Los fondos de inversión crecen un 41% en un lustro

Óscar Fraile
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La nula rentabilidad de los depósitos hace que los inversores se decantes por otras opciones. Los expertos reconocen que actualmente es imposible conseguir beneficios sin asumir riesgos

Los fondos de inversión crecen un 41% en un lustro

Una de las consecuencias de la crisis, y, a la vez, una de sus causas, fue una caída radical del consumo. La oleada de despidos dejó a muchas familias en una situación económica muy delicada y al resto con el miedo de gastar o invertir sus ahorros ante lo que pudiera pasar a medio plazo. Con el paso de los años ese temor se fue perdiendo, hasta el punto de que el año pasado se cerró con una tasa de ahorro en mínimos históricos en España, según los datos del Banco de España.
Llegados a este punto, muchos ahorradores se plantean qué hacer con su dinero para conseguir la mayor rentabilidad. Pues bien, la mayor parte de asesores financieros coinciden al señalar que es tiempo de asumir riesgos, aunque sean moderados, ante la nula rentabilidad que ofrecen productos como los depósitos de renta fija. Si hace un lustro estas inversiones garantizaban entre un 3,5 y un 4,5 por ciento de rentabilidad, ahora apenas superan el cero por ciento. «Con el Euríbor negativo, es imposible que paguen», asegura Jaime Díez, gerente de la empresa Gestione Asociados. Según él, toda esa rentabilidad se basa ahora para los bancos en la captación de nóminas y recibos.
Evidentemente, todo depende del perfil del inversor. Díez explica que esas rentabilidades mínimas pueden ser suficientes, por ejemplo, para un jubilado que tiene la vida solucionada y unos ingresos estables a través de una pensión. Para el resto, considera que «es el momento de entrar en rentas variables». Eso sí, siempre con precaución. «El secreto de la renta variable es no meter el dinero que se necesita y dejar la inversión siempre a largo plazo, porque estadísticamente, siempre da rentabilidades», añade. Si puede ser para dentro de diez o quince años, mejor. Díez aconseja a los inversores que sean legos en la material que se dejen aconsejar por los gestores de la banca privada a través de la cual pueden invertir. Eso sí, también recomienda diversificar esas inversiones. No poner todos los huevos en la misma cesta. «Que no metan todo en la misma entidad, que juegue con fondos y pacte renta variables», explica.
Por su parte, Jesús San Martín, de Cifuentes Asesoramiento Financiero, señala que la mejor opción para cada cliente depende de su perfil de riesgo. «Ahora mismo, para cualquier operación hay riesgo, porque los tipos de interés son negativos y las previsiones son que continúen así hasta el año que viene», asegura. De modo que «las expectativas para el inversor conservador son complicadas porque los plazos fijos prácticamente no existen y, como mucho, se les puede conseguir una rentabilidad del 0,1 por ciento... luchando mucho». Es decir, rentabilidades que incluso están por debajo de la inflación.
Elegir el momento. Por otro lado, también es muy importante elegir el momento de la inversión. «Creemos que actualmente hay visibilidad en los mercados financieros para el cliente que esté dispuesto a asumir algún riesgo de aquí a dos años», dice. Es decir, hay posibilidad de ganar dinero invirtiendo en fondos, «el vehículo más recomendable para los que asumen riesgos, por su diversificación». Otra buena opción, según él, son los fondos de fondos, es decir, los que no invierten directamente en activos financieros, sino en participaciones de otros fondos, porque, «aunque la economía mundial se está ralentizando, todavía no hay riesgo de recesión». Con todo, San Martín considera que la mejor opción, tal y como está el mercado, son los fondos de inversión, ya sean de renta fija, variable o mixta. Entre los primeros, asegura, se pueden obtener rentabilidades en torno al 4,6 por ciento. Eso sí, recomienda no hacer un desembolso inicial de toda la inversión, sino aportaciones mensuales «para limitar el riesgo de mercado». La escasa rentabilidad de los depósitos y la mayor alegría en el consumo ha hecho que la inversión en estos productos a plazo esté en su nivel más bajo desde el año 2000. Según los datos facilitados por el Banco de España, en el primer trimestre de este año los vallisoletanos tenían invertidos algo más de 2.545 millones, frente a los 7.212 que llegó a haber a mediados de 2013, en el tramo final de la crisis. En cambio, el patrimonio en los depósitos a la vista, es decir, las cuentas corrientes, ha crecido de 9.744 millones a 11.170 en un año.
En cambio, el patrimonio en fondos de inversión sigue la tendencia inversa. Si en 2014 los vallisoletanos tenían 2.770 millones confiados a estos productos, al cierre del pasado ejercicio eran 3.908, según los datos del Observatorio Inverco. Casi el 54 por ciento de ese dinero está en fondos mixtos (parte renta fija y parte variable), el 20,3 por ciento en renta fija y el 10,1 por ciento en renta variable. El 15,8 por ciento está en fondos garantizados, los que aseguran que en una fecha determinada se conservará parte de la inversión.
Diversificar. Francisco Javier Sánchez, de Kuan Capital Asesores EAF, también apuesta por los fondos de inversión, «por el efecto de la diversificación» y porque, a día de hoy, «para obtener rentabilidad hay que asumir algún riesgo». Según él, una buena opción son los de renta fija para los perfiles más conservadores y renta variable emergente para los que quieran asumir riesgos y conseguir más rentabilidad. Respecto a los primeros, recomienda la renta fija emergente de países asiáticos y la subordinada de bancos y aseguradoras. Y siempre diversificando la inversión, frente a la «tendencia» general de España de concentrar el ahorro, con el consejo de asesores acreditados.
Por su parte, Francisco Javier Manzano, de la empresa de servicios financieros Manticor, destaca la importancia de analizar el perfil inversor de cada cliente, aunque en la actualidad hay un patrón común: «Nosotros no estamos recomendando depósitos porque su rentabilidad no supera el nivel de inflación y eso hace que al final de año haya pérdidas», señala. Para un ahorrador que haya conseguido reunir entre 15.000 y 25.000 euros, Manzano también recomienda los fondos de inversión. «Dos o tres diferentes, y ahí habría que ver el nivel de riesgo que quiere asumir el cliente», dice. Para los más conservadores recomienda los de renta fija y alguno que tenga una parte de renta variable americana.
El gestor de patrimonios e inversiones Cayetano Cifuentes destaca que la rentabilidad es «mucho más alta» cuando se opera en dólares en renta fija, aunque eso tiene el inconveniente de que se depende de cómo está la cotización de esta moneda respecto al euro. Cifuentes también asegura que las ventajas que tienen los fondos es que ese dinero se invierte en varias empresas y eso hace que se diversifiquen los riesgos.