Un autobús para mí solo

R. Gris
-

Los recorridos a la demanda de la Diputación en la zona de Medina de Rioseco van o vacíos o con un solo viajero. «No queremos que lo quiten, nos viene muy bien. Pero muchas veces voy solo», reconoce un usuario

Un autobús para mí solo - Foto: Jonatan Tajes

Satisfacción general entre los usuarios. Aquellos que lo utilizan solicitan que «no se toquen» las líneas ya que es la única forma que tienen muchos vecinos de la provincia de acudir a servicios tan elementales como el médico, o realizar la compra de productos básicos. Pero no es menos cierto que en algunos casos los microautobuses de los que dispone la Diputación van vacíos, sin ningún usuario realizando el recorrido y sin que nadie salga beneficiado de la prestación del servicio. 
Se podría decir que esta circunstancia se produce en toda la provincia, con contadas excepciones. La Diputación ha implantado nueve líneas de transporte a la demanda en la provincia y en este tipo de casos los autobuses no circulan en el caso de que no haya ningún vecino que haya solicitado el transporte. El ciudadano que quiera solicitar el servicio debe llamar al teléfono gratuito del servicio de transporte a la demanda de la Junta de Castilla y León 900 20 40 20 en el horario de lunes a viernes de 8.00 a 14.00 horas?. Sin embargo, en las líneas reguladores los vehículos circulan independientemente de la cantidad de personas que haga el trayecto.
El perfil de las personas que utilizan el servicio corresponde a una mujer de con una edad comprendida entre los 50 y los 80 años, son las que más lo usan, aunque generalmente se trata de personas mayores que no disponen de vehículo propio y que necesitan el servicio al tener necesidades relacionadas con salud, comercio, gestiones administrativas y ocio.
Esta misma semana, El Día de Valladolid ha podido comprobar cómo dos autobuses a la demanda que partían desde Medina de Rioseco iban únicamente ocupados por un solo usuario. Es decir, un viaje de entre quince y treinta kilómetros solo de ida, a la que hay que sumar la vuelta cuando el autobús regresa vacío, solo para un único ocupante. 
rioseco-aguilar de campos. A las doce menos tres minutos aparece en la Estación de Autobuses el conductor de la línea que une la Ciudad de los Almirantes con Aguilar de Campos. Acto seguido, sale Donaciano Velasco de la cafetería en dirección al microbús. Va a tener el ‘privilegio’ de ser el único ocupante en el trayecto. Nadie más ha hecho su reserva. «En verano puede haber una media de ocho o diez personas, pero el invierno es otra cosa», explica el conductor mientras abre las puertas del vehículo. «Se trata sobre todo de gente mayor la que viene en este servicio, que se presta los martes y los miércoles». Reconoce que ha viajado solo «en muchas ocasiones», especialmente durante el invierno. 
Donaciano se muestra completamente satisfecho con el servicio y para nada le importa viajar solo. «Vamos echando una parrafada». En esta ocasión, ha salido de Aguilar a las nueve de la mañana y a las doce ya está de vuelta. Ha aprovechado para hacer la compra. Algo de fruta y verdura que necesitaba y también ha acudido a cortarse el pelo. «Tengo una hermana y también aprovecho para verla». Tiene un espacio de más de dos horas para hacer todos los recados que tenga planeados. «La verdad es que vengo casi todas las semanas». 
El autobús arranca pasadas las doce y aunque el recorrido es por Villamuriel de Campos y Palazuelo de Vedija en esta caso variará para ir directo hacia Aguilar ya que no tiene ninguna otra petición en ninguno de los dos pueblos. «Para qué vamos a hacer el recorrido entero, vamos por la nacional y llegamos lo antes posible y así a este hombre no le hago dar todo el rodeo», relata el conductor.
Llega tan solo 15 minutos más tarde a Aguilar y apenas para. En lo que Donaciano se baja con las bolsas y se encamina hacia su casa, el conductor da la vuelta de nuevo hacia Medina de Rioseco. Tiene otro nuevo viaje a la demanda. En esta ocasión para la línea 8 que viaja hasta Bolaños de Campos. 
Le está esperando en la estación Francisco Pérez, que también será el único viajero del servicio. Llega en torno a las 12.40 horas. Para en la estación, casi sin apagar el motor del autobús y arranca a los pocos minutos. Otro viaje con un solo usuario. El vecino de Bolaños ha salido de su pueblo a las 9.45 horas. También acude a la Villa de los Almirantes todas las semanas. «Vengo a hacer todo lo necesario y no quiero que nos lo quiten. Es muy importante para la gente como yo». 
Francisco Pérez no conduce, no tiene coche, y el transporte a la demanda es la única forma de viajar hasta Rioseco. «Es muy cómodo para nosotros. Hoy voy yo solo, pero los miércoles viene más gente y somos todos del mismo pueblo y vamos entretenidos». 
Un servicio fundamental para los vecinos de los pueblos, pero que la despoblación está haciendo mella debido a que cada vez cuenta con menor número de usuarios.