La Agencia de Innovación generó 628 empleos el año pasado

Óscar Fraile
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La Agencia de Innovación generó 628 empleos el año pasado

El Ayuntamiento impulsará el Plan de Retorno con la recepción de solicitudes durante todo el año y con la ampliación de ayudas para los investigadores que estén fuera

Una de las principales líneas de actuación de la Agencia de Innovación y Desarrollo Económico es el fomento del empleo en la ciudad. De hecho, existe un Plan específico para abordar este asunto del que, a su vez, dependen numerosos programas. Gracias a ellos, la Agencia impulsó la creación de 628 puestos de trabajo y ayudó a mejorar otros 67 el año pasado. Además, logró mejorar la empleabilidad de otras 1.359 personas, tal y como consta en la Memoria de 2018. En total fueron 2.110 vallisoletanos los beneficiarios dentro de un Plan de Empleo que contó con un presupuesto ejecutado de casi 3,3 millones. Un dinero que también sirvió para ayudar a la puesta en marcha de 276 empresas, la mayor parte a través de subvenciones.
El concejal de Hacienda, Antonio Gato, pone en valor estas cifras y también destaca que «el empleo creado fue de calidad», es decir, contratos a tiempo completo e indefinidos, en contraposición a la situación de las empresas privadas. «El año pasado se redujo en 2.235 el número de parados en la capital y, de ellos, 628 son nuevos empleos generados a través del Plan de Empleo municipal, lo que representa casi una cuarta parte de la reducción del paro, una cifra muy importante», añade.
El Ayuntamiento persigue con esta herramienta alcanzar siete objetivos: fomentar el empleo estable y de calidad, especialmente entre los desempleados y colectivos con mayores dificultades de inserción laboral, apoyar a los emprendedores con asesoramiento e información, colaborar con otras entidades en la creación de empleo, impulsar la atracción del talento, promover el espíritu emprendedor en todas las etapas educativas, fomentar la responsabilidad social en las pequeñas y medianas empresas y apoyar el proceso de transición a la economía circular.
Casi la mitad de los beneficiarios del Plan tenían menos de 30 años y la mayoría de ellos, un 55 por ciento, fueron hombres. Respecto a las empresas, la mayor parte se dedica a la hostelería y a dar servicios auxiliares a otras empresas y en seis de cada diez casos el tamaño de la misma era inferior a los diez trabajadores.
Dentro de este Plan, una de las iniciativas más novedosas, que ha marcado tendencia en otras administraciones, ha sido la puesta en marcha del Plan de Retorno del talento. Si en 2017 se beneficiaron 17 personas, el año pasado lo hicieron solo once, de los cuales ocho crearon una empresa y tres fueron contratados por otra, también beneficiara de este programa. El hecho de que solo once personas se acogieran al Plan el año pasado es una «cuestión de demanda», según Gato. «Es algo que nos sorprende, porque somos la administración pública española que más apuesta por el retorno del talento, de hecho, hemos sido pioneros y tenemos las ayudas de mayor cuantía, pero no llegamos a entender por qué no hay más demanda», reconoce. El concejal avanza que este año la recepción de solicitudes se mantendrá abierta todo el año (en 2018 se limitó a unos meses) y que el Plan se ampliará a los investigadores que estén fuera.
La edad media de los que regresaron fue de 37 años. Diez nacieron en Valladolid y uno estudio en la UVa y, respecto a su procedencia, seis llegaron desde Madrid, dos del Reino Unido y los otros tres, de Cataluña, Chile y México.
Proyectos europeos. Otro de los pilares de la actividad de la Agencia es el desarrollo de programas europeos que buscan dar respuesta a los retos a los que se enfrentan las ciudades a través de la innovación y el uso de las nuevas tecnologías. Son proyectos que en la mayoría de los casos tardan en tener una aplicación práctica, porque se puesta en marcha tiene un carácter experimental, aunque en Valladolid hay excepciones a esta regla.
Los siete proyectos son Remourban, que busca impulsar un modelo de regeneración urbana sostenible; el S2City, pensado para mejorar los servicios a los ciudadanos y turistas a través del uso de las nuevas tecnologías; InLife, una plataforma para el desarrollo acelerado de ‘Juegos Serios’ orientados a retos educacionales; Transforming Transport, un proyecto que pretende demostrar las transformaciones que el ‘big data’ puede aportar al sector de la movilidad y la logística; Urban GreenUp, que persigue la «renaturalización» del entorno urbano para luchar contra los efectos del cambio climático; Cencyl+, que tiene como objetivo reforzar el desarrollo sostenible a lo largo de la franja hispano-lusa; y Pe4Trans, que persigue mejoras en las políticas de transporte público mediante procesos participativos que incluyan a los ciudadanos. Gato reconoce el carácter «experimental» de estos proyectos, pero hay dos que ya han empezado a transformar la ciudad. «Uno es Remourban, que ha supuesto que hoy tengamos 50 vehículos eléctricos más en la calle, el doble de puntos de recarga, una línea de autobús con seis vehículos que funcionan en modo eléctrico en la mayoría de su recorrido y el distrito FASA, con 400 viviendas que han sido transformadas sustancialmente para mejorar la eficiencia energética», señala. El otro proyecto que ya ha dejado huella en la ciudad es Urban GreenUp, que busca «soluciones innovadoras basadas en la naturaleza». Por ejemplo, la primera fachada vegetal de España que se instalará en El Corte Inglés de Constitución.
Otro de los objetivos de la Agencia es fomentar el uso del vehículo eléctrico. De hecho, en 2011 el Ayuntamiento creó una oficina con este objetivo, entre otros. Los puntos de recarga se han duplicado en los últimos años, de modo que el año pasado se realizaron 7.000 recargas por parte de 324 usuarios distintos, con un tiempo medio de recarga de unas tres horas. El consumo aproximado ha sido de 50.000 kWh, lo que ha evitado la emisión de más de 60 toneladas de CO2 al medio ambiente. Los puntos de recarga más utilizados son los dos que están en la calle Doctrinos.