Juan Carlos: «Da gusto oír a Ronaldo hablar de ilusión»

M.B
-

El exfutbolista, que superó la covid-19 hace unas semanas, habla de las sensaciones que le trasmite el presidente del Real Valladolid

Juan Carlos Rodríguez. - Foto: D.V.

Leonés de Puente Castro, Juan Carlos Rodríguez es blanquivioleta de corazón. Vistió la camiseta del Pucela en dos etapas (1984-87 y 1995-98) y reside en Valladolid, donde está involucrado en proyectos como el de la Asociación de Veteranos del propio Real Valladolid o en el de ‘Fútbol para todos’ de la Fundación Esusebio Sacristán. 
¿Cómo está viviendo la crisis?
Con incertidumbre. Con algunas certezas pero con incertidumbre, porque aún queda mucho por pasar y porque aún no lo sabemos todo de este bicho ni las secuelas que va a dejar en cuanto a la salud, porque en cuanto a las económicas se va a dejar notar en los próximos meses. Aún no lo sabemos todo y lo que tratamos es de empezar a funcionar pero con la inquietud de que no ha pasado todo. Lo primero es lo primero. Y viendo las cantidades de obstáculos que nos ponemos los propios ciudadanos, a nivel político y social, no haciendo mucho caso de las alertas. Es preocupante por todo. Y nada nos dice que sea la última. A ver si nos preparamos bien y nos hacemos más fuertes. No es fácil mentalizarse hasta que tengamos la certeza de que ha pasado.
¿Cómo ve la vuelta de los jugadores del Real Valladolid a los entrenamientos?
La verdad es que estamos en manos de gente muy responsable. Da gusto oír a Ronaldo hablar de la ilusión que le ha generado todo esto y nos invita a pensar que va a cuidar del club, que está muy contento de cómo le tratan aquí. Creo que las medidas que ya están tomadas, si todo sigue bien... esperamos que todo acabe con las expectativas creadas y que el club no solo logre la permanencia sino que coja carrera para los visos que nos han mostrado, el hacer un club importante. Yo estoy esperanzado...
¿Cree que volverá a haber fútbol?
Depende de todos nosotros. Veremos cómo se desarrollan los tiempos. Lo primero es aprovechar que nos han aflojado un poco las correas para ver si somos capaces de ir desarrollando tareas, sociales y de todo. En el fútbol, para que seamos capaces de ir cogiendo marchas sin crear problemas. Si todos logramos ser responsables, será todo más fácil. Yo no tengo por qué dudar. Hay que someter a este virus para no dar pasos atrás. 
¿Este regreso del fútbol, al menos de los entrenamientos, puede ayudar un poco a la vuelta a la normalidad?
El fútbol no deja de ser algo que ha dado mucho a nivel social y anímico. Es algo que muchos echamos de menos, nos mantenía entretenidos. Estos días nos ha servido para ver partidos añejos. Hasta me ha dado tiempo a verme joven (bromea). 
Es verdad que necesitamos saber qué va a pasar con todo esto, quedan jornadas y rivales. Ojalá todo que todo vaya como lo han diseñado hasta ahora y de acuerdo con todos.
¿Sigue siendo el presidente de la Asociación de Veteranos del Real Valladolid?
De momento no me ha dado tiempo a dimitir. Mi intención es alentar a otros. Ahora estamos en buena disposición, con un convenio para firmar. En esta situación nos pusimos a disposición del club para cualquier tarea, como acompañar a gente mayor, visitar, hacer de voluntario, llamadas... nos pusimos a disposición con el visto bueno de todos para las tareas que hubiese que afrontar. Sugerimos algunas ideas y ahí estamos, generando una sociedad para sacar partido de la historia de este club a través de la vieja guardia. Ya hemos alguna tarea y ojalá tengamos muchas más que hacer. Cuando finalice todo esto, me pondré de nuevo a disposición del que quiera participar; sin retirarme de esto, pero dando un paso al lado.
¿Se ve pronto con las pachangas de los jueves?
Estamos en contacto, teniendo a Aramayo es imposible no recibir muchos mensajes. Mantenemos el cariño y la cercanía a través del grupo. Los jueves es un día especial porque ya llevamos muchos sin fútbol (hemos estado 20 años acudiendo todos los jueves del año a jugar). Esperando que pronto podamos hacer pachanguitas, aunque sean reducidas de 5 para 5. 
Además es director de la Escuela de Fútbol para todos de la Fundación Eusebio Sacristán, ¿cómo trabajan estos días?
Al principio nos pusimos en contacto con todos ellos. Estuvimos con los retos acordes a sus condiciones y dentro de casa, para que se hiciese un poco de movilidad, con sus familias (padres y hermanos), para hacer ejercicio. Les invitamos a que nos mandasen sus vídeos. Daba gusto verles. Eran tareas básicas de movilidad y mantenimiento.
Ahora que los niños ya pueden salir no queremos ser pesados porque lo que queremos es que disfruten de esa posibilidad de la calle. Pero es verdad que cuando dejas de llamarles son ellos los que nos solicitan. 
En cuanto podamos, volveremos a la tarea. Y a través de la Fundación hay mucha gente dispuesta y herramientas para hacer que los niños asuman esta inactividad y se puedan activar. Ya sea a través de La Roca, en Palencia, con algún campus o algún día. Para que poco a poco vuelvan al fútbol, que seguro que están echando de menos, como nosotros. 
Precisamente eso, el balón y el fútbol, es lo que quizá más echan de menos los integrantes de la Escuela...
Y el compañerismo. Una de las tareas de Escuela Fútbol Para Todos es esa vinculación, el formar parte de un equipo. Ellos sienten esa necesidad de sentirse partícipes de un equipo. Ese contacto humano del que nos hemos visto privados. 
¿No hay fecha de regreso?
Es imposible. Nos hemos puesto a disposición de las instituciones para que cuenten con nosotros, a medida que vayan pasando las fases, para disponer de nuestros servicios o instalaciones para hacer campus o lo que se pueda hacer.

Covid-19

¿Cómo se encuentra? Fue uno de los primeros en hablar y pasar el coronavirus.
La verdad es que apenas me encontré mal. Fue casi más por protocolo porque esperaba la llegada de mi hijo y su novia, que estaban en Sevilla. Como teníamos (mi mujer y yo) algunos síntomas optamos por preguntar a los médicos y a raíz de eso, y del seguimiento, me diagnosticaron el coronavirus pero no me hicieron test que lo ratificase. Estuve 15 días, luego me dieron el alta. Esta semana me han hecho una placa para ver si había algo aún y me han dicho que todo está perfecto.
Y curiosamente ha coincidido con el positivo de su hija, Cristina, pero sin contacto con ustedes porque vive en Nueva York.
Sí, después de 50 y tantos días y siete positivos, esta semana ya dio negativo. También casi sin síntomas, aunque confinada en una habitación. Lo estaba pasando bastante mal. 
¿Cuáles fueron los síntomas que pasó usted?
Un día fiebre y algún día más malestar y tos. Casi un catarro para uno de León. Llamé al doctor Alberto y luego al médico de cabecera, seguimos el protocolo y a raíz de ese seguimiento me lo diagnosticaron. A mí solo porque mi mujer no llamó. Dimos por hecho que estaríamos todos igual. Mi hijo pequeño tuvo que coger la baja, al declararme el positivo. Al poco tiempo le hicieron la prueba y dio negativo, así que estamos todos bien.
¿Casi peor lo de su hija?
Eso es, aunque sabiendo que es fuerte. Era insoportable a nivel mental. Era una preocupación lógicamente.