Solo 19 vallisoletanos tienen licencia para llevar pistola

A.G.M.
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Valladolid es una de las diez provincias del país con menor número de permisos tipo B, el que habilita a portar armas cortas. Son joyeros, armeros y personas con una profesión de «especial de riesgo»

Solo 19 vallisoletanos tienen licencia para llevar pistola

Hace ya diez días que el presidente de Vox abrió la caja de los truenos cuando puso sobre la mesa su idea de facilitar el acceso a pistolas y de ampliar el concepto de legítima defensa. «Hace falta un cambio radical urgente en la ley, no solo para que los españoles sin antecedentes y en pleno uso de sus facultades mentales puedan disponer de un arma en su casa, sino para que puedan usarla en situaciones de amenaza real para su vida sin tener que enfrentarse a un infierno judicial, a la cárcel o incluso a indemnizaciones a los familiares de los delincuentes que les asaltaron», espetaba Santiago Abascal en una entrevista a la web Armas.com, en la que defendía que había que «ampliar el concepto de legítima defensa para que no se produzcan situaciones tan injustas como la que vivió ese anciano de Tenerife que fue condenado por disparar a un asaltante que entró en su casa y agredió y torturó a su esposa, o el policía local de Sevilla que se enfrenta a veinte años por disparar a sus asaltantes».
«La ley les trata como a villanos, y a sus asaltantes, como a víctimas», espetaba el líder del partido, que, a pesar de las críticas, no ha dado ni un paso atrás durante estos días, más allá de aclarar que sus tesis hablan únicamente de las armas en el hogar, de medidas para que las personas se defiendan, sin riesgo a ser criminalizados, en caso de que sean asaltados en su domicilio y de que puedan defenderse, «con el cenicero, con un palo o con un cuchillo, si ven como atacan a su hija».
Esta medida que abandera Vox pretendería abrir la mano con la concesión del permiso de armas clase ‘B’ para tenencia de pistolas y revólveres, algo absolutamente restringido en España y que hace que para quien quiera una de esas licencias tenga que justificarlo profusamente. En la normativa a este respecto se deja muy claro: «El interesado hará constar en la solicitud los motivos que, a su juicio, justifican la posesión de un arma corta, y lo acompañará de los documentos que considere oportunos. La razón de defensa de personas o bienes, por sí sola, no justifica la concesión de la licencia ‘B’», especifica el texto, que señala que «su expedición tendrá carácter restrictivo», y advierte, por ello, que «se limitará a los supuestos de especial riesgo».
Por ello, por esa férrea limitación a la que se someten las concesiones de esa licencia ‘B’, son algo menos de 8.500 las personas que gozan de uno de esos permisos que autoriza a portar armas cortas en España, concentrados uno de cada cinco casos en Madrid (2.426); en Murcia son 437 y en Barcelona, 358, por ejemplo. En Castilla y León son 380, de los que la mitad (188) están en León, provincia a la que le sigue los 46 de Ávila, los 40 de Zamora y los 35 de Salamanca, mientras que el dato de pistolas autorizadas en Valladolid es residual: 19.
Las cifras de vallisoletanos que están autorizados para llevar arma corta se mantiene invariable en los últimos años: 22 en 2013, 21 en 2014, 24 en 2015, 23 en 2016 y 2017, y 19 en 2018, según la información recopilada por El Día de Valladolid en fuentes de la Guardia Civil. 
Las licencias de tipo ‘B’ se conceden en casos muy concretos y en los que existe una justificación evidente de su necesidad de tener pistola para su autodefensa. Fuentes del sector explican que estas personas suelen ser joyeros, armeros y profesionales que desarrollen una actividad «de especial riesgo», tales como jueces, políticos, militares en la reserva o policías y guardias civiles jubilados. Todos ellos deben renovar cada tres años la licencia ‘B’ y justificar que la situación de riesgo que validó ese permiso sigue presente.
En el grupo de 19 autorizados a portar pistola no están, como es lógico, ni los policías y guardias en activo, ni los vigilantes privados. En este último caso, las empresas de seguridad son las que velan por la seguridad de esas armas cortas que se engloban en las licencias de tipo ‘C’. En Valladolid hay 652 de ese tipo y son una autorización que está ligada a la actividad laboral, por lo que deja de estar vigente en cuanto se extingue el contrato de cada uno de los vigilantes.
12.000 LICENCIAS MÁS

La lista de permisos de armas autorizados en Valladolid se completa con lo que, en realidad, supone el grueso de licencias, las más de doce mil correspondientes a loscazadores y a los deportistas y aficionados a las de diversas modalidades de tiro.
En concreto, en esta provincia hay 12.089 permisos de armas en vigor, de los 8.501 son del tipo ‘E’ (para escopetas destinadas a caza menor y tiro deportivo) y 2.474 del ‘D’ (para rifles de caza mayor, las armas largas rayadas). El siguiente grupo ya sería el de 652 licencias ‘C’ para seguridad privada y luego ya aparecen las 409 de tipo ‘F’, para tiro deportivo exclusivamente (en campos y galerías de tiro). Además de las 19 para pistolas y revólveres por autodefensa, en Valladolid hay 34 autorizaciones para menores de más de 14 años que practiquen la caza o el tiro deportivo.