Solidaridad por las venas

Juan López (Ical)
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La Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid cumple el jueves medio siglo de existencia, con más de 30.600 activos, y en la etapa más complicada de su existencia por el covid-19

El presidente de la Hermandad, Nicolás Patino (d), junto a Marcelino Melchor, uno de los donantes más antiguos. - Foto: Ical

“La satisfacción con la que sales después de donar no se puede definir. Es una mezcla de alegría y de saber que has hecho algo bueno para la sociedad, con la que a lo mejor salvas la vida de alguien. Cuando te rechazan alguna vez, sales incluso decepcionado”. Marcelino Melchor, con más de 70 donaciones de sangre a sus espaldas, es ya un histórico en la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid, una organización que gestiona la más de 30.600 activos en la provincia y que este próximo 14 de marzo cumple 50 de existencia. Son malos tiempos para celebraciones, pues el covid-19 lo invade todo, pero por eso mismo, la asociación hace un llamamiento a los donantes habituales e invita a los nuevos a mantener el ritmo, pues la situación, “más que complicada, es delicada”, tal y como detalla a Ical la secretaria general de la entidad, Pilar Alonso.

Actualmente, en Valladolid se contabilizan 18.600 donantes menores de 45 años, seis de cada diez del total, y 12.052 que están por encima. Lejos quedan aquellos primeros años, en la década de los 70, en los que no alcanzaban el millar y el 70 por ciento eran trabajadores de FASA Renault: “Los comienzos fueron duros. Llamábamos a la gente por teléfono para que donara”, rememora Alonso, quien señala que poco a poco la cifra creció, hasta unos 12.000 a finales de los 80.

Lo corrobora su presidente, Nicolás Patino, quien precisamente trabajaba en la fábrica automovilística y que lleva doce años en el cargo y más de 140 donaciones. Ahora es un banco de sangre único en Castilla y León, pero antes se “hacía lo que fuera para reponer las cantidades necesarias”. De todos modos, se felicitan por el trabajo desarrollado todos estos años y el de los donantes, pues a día de hoy el “nicho” es “importante”. “Donar es un ejercicio precioso”, acierta a decir.

Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid.Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid. - Foto: Ical

Pilar Alonso hace hincapié en la situación actual motivada por el covid-19 y tranquiliza a todo el mundo, a los que transmite que los contagios en las donaciones son “imposibles” con todas las medidas implantadas por el Centro de Hemoterapia. “Incluso cada uno se debe llevar el boli de casa”, prosigue. “Se necesita que la gente no deje de ir a donar. A pesar de que se ha registrado una caída en operaciones en hospitales por que se han dedicados los recursos a la lucha contra el coronavirus, hay quien sigue necesitando transfusiones periódicas, si no de toda la sangre, parcial”, explica.

Desde que se decretó el estado de alarma los hospitales incluso cerraron y se han necesitado menos unidades: “Pasamos a 200 diarias, cuando lo normal es que en Castilla y León se consuman 450”. Ahora, con la desescalada, parece que estas áreas hospitalarias podrían retomar lentamente la normalidad y empezar a llamar a pacientes en lista de espera. “Estamos en ese momento de ascenso otra vez. La diferencia ahora es que no puede ir a donar cada uno cuando quiera, sino que hay que pedir cita, respetar horarios y espacios para evitar aglomeraciones. Además, la gente mayor va en menor cantidad por cautela hacia ellos mismos”, sostiene la secretaria. En función de los donantes, de los grupos sanguíneos y las reservas se va citando.

“¿Esto quiere decir que si apareces a donar porque no estás enterado no te atienden? No, seguro que lo hacen, pero es mejor evitar aglomeraciones, porque este virus nos ha pillado a todos en pañales y aun es muy desconocido”, responde a su pregunta. Poco a poco, añade, los donantes se tendrán que “poner poner las pilas, pero sometidos al día a día”. Lógicamente, a la hora de completar su documentación, al donante se le pregunta si ha tenido síntomas de covid-19 o si ha estado en contacto con casos sospechosos. De ser afirmativa la contestación, por seguridad se le pide que pase al menos un mes para poder donar, frente al plazo de 15 días que es necesario mantenerse aislado, según los protocolos marcados en en Atención Primaria.

Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid.Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid. - Foto: Ical

Donación piramidal

Coinciden los donantes de la Hermandad, la segunda más antigua tras la de Salamanca (56 años) que el bonito gesto solidario que supone entregar tu sangre para salvar la vida a los demás es “piramidal”, una especie de “herencia entre familiares”. “Cuando empieza uno es fácil transmitirlo a los demás”, espeta Patino, quien incluso habla de que su hijo, que empezó en cuanto le permitió la ley, acudió por primera vez de su mano. Ahora, 15 años después de aquel estreno, también lo es de aféresis.

Marcelino matiza además que ninguna de ellas “duele ni supone riesgo alguno”. Recuerda cómo empezó a donar cuando trabajaba en los altos hornos de Bilbao, ante de llegar a Valladolid. “Era 1970. Un autobús se cayó por un barranco y nos llamaron a los trabajadores y a los soldados del Ejército allí destinados para que acudiéramos al Hospital de Basurto”, rememora. Cuando empezó a residir en la ciudad del Pisuerga y su puesto de trabajo estaba en Michelin, “se fomentaba la donación”. “Desde entonces no he parado”, presume ahora jubilado.

Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid.Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid. - Foto: Ical

Uno de los recuerdos imborrables de los más adultos es, sin duda, el 11 de marzo de 2004, con el atentado de los trenes de Madrid. “La primera sangre del 11M para donar salió de Valladolid, con casi 300 bolsas en un primer envío, y sirvieron para salvar muchas vidas”, subraya Nicolás Patino.

Ahora, justo antes de la llegada de la pandemia, la Hermandad estaba involucrada en un trabajo con los centros escolares de Valladolid que confían continúe el próximo curso. Todo, con el fin de enseñar desde edades tempranas a los alumnos sobre la importancia de donar. De momento, se celebran actividades y juegos en el aula con niños de 5º y 6º de Primaria.

La Hermandad de Donantes de Valladolid se vio obligada a aplazar su Asamblea General Anual, prevista para el 28 de marzo.

Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid.Imagen de archivo de la Hermandad de Donantes de Sangre de Valladolid. - Foto: Ical