Tsipras vuelve a la cuerda floja

SPC
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Tsipras vuelve a la cuerda floja - Foto: ALKIS KONSTANTINIDIS

El primer ministro heleno convoca una cuestión de confianza después de que sus socios en el Gobierno rompan la coalición por la nueva denominación de la República de Macedonia

Después de haber superado a finales del año pasado con éxito el tercer rescate financiero, el Gobierno griego de Alexis Tsipras vuelve a estar contra las cuerdas. Y es que la coalición que mantiene el Ejecutivo heleno se rompió ayer por las desavenencias ante la próxima entrada en el Parlamento del acuerdo con la vecina Macedonia para la nueva denominación de este país balcánico.
La afrenta llegó con la nueva denominación, República de Macedonia del Norte, un intento por aplacar un conflicto histórico por el que Grecia, que cuenta con una provincia llamada Macedonia, consideraba el antiguo nombre como una agresión a su soberanía. Sin embargo, los socios de Tsipras anunciaron que cualquier nombre que contuviera la palabra Macedonia continuaría con esa «afrenta» y sería «el reconocimiento de una creación artificial que perpetúa una mentira creada por el comunismo y el fascismo», motivo por el cual anunciaron la ruptura.
Ante esta fractura, el propio Tsipras confirmó, como ya había anunciado que haría ante una eventual ruptura con sus socios, que solicita una cuestión de confianza: «Iniciamos directamente el proceso de renovar la confianza del Parlamento en el Gobierno para terminar la legislatura».
«Mi principal aspiración es restaurar el papel y posición del país a nivel internacional, asegurar que el país, a través de sus alianzas y actos, es un pilar de estabilidad y seguridad en el Mediterráneo. He dejado absolutamente claro que, en vista del obvio interés nacional, no asumiré riesgos ni costes políticos», afirmó el primer ministro.
Su hasta ahora aliado de Gobierno, el líder de los nacionalistas Griegos Independientes (Anel), Panos Kammenos, anunció en una rueda de prensa tras presentar su renuncia que su partido no le dará su confianza porque «sería como dar nuestro consentimiento al acuerdo» y añadió que Tsipras no tiene motivos para proponer una cuestión de confianza sino que lo hace por «hipersensibilidad».
«He anunciado nuestra retirada del Gobierno, un Ejecutivo que nos duele, que por primera vez dio esperanza a los griegos y se enfrentó a la corrupción. Sin embargo, si le diéramos nuestra confianza sería como invertir el alma de nuestro movimiento», manifestó y destacó que Anel no se abstendrá, sino que votará en contra.
Además, anunció un cambio de posición en lo que respecta a una hipotética moción de censura presentada por el principal bloque de la oposición, el conservador Nueva Democracia, que hasta ahora se negaba a apoyar.