Gobierno y PP se enzarzan por Felipe VI y su papel en Cataluña

Agencias
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Los populares acusan al Ejecutivo de despreciar y asediar al jefe del Estado, mientras el ministro Campo critica a los conservadores por utilizar al Monarca como ariete político y arma arrojadiza

Gobierno y PP se enzarzan por Felipe VI y su papel en Cataluña - Foto: EUROPA PRESS/J. HellÁ­n. POOL

La figura del jefe del Estado siguió ayer siendo objeto de controversia entre el Gobierno y el PP, enzarzados un día más por la utilización política de Felipe VI en vísperas de su visita a Barcelona el próximo viernes, que el Ejecutivo inscribe en la «normalidad» pese a las críticas de comunes, Unidas Podemos e independentistas.
Ya desde primera hora el líder del PP, Pablo Casado, arremetía contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, al acusarle de asediar y despreciar al Monarca, al que defendió porque gracias a él, recalcó, «se paró el golpe de Estado en Cataluña».
Casado descartó que el Rey Felipe VI tenga que dar explicaciones por lo que hiciera su padre, Juan Carlos I, al que también defendió «con sus luces y sus sombras».
Ya por la tarde, el senador del PP Bienvenido de Arriba ahondó en estas críticas en el pleno del Senado cuando denunció el «autoritarismo» del Gobierno al exigir al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, que aclarara por qué vetó la presencia del Soberano en la entrega de despachos a los nuevos jueces en Barcelona el pasado 25 de septiembre.
Campo acusó a su vez al PP de «debilitar» la Corona por utilizarla como «arma arrojadiza» y «ariete político» y le alertó que esta táctica es «un mal camino para fortalecer la democracia», porque «de tanto jugar y tanto arremeter podemos hacer daño a instituciones que no queremos».
El senador le replicó que es la «radicalidad» del Ejecutivo la que le ha llevado a «poner en riesgo la figura que nos representa a todos» y se preguntó si el Gobierno rema «a favor» de la Constitución o «de las órdenes radicales de Iglesias».
El socialista hizo en cambio hincapié en que el PP «no puede imputar a este Gabinete nada que no sea el orden constitucional y la defensa de la Corona», algo que también replicó a la senadora de JxCAT María Teresa Rivero, aunque con otras palabras.
Proclamó el ministro que el Ejecutivo «defiende la España constitucional, de la primera a la última línea», mientras la senadora sostuvo que la Corona «está en horas bajas» y recordó que los catalanes no quieren que Felipe VI visite un territorio del que abdicó con su discurso posterior a la consulta independentista del 1 de octubre de 2017.


"Normalidad"

Entre tanto, desde el Palacio de la Moncloa, la portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, manifestó que la presencia de Felipe VI en Barcelona junto a Pedro Sánchez con motivo de la New Economy Week responde a un signo de «normalidad y naturalidad».
«Defendemos la Monarquía como siempre, trabajando codo con codo junto a ella por el interés general del país», afirmó sobre una visita programada tras la polémica por la ausencia del Rey en el acto con los jueces de Barcelona.
Montero insistió en que «flaco favor se le hace a la institución  cuando algunas formaciones permiten o quieren patrimonializarla en exclusiva y algunos dirigentes utilizan la figura del jefe del Estado para hacer guerra partidista».
Y si el PSOE ha dado respaldo al trato «absolutamente intachable» que el Gobierno da al jefe del Estado, en palabras del diputado Rafael Simancas, los comunes insisten en criticar la presencia del Rey en Cataluña en consonancia con la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que le dará plantón este viernes.
El secretario de la Mesa del Congreso, Gerardo Pisarello, de En Comú Podem, afirmó que «lo que era desaconsejable hace dos semanas sigue siendo desaconsejable hoy».