La médica de pinturilla

M.Rodríguez
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La médico y dibujante vallisoletana Mónica Lalanda revoluciona las redes sociales con sus ilustraciones didácticas, pero también con sus reivindicaciones

La médica de pinturilla

Le gustaba dibujar desde niña, pero lo convirtió en parte de su profesión mientras trabajaba como médico en Inglaterra. Allí fue donde Mónica Lalanda obtuvo una diplomatura en el London Art College. A partir de ahí ha ganado experiencia y técnica, pero define su dibujo como sencillo, casi infantil, inspirado en dos referentes: Quino y Forges.
Estos ingredientes le han convertido en una referencia en redes sociales, donde acumula miles de seguidores con sus ilustraciones didácticas pero también reivindicativas. «Mi impresión es que suelen ser muy populares por su simplicidad y, supongo, que porque mezclo dibujos claros con conceptos que como médico sé explicar», detalla. Y confiesa que su mayor sorpresa fue verlos traducidos a otros idiomas, «Lo más divertido fue encontrar una infografía sobre la dignidad del paciente que hice con centros de salud aragoneses traducida al chino».
Eso  sí, Lalanda no se he planteado ni asegura que se planteará dejar la medicina. Para ella, la Medicina -la que va con mayúscula-, no es un trabajo, «es una forma de vida, es casi imposible abandonarla». Lo que sí dejó hace cuatro años fue la medicina asistencial. «Me cansé del maltrato y la precariedad laboral, y colgué el fonendo para abrazar la comunicación». Y ahora es una médico de pinturilla, que hace medicina con su dibujos. «Creo información para pacientes, material educativo para estudiantes y colegas, y hago ilustraciones reivindicativas para luchar por mejorar la situación laboral de mis colegas». 
La médica de pinturillaLa médica de pinturillaLalanda entiende que el acto médico no es solo ver pacientes y tiene la impresión de que ahora ayuda a más que antes, aunque sea menos cuantificable y con menos ingresos, pero le da más satisfacción. «Cualquiera entiende mejor un concepto si se añade imagen, pero si a eso le añades la complejidad de la medicina y la vulnerabilidad de sentirte enfermo, que muchas veces te bloquea la comprensión, cualquier herramienta que facilite la información, será buena». 
Desde el inicio de la crisis del covid-19 está centrada en crear infografías para informar a la población a reconocer los síntomas, a saber qué hacer, a comprender cuándo buscar ayuda, a usar las mascarillas, cómo (no) usar guantes o la nueva aventura de ir al supermercado... «Ha sido una manera de aportar a la sociedad y mi trabajo lo cuelgo en redes sociales de forma altruista». Un material que al principio de la pandemia  le pidió usar el Saycl. «Esa es la única infografia que lleva logos oficiales», apunta. 
Además, a golpe de tweet ha creado una página de 450 profesionales sanitarios, que desde el día 15 de marzo atienden consultas médicas solidarias. Aunque celebra que cada vez reciben menos y anuncia que no tardaran en dejarla en stand-by porque «el sistema vuelve a ofrecer un servicio suficiente para que la gente no se sienta desamparada, que era por la que me decidí a crearla». También, a partir de un tuit, en una semana movilizó a 48.000 cuentas en una manifestación virtual de profesionales sanitarios «para que la gente exprese su descontento porque razones hay». Ylamenta que se les maltrate de forma sistemática y que en la pandemia se les haya uso como escudos humanos. «Nunca fomentaría una huelga en un momento así, pero sí que he facilitado una manifestación virtual».
La médica de pinturillaLa médica de pinturillaLalanda es coordinadora del Movimiento Medicina Gráfica, donde se usan cómics, ilustraciones e infografías como herramientas de comunicación médica. «Durante mucho tiempo se consideró este tipo de medio como algo infantil o poco serio, pero sin embargo el cómic es un medio extraordinario para transmitir no solo información sino educación, acompañamiento y empatía». Son muy activos en redes sociales, con una página en la que reseñan semanalmente una novela gráfica de contenido sanitario.