Los jóvenes que se sacan el carné de conducir bajan un 33%

A. G. Mozo
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Los jóvenes que se sacan el carné de conducir bajan un 33% - Foto: Jonatan Tajes

En una década, Tráfico ha pasado de expedir 11.772 a 7.827 permisos en Valladolid, aunque esta es una tendencia que se está atenuando durante los últimos años. Se lo siguen sacando más hombres que mujeres

La obtención del carné de conducir ha dejado de ser una de las primeras cosas que se hacía al llegar a los 18 años. Los jóvenes de la generación Z, los llamados centennials (todos los nacidos entre 1994 y 2010), ya no creen que hacerse con el permiso para ponerse a un volante como un bien de primera necesidad que se conseguía al alcanzar la mayoría de edad, sino que es algo que aplazan a la franja de los 23-25 años y solo acuden a la autoescuela, cuando acaban los estudios y se disponen a iniciar la búsqueda de un empleo, tarea en la que el coche sí que sigue siendo un elemento clave.
La estadística de expedición de carnés en Valladolid a lo largo de la última década da buena fe de este cambio social. Hace diez años, se ‘colgaban’ la L cada día una media de 32 jóvenes en la provincia hasta alcanzar esa cifra anual de 11.772 expediciones anotada en 2008. A partir de ahí se inicio una acusada caída, cuando los centennials aún se movían en bicicleta y los nuevos permisos eran todavía cosa de los últimos millenials, integrantes de la también llamada generación Y (nacidos entre 1981 y 1993).
Quizá ayudó también la crisis económica, pero lo cierto es que fue la época en que más cayó el número de nuevos permisos de conducir: 9.490 en 2009 (a una media de 26 al día), 8.261 en 2010 (22), 7.885 en 2011 (21), 7.057 en 2012 (19), 6.464 en 2013 (casi 18 al día) y 6.365 en 2014 (17), que fue cuando la cosa tocó fondo para empezar a remontar, con timidez, eso sí, y llegar al cierre de 2018 con guarismos similares a los que había en 2011 y muy lejos de aquellos casi 32 ‘novatos’ diarios que se ponían al volante. El último año, según datos recabados por este periódico en fuentes de Interior, se tramitaron en Valladolid 7.827 nuevas licencias, a un ritmo de 21 al día.
En solo una década, Tráfico ha visto cómo debía expedir un tercio menos de carnés cada día, cada año en Valladolid. Pero esta es una situación incluso más acusada en el conjunto del país, toda vez que el descenso a lo largo de la década superó el 50%, de más de 800.000 a menos de 400.000.
Para la DGT se debe a «un giro en la manera de entender la vida y la movilidad de la gente joven, que ya no concibe el coche como un producto de primera necesidad, como sí ocurría en las anteriores generaciones», es «un cambio de mentalidad» en el que les parecen «más atractivas» otras alternativas de transporte, «más ecológicas y accesibles tecnológicamente», en referencia al transporte público o la bicicleta.
El presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas, Arcadio González Toquero, comparte estas tesis expuestas hace poco a través de la subdirectora de Formación y Educación Vial de la Dirección General de Tráfico, María Lidón Lorenzo y cree «ahora los chavales prefieren que sus padres les compren un buen móvil, de alta gama, a que les paguen el carné de conducir». «Por un lado, está el hecho de que la natalidad desciende de una manera drástica desde hace años y, por otro, está el cambio que se ha vivido en las prioridades de los chicos que llegan a los 18 años. Antes, sacarse el carné de conducir era un hito y hoy en día, en cambio, son los padres los que influyen al chico o la chica para que obtengan el carné con 18 años», tal y como argumenta el también presidente de la Federación Regional de Autoescuelas.
A juicio de González Toquero, «la obtención del carné a los 18 solo sigue siendo una necesidad en las zonas rurales, de los chavales que se deben mover en coche a la capital, pero es cierto que en la ciudad, con las opciones que hay, con el transporte público, con las bicis, con la posibilidad hasta de compartir vehículo... es distinto y sí que se ha dejado de ver como algo necesario», explica el presidente de las autoescuelas, quien reconoce que «esta nueva forma de pensar, sí está afectando a una reducción del número de jóvenes que obtiene el carné», a pesar de que las cifras de la década marcan un leve repunte a partir de 2014 (de casi el 23% desde que se tocó fondo y del 11% solo en el último año), entendido como «una ligera normalización de esta situación», pero en «un contexto de reducción, de que cada vez hay menos jóvenes que quieren tener carné de conducir a los 18».
Otro cambio que se detecta en las autoescuelas es el de la edad a la que se da el paso de sacarse el permiso de conducir: «Hay un salto en la edad a la que se obtiene el carné, que ahora está en los 23, 24 o 25 años, generalmente, puesto que ahora se vincula mucho a la conclusión de los estudios y a la posibilidad de su inclusión en el currículum, para el acceso a un trabajo», reflexiona el propio Toquero, quien apunta que en ese tiempo «sí se lo sacan», pues «saben que es muy necesario».
La estadística de la DGT señala que, pese a todo, aún son mayoría los que estrenan L en los primeros años de mayoría de edad. Así, en 2018, en Valladolid, hubo 3.200 expediciones de jóvenes de 18 a 20 años, mientras que 2.502 tenían entre 21 y 29 años; 1.536 se movían en la treintena; 785 (de permisos de todas las clases) en la franja de los 40-49; 312 en la de los 50-59; 66 eran sexagenarios; y hay once con más de 70.
Lo que apenas ha cambiado en este tiempo es el sexo de la mayor parte de los conductores, ya que se los siguen sacando más hombres que mujeres, en una proporción que se mantiene estable en favor de los varones, en seis de cada diez nuevos permisos (4.768, por los 3.059 de las féminas)