La maldición de año nuevo

A.G.M.
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El Real Valladolid lleva desde 2008 sin ganar el primer partido del año en Primera División. El año pasado, también en Zorrilla, el Rayo se hizo con los tres puntos

Míchel falló en el minuto 85 el penalti del empate en el duelo de año nuevo contra el Rayo Vallecano. - Foto: LaLiga

Victoria y año nuevo son un binomio que es demasiadas veces disoluble en la historia más reciente del Real Valladolid. Será el turrón, el lechazo, el parón de la competición o el frío de enero, pero lo cierto es que los datos no invitan al optimismo para un Pucela que ha perdido el doble de veces de las que ha ganado en el primer partido del año, en sus temporadas entre los mejores del fútbol español.
Así, de las diez campañas de este siglo XXI en las que el conjunto blanquivioleta ha estado en Primera, solo en tres ocasiones regaló un triunfo a su hinchada, por dos empates y hasta cinco derrotas. Tal es el peso de esos malos resultados que hay que remontarse hasta enero de 2008 para poder encontrar la última victoria pucelana en el primer duelo del año. Fue en el Coliseum de Getafe y la victoria fue de lo más contundente: 3-0 con doblete de Vivar Dorado y un gol Álvaro Rubio.
Desde entonces, algo así como una maldición viene persiguiendo al Pucela de año nuevo siempre que ha estado en Primera División, a pesar de que los rivales no han sido nunca de enjundia. En las dos ligas posteriores (2008/09 y 2099/10) cayó por un 0-1 y 1-0 ante el Racing de Santander y el propio Getafe. Luego pasó un par de años en Segunda y en la temporada 2012/13, tras recuperar su plaza en Primera, volvió a abrir el año con derrota, en esa ocasión por 3-1 en Vigo. En la 2013/14, el año del que sería el último descenso, al menos conseguía un empate a cero ante el Betis, en el José Zorrilla.
EL RAYO Y EL PENALTI

Y ya de regreso en Primera, el pasado 5 de enero enero, el equipo de Sergio González caía por 0-1 ante un Rayo Vallecano que terminaría descendiendo a Segunda. Fue un partido muy extraño, digno de esa maldición que parece perseguir al Real Valladolid últimamente a vuelta de las navidades, porque si Medrán adelantó a los suyos en el minuto 1, Míchel Herrero pudo firmar el empate, de penalti, en el 85, pero falló.
La maldición se diluye en Segunda División, puesto que en las nueve temporadas del Real Valladolid ganó más de la mitad de los duelos de año nuevo, cinco, mientras que empató dos y perdió otros dos.
La visita del Leganes del próximo viernes 3 parece ocasión más que propicia. Los madrileños todavía no han ganado fuera de Butarque y son penúltimos.

UN PUNTO Y UN GOL MENOS

El parón navideño ha llegado esta temporada en la jornada 18, casi en el ecuador de la competición, algo que –cosas del calendario– no ocurría desde la temporada 2001/02, campaña en la que también se llegó en la decimocuarta posición, aunque con cuatro puntos más que ahora. 
El Real Valladolid vive, a pesar de todo, un descanso plácido tras el empate ante un Valencia de Champions que bien pudo ser victoria sin el fatídico despiste defensivo en los últimos segundos del descuento. Suma 20 puntos, tras cuatro victorias, ocho empates y seis derrotas; con 15 goles a favor y 21 en contra. Es un punto y un gol menos que los que se tenían en la temporada 2018/19 a falta de un partido para el final de la primera vuelta, pero aquellos 21 puntos, curiosamente, se traducían en la decimoquinta plaza de Primera.
Los 20 puntos actuales son una de las cifras más bajas cosechadas en los diez años pasados en Primera durante este siglo, solo empeorados por los 16 de la temporada 2013/14 y los 17 de la 2009/10, campañas ambas en las que se terminó descendiendo, si bien también se bajó en la 2003/04 pese a acumular 25 puntos en la jornada 18, la mejor cifra del periodo.