El eterno heredero al trono británico

Viviana García (Efe)
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Carlos de Inglaterra celebra el 50 aniversario de su nombramiento como príncipe de Gales con un recorrido de cinco días por esta región

El eterno heredero al trono británico

Es la persona que más tiempo ha ostentado el título de príncipe de Gales en la Historia, lo que le convierte en el eterno heredero al trono de la  corona británica. Carlos de Inglaterra celebró ayer el 50 aniversario de su nombramiento a manos de su madre, la reina Isabel II, en una ceremonia que tuvo lugar en el castillo de Caernarfon, al norte de Gales.
Desde ese 1 de julio de 1969, el primogénito se ha entregado a las causas con las que más está comprometido como príncipe de Gales, un título con el que también ha buscado modernizar la monarquía del Reino Unido.
Con motivo de este Jubileo de Oro, el heredero, de 70 años, y su esposa, Camilla, duquesa de Cornualles, visitaron la organización Prince’s Trust -creada por él para ayudar a jóvenes a alcanzar sus objetivos profesionales- en Cardiff, capital de Gales, en el primer día de un viaje de cinco que les llevará por toda la región.
La experta en Historia de la monarquía Judith Rowbotham, de la Universidad inglesa de Plymouth, afirmó que el objetivo de la investidura era impulsar el turismo en Gales y combatir el alza del nacionalismo en esa región.
«Harold Wilson, entonces primer ministro, tuvo la iniciativa. Y la familia real estaba determinada a asegurar que fuese un evento apropiado que demostrase la modernidad de la corona y continuase su relevancia para el Reino Unido», añadió.
El evento, seguido por televisión por 19 millones de personas en el Reino Unido y otros millones más en todo el mundo, supuso de alguna manera para el príncipe el inicio de su defensa de aquellos temas en los que estaba más interesado, como la arquitectura, el medio ambiente o el apoyo a la plantación y consumo de productos biológicos.
Para el experto en realeza Vernon Bogdanor, Carlos ha tratado de dar un aire nuevo a la monarquía al trabajar con aquellas personas para las que no parece una institución relevante, como las minorías étnicas, la población de áreas británicas más deprimidas o los desempleados.
Las fundaciones y organizaciones benéficas que él apoya, como The Prince’s Trust, son ejemplos de la influencia que puede tener la casa real sin comprometer su neutralidad política, añadió.
Este lunes, Carlos no estuvo en Caernarfon, el castillo donde hace 50 años la jefa del Estado británico presidió la ceremonia en la que invistió a su hijo mayor con la faja, la espada, la corona, el anillo, la vara y la manta real de príncipe de Gales.
Este título no posee una función constitucional sino que tiene por objetivo confirmar que quien lo ostenta será el próximo monarca a la muerte del actual y, también, que no podrá perder ese derecho.
Los expertos coinciden en que tanto en el Reino Unido como a nivel internacional, Carlos es una persona apreciada «como un activo para el país».