La Molinera cumple 8 meses okupada entre irregularidades

M.R.I
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La okupas del Marqués de la Ensenada suman irregularidades - Foto: Jonatan Tajes

El antiguo hotel Marqués de la Ensenada, en un limbo legal tras su cierre y los procesos legales contra su dueño, está ocupado desde junio de 2018. Los nuevos huéspedes han instalado, sin licencia, paneles solares en un edificio catalogado BIC

La ocupación desde hace casi ocho meses del antiguo hotel de cinco estrellas Marqués de la Ensenada y la puesta en marcha de un «proyecto social» por el colectivo La Molinera no deja indiferente ni a partidos políticos ni a colectivos vecinales y sociales. Los ocupas justifican su acción en el «abandono y deterioro» que sufría el edificio tras su cierre, el desmantelamiento del mismo y los posteriores incendios e inundaciones. Esta ocupación, inédita en la capital, se argumenta en motivos económicos, políticos e incluso patrimoniales, porque el edifico, que forma parte del entorno del Canal de Castilla, está catalogado como BIC.
Acusan a las instituciones de no hacer nada para garantizar su conservación mientras la Justicia dilucida las responsabilidades patrimoniales del propietario con sus empleados tras su precipitado cierre y con varios deudores. De hecho, ese limbo legal en el que se encuentra el edificio y el proceso judicial, es uno de los motivos que ha propiciado que esta actuación se prolongue en el tiempo sin denuncia judicial para desalojarlo.
Esta es también es la justificación de las distintas administraciones para mantenerse al margen de cualquier polémica. La Consejería de Cultura ha reiterado en diversas ocasiones que la protección de los posibles valores patrimoniales del antiguo hotel Marqués de la Ensenada corresponde al Ministerio de Cultura, dado que el Canal de Castilla es un bien de titularidad estatal.  Por su parte, el Ayuntamiento de Valladolid ha mantenido varias reuniones con el colectivo y los partidos del equipo de Gobierno, aunque no amparan legalmente ocupación, destacan la aportación «positiva» de esta acción porque aseguran que «no genera problemas y se cuida el edificio».
El portavoz del grupo socialista, Pedro Herrero, reitera que se trata de un inmueble privado «que se ha querido instrumentalizar políticamente buscando la responsabilidad del Ayuntamiento».  Un punto en el que ha incidido el  portavoz del PP, José Antonio Martínez Bermejo, que ha pedido en diversas ocasiones al equipo de Gobierno poder conocer qué actuaciones se iban a realizar «para preservar los derechos individuales y velar por el cumplimiento de la Ley». En este meses en el edificio se han realizado jornadas de puertas abiertas, conferencias, jornadas literarias, talleres y conciertos. En el último participaron los Celtas Cortos y se vendieron bonos de apoyo de 7 euros. De hecho, la iniciativa ha logrado recaudar en este tiempo el dinero necesario para comprar unas placas solares para autoabastecerse de energía eléctrica.
Licencia de obras. El PP también ha denunciado que en la Concejalía de Urbanismo no «constan solicitudes para la realizar obras o actividades en el edificio». Una situación que el propio concejal de Urbanismo, Manuel Saravia, ha confirmado a El Día de Valladolid en relación con la instalación de placas solares en el tejado el edificio para garantizar el autoabastecimiento de energía. Saravia también apunta que habría que «remontarse a la historia del inmueble y los problemas generados (de todo tipo, incluso de seguridad), y a que a partir de una serie de actividades que desarrolla un grupo de jóvenes esos problemas han desaparecido». 
Una línea argumental que complementa la portavoz de Sí Se Puede Valladolid (SÍVA), Charo Chávez.  «El edificio estaba abandonado por un dueño con deudas y prácticas contrarias al patrimonio. Ahora se está realizando un proyecto positivo, que no ha generado controversia con los vecinos y que acoge distintas iniciativas culturales», explica. En este sentido, considera que es un espacio que «suma» y espera que se pueda resolver la cuestión como sucedió por ejemplo en Madrid, con el edificio de Tabacalera, que pasó a ser subsede del Museo Reina Sofía mediante un acuerdo con el Ministerio de Cultura.
Una visión contraria tiene la portavoz de Ciudadanos, Pilar Vicente, que carga contra la «permisividad» del Ayuntamiento. «El tiempo demuestra que el alcalde se ha convertido en un okupa, que ha preferido dar la imagen de que en Valladolid vale la ley del más fuerte».