda Cero Valladolid
Borja Fernández. - Foto: Onda Cero Valladolid