Febrero se despedirá como el más caluroso en 19 años

A.G.M.
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Terrazas llenas por el buen tiempo de estos días en Valladolid. - Foto: Jonatan Tajes

La Aemet pronostica máximas de «récord», que estarán por encima de los 20 grados, algo que no ocurre en febrero en Valladolid desde 2000. La temperatura histórica de este mes se remonta a 1997: 22,9

La primavera llegará este año al hemisferio norte a las 21.59 horas del próximo 20 de marzo. Oficialmente, claro, porque, en realidad ya lleva unos días instalada en Valladolid, camuflada tras uno de los meses de febrero más primaverales de los últimos años. Ya se ha superado en cinco ocasiones los 17 grados y las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) apuntan a un final de mes en el que podría superarse la barrera de los 20, algo que no ocurre a orillas del Pisuerga desde hace 19 febreros; el viernes se llegó a 19,5 grados, por ejemplo.
Tan extraordinario es lo que se prevé para esta última semana que la delegación regional de la Aemet avanza que el de 2019 «pasará a ser uno de los febreros más secos y cálidos desde que hay datos». No en vano, este pronóstico de buen tiempo continuará en las primeras semanas de marzo, con ausencia casi absoluta de lluvias, haciendo honor al refranero castellano con ese «febrerillo es loco, unas veces por mucho y otras por poco», al que la propia Aemet de Castilla y León hacía referencia estos días en su cuenta de Twitter, recordando que este febrero «será loco por el mucho calor». 
Todas las previsiones apuntan a que se van a batir récords con las máximas, que podrían alcanzar los 21 grados en Valladolid los próximos días, sobre todo el lunes y el martes, lo que acercaría al pico jamás anotado en un febrero vallisoletano, los 22,9 que se registraron el 27 de febrero de 1997. Hay que remontar al año 2000 para recordar otra jornada de febrero con más de 20 grados y también fue un día 27, llegando en aquella ocasión a los 20,2. Desde entonces, las máximas del mes de febrero a lo largo de este siglo se han movido en la horquilla de los 14,4 grados (de máxima y fue un día 14) anotados en febrero de 2006 y los 19,8 a los que se llegó, por ejemplo, el pasado 2012, pero, curiosamente, fue un día 29 de febrero, al ser año bisiesto. En 2018, la máxima del mes fue 16; en 2017 llegó a 19; en 2016 se quedó en 14,6; en  2015, en 16,1; y en 2014, en 15,4, por anotar lo ocurrido a lo largo del último lustro.
En lo que va de este febrero, solo en los últimos días, ha habido dos jornadas por encima de los 18 grados, tres con más de 17 y dos en las que se superaron los 16... Desde la Agencia Estatal de Meteorología se explica que el hecho de que las temperaturas máximas de la zona estén moviéndose en la franja de los 17-20 grados, lleva la situación a estar «entre cinco y diez grados» por encima de lo que sería normal para la época. Incluso, apuntan, que ya se han dado días con unos guarismos propios de un mes de mayo.
Mientras las temperaturas máximas están fuera de lo normal de la época, la Aemet destaca que las mínimas sí son las habituales para un febrero, con el mercurio en  cifras que rondan los cero grados, con una previsión que solo recoge un día por encima de los dos positivos.
Ello hace que las oscilaciones de temperaturas previstas vayan a seguir siendo «importantes», tal y como detallan en Meteorología, que aconsejan al ciudadano que se salga con «varias capas de ropa», al pasar de «frío a primera hora de la mañana», a sensación de «calor, a primera de la tarde». La variación máxima registrada en lo que va de mes ha sido de 18,3 grados el día 15, pero las estimaciones llevadas a cabo desde la Aemet para la última semana del mes apuntan incluso a que la diferencia, entre la mínima que se dé durante la madrugada y la máxima que se alcance sobre las cinco de la tarde, puede llegar a los 20 grados.