La Federación de Sordos lleva años en busca de una solución

M.B
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El colectivo agradece el esfuerzo de las empresas aunque solicita una certificación y homologación del Estado, «que nos dé el máximo de garantías»

Luis Alberto Redondo, presidente de la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León. - Foto: mir_ical

No es una reivindicación de hace unos meses. Es de muchos años. Aunque a partir de este marzo se ha hecho pública, logrando una mayor notoriedad. «La mascarilla es claramente una barrera de comunicación ya que no nos permite ver la mitad de la cara; por tanto, afecta a la lectura labial y a la expresión facial que es uno de los parámetros de la lengua de signos. Sin la expresión facial, signos como dulce y dolor se pueden confundir», señalan desde la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León, que contabiliza más de 2.200 personas sordas en Valladolid. Su presidente, Luis Alberto Redondo, da un paso más y agradece «el esfuerzo de algunas empresas para ver cómo pueden colaborar», pero no por ello deja de reiterar su petición: «Nos preocupa que no haya una certificación del Ministerio. Queremos tener esa certificación y homologación para que nos dé el máximo de garantías».
Esta misma semana , la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados ha aprobada por unanimidad una proposición no de Ley, registrada por Coalición Canaria, relativa a la homologación de las mascarillas para personas sordas. Así lo recuerda Redondo que se lamenta de que no haya plazos reales para conocer cuándo se podrá tener ya vigente: «Es una lucha y necesitamos ya una solución». Por ello, y por el momento, a nivel colectivo no han adquirido ningún modelo de mascarilla, aunque reconocen que a nivel individual es normal que haya habido demanda.
Pero no es una reinvidación actual o pasajera. Viene de lejos. «A partir de marzo y del confinamiento, con esa imposición, es cuando nos hemos dado cuenta de las barreras. Antes ya las había. Imagine una persona sorda ingresada en el hospital en una zona de aislamiento. Los médicos y el personal que entre tiene mascarilla. No sabemos si nos están hablando porque ni siquiera vemos la boca. Aunque es verdad que entonces había más flexibilidad, ahora es una barrera ya que tiene que estar siempre puesta. Tenemos barreras todos los días para cualquier gestión», relatan desde la Federación de Asociaciones de Personas Sordas de Castilla y León. 
Mejorar la atención a las personas sordas mayores, especialmente a las usuarias de lengua de signos sin familia; mejorar la atención sanitaria tanto en centros de salud como en hospitales; fomentar el uso, el respeto y conocimiento de la lengua de signos; y mejorar la accesibilidad en todos los ámbitos en general, pero especialmente que los medios de comunicación mejoraren los subtítulos y cuidar que haya interpretación de lengua de signos son algunas de sus otras reivindicaciones. «Se está avanzando en la vacuna y quizá se elimine el interés por conseguir una mascarilla transparente cuando se encuentre. Queremos que siga luego para el uso no solo por nosotros sino para situaciones de alergia, contaminación… no solo por el coronavirus».