Un himno que unió fútbol y corazón

Galena Koleva (SPC)
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Hace 10 años, Shakira puso la banda sonora al Mundial de Sudáfrica con el 'Waka Waka', una canción con la que la colombiana logró triunfar, también en el terreno sentimental

Un himno que unió fútbol y corazón

Corría el minuto 116 cuando la emoción se apoderó de todos los españoles. A tan solo cuatro minutos para los penaltis, Andrés Iniesta obró el milagro en Johannesburgo y con un gol in extremis selló el 1-0 frente Holanda que le dio en 2010 el primer Mundial a la Roja, esa que ya había conquistado Europa dos años atrás.
Millones de ciudadanos se echaron a las calles de todas las ciudades para celebrar el triunfo de la selección de Vicente del Bosque al grito de «¡Yo soy español, español, español!», sin olvidarse del famoso «¡Iniesta de mi vida!», a imitación de un José Antonio Camacho entregado.
El primer Mundial en África trajo consiguió muchas alegrías pero también permitió conocer una cultura distinta, mientras las vuvuzelas, unas trompetas típicas de Sudáfrica, empezaban a inundar estadios de todo el planeta. El sonido estaba por todas partes, aunque si hubo algo que pudo hacerle sombra, fueron dos palabras: Waka-waka. Precisamente ese fue el título que usó Shakira (acompañada de la banda Freshlyground) para poner la música al torneo y gestar así una de las canciones más cantadas y bailadas de los últimos tiempos.
Todo el mundo coreó unos versos aparentemente impronunciables, de origen algo incierto, que se escucharon por primera vez en una canción camerunesa. Al parecer, el término «waka-waka» era un saludo que se había extendido entre las filas de Camerún durante la Segunda Guerra Mundial, mientras que «Tzamina mina» y «Zangalewa» era la respuesta a las quejas de los soldados que se encontraban al frente.
Y como si de una batalla se tratase, Shakira combinó ritmos e instrumentos africano-colombianos para narrar la emoción de cualquier jugada de fúbol, acompañada de un sencillo baile que hasta los más vergonzosos se atrevieron a imitar.
Shakira ya venía siendo una estrella internacional por aquel entonces gracias a éxitos como Hips don’t lie, Suerte, Las de la intuición o La tortura, pero el Waka Waka cambió su vida. Y no solo en el plano musical, sino también en el sentimental, pues la colombiana tuvo un flechazo en la grabación del videoclip con Gerard Piqué. Su relación comenzó poco después y desde entonces no se han separado. Desde luego, si hay algo que caracterizó el Mundial de 2010 fue el amor, ya que Íker Casillas y Sara Carbonero inmortalizaron su relación con un histórico beso. 


Número uno en 50 países

El Waka Waka siguió sonando en todo el mundo, incluso meses después del fin del torneo. Fue el himno más vendido de todos los tiempos, con más de 10 millones de copias, y ocupó el número uno en 50 países. 
Su liderazgo duró hasta que llegó una inesperada pero muy efectiva unión: Eminem y Rihanna con Love the way you lie. Ese año, la música inglesa tuvo gran protagonismo, aunque no desbancó a la canción del Mundial. Sick of love, de Robert Ramírez, o Stereo love, de Edward Maya y Vika Jigulina, fueron algunos de los temas que no paraban de escucharse en radios y discotecas, sin olvidarse de un Justin Bieber que volvió locas a las adolescentes con Baby, ni de Lady Gaga, quien, con éxitos como Alejandro o Telephone, se coronó como la artista de 2010.