Empresas del Vivero amenazan con irse por la climatización

Óscar Fraile
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La calefacción no funciona desde diciembre por una avería y tampoco hay aire acondicionado, pese a la llegada del calor. La Cámara demandará al proveedor e invertirá cien mil euros en un nuevo sistema

Empresas del Vivero amenazan con irse por la climatización - Foto: Jonatan Tajes

Las empresas instaladas en el Vivero de la Cámara de Comercio están más que hartas de los problemas de climatización que han sufrido en los últimos meses. El conflicto comenzó en diciembre, con una avería que dejó las instalaciones sin calefacción. Lejos de solucionarse pronto, el problema se ha enquistado y todavía no ha llegado el ansiado arreglo. Y eso convierte el calor, que ya empieza a apretar, en otra amenaza, toda vez que este sistema es el mismo para el aire acondicionado.
Hasta ahora el problema se ha podido solucionar con calefactores eléctricos, que normalmente están prohibidos, pero que los responsables del Vivero han permitido debido a la excepcionalidad de la situación. Es más, son ellos mismos los que han instalado algunos de estos aparatos. Además, el Vivero también ha eximido a las empresas del pago de una de las facturas mensuales, la de febrero, en compensación por las molestias ocasionadas.
Más complicado será combatir el calor, especialmente para las que están instaladas en la planta de arriba. Algunos empresarios consultados por este periódico señalan que ya han tomado la decisión de irse de allí este verano si el problema no se soluciona. «Va a ser imposible trabajar aquí con el calor que puede hacer sin aire acondicionado», señalan.
Aparte de las quejas que se han trasladado a la Dirección de forma individual, algunos de los empresarios han iniciado una recogida de firmas para hacer más fuerza, e incluso están preparando una carta de queja formal.
El problema no ha pasado desapercibido para la Dirección del Vivero. De hecho, ha sido uno de sus principales quebraderos de cabeza durante los últimos meses. Fuentes de la Cámara de Comercio reconocen a este periódico que el problema persiste desde hace meses, pero culpan al proveedor de la máquina del retraso en aportar una solución: «Hemos tenido muchos problemas para que la empresa que nos vendió la máquina, que es la responsable de arreglarla, lo hiciera, porque lo primero que nos propusieron fue hacer una pieza a medida, que se hizo, pero no arregló nada».
Pasaron las semanas y el proveedor no aportaba soluciones, mientras las quejas de los ‘viveristas’ iban en aumento. Hasta tal punto ha llegado el conflicto que responsables de la Cámara se reunieron el pasado miércoles para abordar este problema y para tomar dos decisiones. La primera es desistir de los intentos de que el proveedor arregle la avería y emprender acciones legales contra él por los perjuicios que está causando. El segundo, aprobar una inversión de unos cien mil euros para instalar un nuevo sistema que, eso sí, no estará listo hasta dentro de dos o dos meses y medio.
Como es previsible que el calor durante las siguientes semanas ya empiece a ser poco soportable, la Cámara también ha acordado con el nuevo proveedor el alquiler de un sistema temporal de aire acondicionado, que funcionará hasta que esté listo el definitivo.
Las mismas fuentes de la Cámara lamentan la gestión que ha hecho el proveedor antiguo de este problema y los perjuicios de imagen y económicos que ha causado, porque la institución ha dejado de cobrar una cuota a las empresas, aparte de la importante inversión a la que tienen que hacer frente. Eso sí, también recalcan que es la primera vez que ocurre algo similar en los más de 14 años de vida que tiene el Vivero de Valladolid. «Hemos tomado todas las medidas posibles para solucionarlo cuanto antes», inciden.
Ocupación. Según los datos facilitados por la Cámara de Comercio, en la actualidad hay 27 empresas instaladas en el Vivero, lo que supone un nivel de ocupación del 60 por ciento. Este porcentaje no ha variado sustancialmente en los últimos años, gracias a la rotación de empresas, si bien es ligeramente más bajo que hace un lustro porque se han marchado de allí algunas que ocupaban más de un espacio. Hace unos cinco años la ocupación rondaba el 70 por ciento.
Eso, en lo que se refiere al Vivero de Valladolid, porque la Cámara tiene otro en Medina del Campo con otras siete empresas. Esto supone un 50 por ciento de ocupación, aunque hace poco más de dos años el Vivero de Medina llegó a estar completamente lleno. En este edificio se pueden encontrar oficinas desde 165 euros al mes, mientras que en Valladolid el precio mínimo es de 260 euros al mes más IVA para las oficinas, aunque también se puede pagar 70 euros más IVA por media jornada en el espacio de coworking. Los viveros ofrecen una serie de servicios comunes a las empresas, como seguridad, limpieza, Internet, salas de reuniones, etcétera, bajo una serie de condiciones.

 

Funcas destaca al Vivero de Medina como el mejor de Castilla y León

La Fundación de Cajas de Ahorro (Funcas) realiza todos los años un informe en el que analiza los servicios que presentan los viveros y aceleradoras de empresa de España. En el último, recientemente publicado, se sitúa al de Medina del Campo como el mejor de Castilla y Léon. Los resultados de este informe dividen todos los viveros en tres bloques: avanzados, medianos y modestos. En el primero hay 30, encabezados por el de Santiago de Compostela, el Centro de Empresas La Curtidora (Avilés) y el CIE de la Fundación de la Confederación de Empresarios de Lugo. El de Medina del Campo se sitúa en el segundo bloque, el de los medianos. Concretamente, en décima posición de los 31 que están ubicados ahí. El apartado de los modestos está integrado por otros 25 viveros. El de Valladolid no aparece en este informe, según explican desde Funcas, «porque no respondió al cuestionario que se le remitió». Sí que lo hace en informes previos, en el apartado de los más modestos. De los siete que aparecen de Castilla yLeón, el mejor valorado es el de Medina, seguido de los de Zamora, Béjar, Aguilar de Campoo, Venta de Baños, Vivero Génesis (Salamanca) y el Palacio de Pedro I (Cuéllar).