Valladolid, fuera de la lista de Patrimonio de la Humanidad

M.Rodríguez
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El Ayuntamiento presentó un borrador de la candidatura para optar al reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad, que el Ministerio de Cultura consideró insuficiente para estar en la Lista Indicativa que se remite a la Unesco para su evaluación

Valladolid, fuera de la lista de Patrimonio de la Humanidad

El sueño de que Valladolid y su provincia tengan el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad de la Unesco ha durado menos de un año. Hace casi doce meses que el Museo de Escultura acogió la presentación del proyecto que se pretendía presentar para que la institución otorgara este sello distintivo a una ciudad y once municipios, que por su historia y por su trayectoria artística, política, social, económica y cultural, se considera que lo merecían. La base de la propuesta, coordinada por  el profesor Antonio Hoyuela, recalcaba que Valladolid es la «cuna del Estado Moderno», con una condición universal y excepcional de su patrimonio material, inmaterial e incluso documental.
La propuesta que se hizo pública en una comparecencia del alcalde, acompañado de la concejala del Cultura, el presidente de la Diputación o el cardenal arzobispo de valladolid, entre otras autoridades, se ha quedado finalmente en un «borrador», como reconoce Ana Redondo, edil de Cultura a El Día de Valladolid. «Se ha presentado un borrador el proyecto porque no daba tiempo a coordinar y sumar todas las aportaciones de asociaciones y expertos», explica. Además, Redondo apunta directamente a la Junta de Castilla y León, y recalca que la propuesta no ha contado con el apoyo ni el aval de la Dirección General de Patrimonio. «Enviamos una carta presentando el proyecto a la Junta y al Ministerio, pero está claro que la Junta es el principal escollo», denuncia.
Una acusación que se niega desde la Consejería de Cultura y, en concreto, desde la propia Dirección General. «La Junta ha recogido con interés estas petición, como acoge otras que promuevan un reconocimiento similar para cualquier ciudad histórica de nuestra comunidad», detalla Enrique Saiz, director general de Patrimonio a El Día de Valladolid. «Al contrario, y con este objetivo, la Dirección General de Patrimonio Cultural se ha reunido en varias ocasiones con la concejala de Cultura y otras personas  y, una vez estudiada la propuesta, les ha informado acerca de los requerimientos técnicos necesarios para elaborar el expediente, así como la necesidad de delimitar con mayor concreción  el ámbito territorial y conceptual de esa propuesta», concreta. 
Además, puntualizan que «se espera desde hace meses la aportación de una nueva documentación para poder avanzar en la tramitación de un posible expediente, sin que hasta la fecha desde la Concejalía de Cultura se haya aportado nueva información».
Una situación que también lamenta el presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero. «Me parece triste que  el proyecto no haya podido avanzar porque es importante para Valladolid y la provincia. Es algo que debemos intentar conseguir», reitera.
Problemas. Otras fuentes consultadas por este periódico también apuntan a que este proyecto se presentó antes de haber conseguido el «consenso» de los partidos políticos y las fuerzas vivas de la provincia, además de la falta de acuerdo con la propia administración regional. Por otro lado, esas mismas fuentes añaden que la base de la propuesta también fue cuestionada por diversos profesores universitarios y expertos que, entre otras cuestiones, consideraban que era demasiada amplia, al incluir bastantes localidades. 
La propuesta que se presentó el año pasado se basaba en la última recomendación de Unesco, sobre Paisaje Urbano Histórico o, Historical Urban Landscape, que plantea el interés de integrar los diferentes atributos territoriales desde una perspectiva paisajística y holística, orientada a la gestión sostenible e integrada de los bienes que lo componen, de las tradiciones y del patrimonio inmaterial, e incluso de la documentación que lo explica. Por eso se explicó que se optó por una candidatura que partiera del territorio y del espacio, entendido como lugar, y de esos diferentes valores y atributos del Estado Moderno materializados en los paisajes de Valladolid. 
También se anunció que la propuesta estaba abierta a la participación y aportaciones de colectivos y entidades de todo el espectro social y que se prevía un largo proceso de debate en el que se apoyaría un equipo de técnicos especialistas en arte, historia, cultura, arquitectura, urbanismo y patrimonio cultural que pretendía construir la iniciativa con dimensión universal. 
Unas intenciones que finalmente se han quedado reducidas a un mero borrador, que no ha sido suficiente para poder figurar en la  Lista Indicativa Española del Ministerio de Cultura ante el Consejo de Patrimonio Histórico para su aprobación, donde sí que se han colado candidaturas como la de  Madrid, que lleva por título ‘El Paseo del Prado y el Buen Retiro. Paisaje de las Artes y las Ciencias’, un proyecto promovid por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, y este sí con el respaldo y el aval del Ministerio de Cultura y Deporte.