Once años de cárcel por sustraer 5.000 inyectores en Renault

D.V.
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La sentencia impone las penas más elevadas, tres años para cada uno, a los dos trabajadores de la factoría de Motores implicados en el hurto

Inyectores sustraídos en Renault y recuperados en parte por la Policía. - Foto: D.V.

El Juzgado de lo Penal número 2 de Valladolid ha impuesto penas que suman once años y medio de cárcel en su conjunto a los cuatro acusados del hurto de más de 5.000 inyectores por valor de 255.000 euros detectado en 2016 en Motores de Renault en la capital.

La sentencia, a la que tuvo acceso Europa Press en fuentes jurídicas, impone tres años de cárcel por delito de hurto, con la agravante de abuso de confianza, a los que fueran trabajadores de la multinacional del rombo Antonio Jesús C.M. y Lucio del V.G, así como dos años y nueve meses por idéntico delito a Ricardo S.S. y el ciudadano de origen marroquí Abdelaziz J. ('Asis').

El fiscal del caso y Renault, como acusación particular y representada por el letrado Carlos Tejerina, habían solicitado para ellos cinco años de prisión por delito continuado de robo, mientras que el defensor de Antonio Jesús M.C. y de Ricardo S.S. había pedido para ellos un año de cárcel por delito de hurto, con la atenuantes de dilaciones indebidas, y los letrados del resto su absolución.

En concepto de responsabilidad civil, los condenados habrán de abonar un total de 285.169,16 euros en favor de Renault, cantidad de la que Antonio Jesús M.C, Abelaziz J. y Lucio del V.G. tendrán que sufragar de forma conjunta y solidaria 255.942,64 euros, mientras que los dos primeros y Ricardo S.S. harán lo propio con otros 29.221,23 euros restantes.

Durante la vista oral del juicio, las acusaciones fundamentaron la incriminación de los acusados en la investigación, primero emprendida por la propia factoría y luego por la Policía Nacional, iniciada en noviembre de 2016 a raíz de una de las periódicas auditorías realizadas por la empresa automovilística que detectó un "desfase no justificado" del stockaje de inyectores.

En concreto, se echaron en falta más de 5.000 inyectores y se sospechó entonces que hubieran sido sustraídos, tal y como explicó un directivo de la firma que interpuso denuncia el día 11 de ese mismo mes ante la policía.

El cotejo de las personas que accedían a la fábrica en determinados horarios los sábados, unido a las cámaras de seguridad, que la noche del 12 de noviembre de 2016 grabaron la entrada y salida de Antonio Jesús M.C. y de Ricardo S.S. provistos de voluminosas mochilas, fueron estrechando el círculo hasta que finalmente el día 26 del mismo mes un dispositivo de la Policía Nacional montado ante la Portería de Ingeniería condujo a la detención de ambos sospechosos cuando portaban en bolsas un total de 360 inyectores.

Habían accedido a la fábrica con la tarjeta de Antonio Jesús M.C, trabajador de Renault, tras no haberlo logrado con la de Ricardo S.S, persona ajena a la factoría y a quien se ocupó un plástico a nombre de otro empleado--fue investigado pero quedó apartado de la causa--que días antes había denunciado el extravío de la misma.

"UN TRABAJO A DEMANDA"

"El primero llevaba el uniforme de Renault y el segundo un pantalón de la empresa", explicó el agente de la Policía Nacional que actuó como instructor de las diligencias y que ha aseguró que los dos detenidos confesaron entonces que estaban realizando "un trabajo a demanda" por encargo de los marroquíes Abdelaziz J ('Asis') y Morad A ('Morad'), este último aún en paradero desconocido.

A juicio del agente, el sistemático robo de inyectores lo emprendieron los dos empleados, Antonio Jesús M.C. y Lucio del V.G, si bien más tarde el ingreso en prisión del segundo de ellos por tráfico de drogas obligó al primero a buscar el auxilio de Ricardo S.S. para seguir atendiendo los pedidos de mercancía que realizaban los ciudadanos marroquíes para su posterior venta en distintos puntos de España y Marruecos.

Los tres españoles fueron detenidos y poco después, por casualidad, fue interceptado 'Asis' por exceso de velocidad. A la detención de este último siguieron sendos registros en su domicilio en Palencia y en un trastero por él alquilado en el barrio de Parquesol donde la policía se incautó de 7.000 euros, así como de algún inyector y una treintena de bolsas de plástico idénticas a las que llegaban a Renault con estas piezas procedentes de un proveedor francés.

El quinto presunto implicado, 'Morad', permanece fugado desde entonces. En su vivienda de Arroyo de la Encomienda fueron hallados en enero de 2017 cerca de 12 kilos de hachís y más de 80 gramos de cocaína con un valor global que supera los 66.000 euros, junto con algunos de estos inyectores sacados de forma ilegal de la factoría del rombo.



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