Tres rebrotes ponen en jaque la desescalada en Alemania

Agencias
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Al menos 800 personas resultan infectadas en los últimos días tras propagarse la COVID-19 en diferentes puntos del país, lo que obliga dejar en cuarentena a más de 1.000 ciudadanos

Tres rebrotes ponen en jaque la desescalada en Alemania - Foto: FRIEDEMANN VOGEL

La desescalada en Alemania, que a principios de mes comenzó a dar pasos hacia la tan deseada nueva normalidad, se está encontrando con varios obstáculos en el camino, después de que se hayan detectado en los últimos días al menos tres nuevos brotes de coronavirus en todo el país. Para colmo, estos focos han sido bastante potentes, ya que han dejado a un mínimo de 800 personas contagiadas y a más de un millar en cuarentena ante el temor de que la enfermedad se extienda con rapidez.
El más numeroso se conoció el pasado miércoles, en una empresa cárnica en la localidad de Gütersloh, en el estado de Renania del Norte-Westfalia -en el oeste del territorio germano-, donde se confirmaron 657 positivos en la planta de la compañía Tönnies, que fue inmediatamente cerrada y en la que han trabajado hasta 7.000 personas en los últimos meses, por lo que se teme que pueda haber muchos más infectados.
Y ayer volvieron a saltar las alertas, ya que en otra ciudad, Gotinga, en el land de Baja Sajonia, en el centro del país, se verificaron otros 100 contagios con COVID-19 en un edificio de viviendas, por lo que las autoridades decidieron poner en cuarentena a los cerca de 700 residentes de ese bloque para evitar una propagación masiva, ya que se teme que haya una alta probabilidad de infección por contagio directo entre vecinos.
Con ello la tasa de positivos en la última semana en esa ciudad se sitúa en 44,86 por 100.000 habitantes; es decir, rozando los 50 por 100.000 habitantes, tope a partir del cual se considera deben establecerse parámetros especiales.
A este brote de Gotinga se suma otro detectado en siete bloques de viviendas del popular barrio berlinés de Neukölln, donde se ha puesto en cuarentena a 370 familias después de confirmarse al menos 57 infectados.
La preocupación en este último caso es grande, ya que en muchas de esas casas viven inmigrantes y familias numerosas en condiciones que están muy lejos de ser las ideales. 
El alcalde del distrito, Martin Hikel, explicó que se tomó la decisión al percatarse de «todos los bloques de apartamentos estaban afectados. Lo que es nuevo y especial son las condiciones de alojamiento. Extremadamente estrechas. No es fácil aislarse con ocho personas en un apartamento de dos habitaciones ni estar encerrados en él durante dos semanas», lamentó.
Estos casos cuestionan ahora si es adecuado proseguir con el levantamiento de restricciones en Alemania o, por el contrario, hay que mantener las medidas que han estado en vigor hasta principios de junio con el fin de evitar que se produzcan más focos de contagio que pongan de nuevo en jaque al país