La subida del SMI afectaría a más de 25.000 vallisoletanos

Óscar Fraile
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La medida afectaría a distintas categorías de nueve convenios provinciales, entre los que se encuentran los de hostelería, el campo, el comercio, las panaderías y el de oficinas y despachos

Algunas categorías del convenio del campo se beneficiarían de la subida del SMI. - Foto: Jonathan Tajes

Miles de trabajadores están muy pendientes de las negociaciones entre Gobierno, las patronales CEOE y Cepyme y sindicatos para la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). En concreto, y según los cálculos de CCOO, entre 25.000 y 30.000 vallisoletanos se beneficiarían de esta medida, la mayor parte de ellos al estar afectados por alguno de los nueve convenios colectivos que tienen categorías que verían mejorada su retribución.

Uno de ellos es el del campo, donde los peones y oficiales de segunda se verían beneficiados, pese a que la organización agraria Asaja considera «desacertada, inconveniente y de todo punto inasumible» para el sector esta posible subida. Lo mismo sucede con los que están dentro de los grupos IV y V del convenio provincial de clínicas dentales, que son, básicamente, técnicos con formación de grado medio o FP I, administrativos y auxiliares de clínica, entre otros.

En el caso del comercio, los afectados son los que están dentro del nivel VII: ayudantes de dependiente, oficiales administrativos de entrada, profesionales de oficio de tercera, ayudantes especialistas de comercio y personal de limpieza. 

Otro sector con miles de afectados en Valladolid sería el de la hostelería.  La subida mejoraría el salario de los que están en los niveles VI, V, VI y VII (cocineros, camareros y ayudantes). En el caso del comercio de alimentación, los beneficiados estarían dentro de los niveles I, II y III y son aprendices y aspirantes a administrativo o de caja.

En el convenio de Oficinas y Despachos mejoraría la retribución del personal de limpieza y en el de Panadería industrial sucedería lo mismo con el personal de oficina y el denominado «complementario», que se refiere a los encargados, repartidores, vendedores, mecánicos y limpiadores. Los otros dos convenios con categorías afectadas son los de sanidad privada (grupo V) y peluquerías de señoras.

El Gobierno ha propuesto una subida para este mismo año de entre doce y 19 euros, que se vería complementada con otra de 62 para los dos próximos ejercicios. De hecho, el presidente, Pedro Sánchez, confirmó esta semana en una entrevista en Televisión Española una "subida inmediata" del SMI de entre doce y 19 euros para lo que queda de año. Pero los sindicatos reclaman que el incremento sea de, al menos, 25 euros, mientras que la patronal rechaza la medida y aduce que «no es el momento». El SMI actual es de 950 euros.

El delegado provincial de CCOO, Raúl García, recuerda que el «objetivo» es alcanzar un SMI  que suponga al menos el 60 por ciento del salario medio nacional. «El incremento que propone la ministra es insuficiente porque está por debajo de la subida del IPC, aunque toda subida en bienvenida», señala. García añade que la postura del sindicato es llegar a 14.000 euros al año el 1 de enero de 2022. Es decir, catorce pagas de mil euros. «Es lo que entendemos como razonable porque ya estamos viendo una recuperación que se tiene que trasladar a los salarios», añade. García también critica a la patronal porque «para ella nunca es el momento de subir los sueldos», pero, según él, ha quedado demostrado que los incrementos previos activaron el consumo. «Y esa es la rueda para que todo funcione, frente a la concepción arcaica que tiene la patronal de competir con bajos salarios», señala. Para él, los salarios que había en el año 2016 (655 euros el SMI) «no tenían sentido». Según CCOO, los principales beneficiarios de esta medida serían los jóvenes y las mujeres.

Por su parte, el secretario provincial de UGT, Luis Rivera, da por buena la subida propuesta por el Gobierno siempre que se vincule a otras actualizaciones los dos próximos años para llegar a un SMI de 1.050 euros en 2023. Rivera cree que es paradójico que la patronal no considere que sea un buen momento para subir el SMI, «pero sí para negociar los ERTE, porque ese dinero sí que va para ellos».

Con todo, es partidario de una subida que esté avalada por un acuerdo con los agentes sociales, incluida la patronal. Según él, esta actualización tiene varias ventajas, entre las que cita un incremento del consumo, que «repercutirá en la producción y el empleo». También cree que es un paso más en la lucha contra la explotación laboral y una referencia para futuras negociaciones. UGT sostiene que uno de cada siete trabajadores cobra el SMI y tres de cada cuatro son mujeres.

CEOE mantiene que este año no es el más indicado para la subida, pese a que no se opone a abordar este debate en los dos siguientes, incluso para llegar a situarlo en el 60 por ciento del salario medio, como reclaman los sindicatos. El presidente, Antonio Garamendi, teme que la subida de 2021 tenga efectos negativos en la creación de empleo.

De momento las negociaciones para llegar a un acuerdo están bloqueadas, aunque el Gobierno parece decidido a aprobar esta medida sin el visto bueno de los agentes sociales.