La A-6 aglutina el 24% de las multas de radares camuflados

A. G. Mozo
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Los equipos móviles de la Guardia Civil imponen una media de 40 denuncias diarias en la provincia de Valladolid, más otras 27 de los radares fijos. Rueda, Medina y Tordesillas son las zonas con más sanciones

Radar móvil de la Guardia Civil de Tráfico, durante uno de sus controles en Valladolid. - Foto: D.V.

Dicen las estadísticas de tráfico que cada hora se detecta una media de (casi) tres excesos de velocidad en las carreteras de Valladolid; esto se traduce en unos 67 casos al día. A pesar del despliegue de radares fijos de la DGT, seis de cada diez denuncias que se imponen en la provincia por exceso de velocidad llevan la rúbrica de alguno de los radares móviles instalados en las patrullas camufladas de la Guardia Civil de Tráfico. Los últimos datos conocidos desvelan que de las 12.122 multas interpuestas en el primer semestre en Valladolid, 7.196 llegaron a través de esa vía, mientras que las otras 4.926 fueron descubiertas por alguno de los once cinemómetros fijos que tiene la Dirección General de Tráfico en territorio provincial.
La ubicación de la mayor parte de estos equipos es archiconocida por los automovilistas que utilizan las vías de paso vallisoletanas, ya que llevan en torno a una década instalados, si bien en los últimos años se completó aquel mapa de radares fijos con la implantación de un par de equipos ‘multicarril’, con una imagen idéntica a los que ha ido poniendo el Ayuntamiento de Valladolid (caja rectangular y de color gris oscuro) y pensados para combatir los excesos de velocidad en carreteras convencionales con un carril por cada sentido. Uno fue al punto kilométrico 3,800 de la VA-900 (carretera de Fuensaldaña), junto a la urbanización de Fuente Berrocal, y el otro, al kilómetro 300 de la N-122, a las afueras del término municipal de Peñafiel. Una zona en la que sus vecinos claman por otro radar, pero de los de tramo, para la travesía de un municipio que ansía esa variante que llegará a medida que avance la autovía A-11.

RUEDA, EL RADAR MÁS 'MULTÓN'

Pese a que los otros nueve radares se han convertido en un elemento más del paisaje de las carreteras vallisoletanas, siguen resultando tremendamente efectivos. Es más, el cinemómetro que más multas pone sigue siendo el equipo fijo que hay en el kilómetro 171 de la A-6, a la altura de Rueda. Durante el primer semestre del año captó 3.768 excesos de velocidad, según los datos facilitados por AEA (la asociación Automovilistas Europeos Asociados) a este periódico. Tras él, aparece otro de los que suele poner más multas, el radar fijo del punto kilométrico 170,5 de la N-601, en el cruce de La Pedraja de Portillo, que denunció en la primera mitad del año a 591 vehículos.
A continuación, empiezan ya a aparecer los puntos en que suelen intervenir las patrullas camufladas de la Guardia Civil de Tráfico, que aglutinan el 24% de sus denuncias por exceso de velocidad en esa misma Autovía del Noroeste (A-6), tanto en el entorno de Rueda (en dos puntos muy próximos se han puesto 540 multas este año), como en el de Medina del Campo (hay tres zonas en una franja de poco más de diez kilómetros con 695 multas de radar móvil) y en el de Tordesillas, un enclave en el que se juntan las denuncias de un punto de la A-6 y tres de la A-11, con casi cuatrocientas denuncias.
Pero es la A-6 la que más multas de velocidad concentra. Sumando esas casi cuatro mil del radar fijo de Rueda y las casi dos mil que han interpuesto los equipos móviles, esta autovía acumula cerca de la mitad de todas las tramitadas en ese primer semestre en Valladolid; de las 67 diarias de la provincia, unas 30 se corresponderían con la Autovía del Noroeste. Asimismo, y siguiendo con el análisis medio de la multas diarias de la provincia, 40 llegarían a través de los equipos de radares móviles y las otras 27, por los fijos.
La DGT también contabiliza una amplia lista de denuncias por exceso de velocidad en la Autovía de Castilla (A-62). A las 289 captadas (en el primer semestre) por el radar fijo de Cigales (kilómetro 116,300), se unen otras 1.011 que llegan a través de los equipos camuflados de la Guardia Civil de Tráfico, que detectan la mayoría de excesos con el acelerador en el tramo cercano a Cubillas de Santa Marta, en el de Villamarciel y, pasado Tordesillas rumbo a la provincia de Salamanca, en la zona de Pollos y Siete Iglesias de Trabancos.

EN MOVIMIENTO

La vigilancia de la velocidad no solo se efectúa a través de las patrullas camufladas estacionadas en la mediana o en un arcén, sino también con la Guardia Civil de Tráfico circulando y denunciando en movimiento. Y ahí, la A-62 es la carretera en que hay más multas de este tipo, 143 de las 1.011 citadas anteriormente, lo que representa un 14% al que no se acerca ninguna de las otras autovías ‘vallisoletanas’ ni, por supuesto, tampoco ninguna de las carreteras convencionales, en las que este tipo de vigilancia en movimiento no se lleva a cabo directamente. 
Pese a ello, los puntos de control móviles que va estableciendo la Guardia Civil de Tráfico también son muy efectivos en carreteras no desdobladas y de gran intensidad circulatoria como es el caso de la N-601, tanto en su tramo sur (el de Olmedo, Mojados, Boecillo...) como en el norte(La Mudarra, Medina de Rioseco, Villalón, Mayorga...), aunque es en el primero en el que hay más excesos. El grueso de las 1.047 anotadas (en la primera mitad del año) por los equipos móviles que trabajan en esa vía se reparten por el tramo de N-601 que discurre por los términos de Puras, Bocigas, Olmedo, Mojados, Aldeamayor de San Martín... A los que se suman las 591 sanciones ya citadas del radar fijo del cruce de La Pedraja.
La A-11, pese a contar con poco más de treinta kilómetros tanto en su tramo hacia Zamora, como en la salida de Valladolid por la zona de La Cistérniga y Tudela de Duero, es otra de las carreteras provinciales con más multas de velocidad: 638 de radares móviles, a las que se unen otras 251 del cinemómetro que la DGT tiene cerca del desvío a Traspinedo. Las de la Guardia Civil de Tráfico se reparten entre las casi doscientas del tramo de Tudela y La Cistérniga, otras tantas que se acumulan en el entorno de Sardón de Duero y las más de doscientas de la zona de Peñafiel.
FIJOS SIN ACTIVIDAD

Datos que contrastan con la nula actividad de la mitad de los cinemómetros fijos de la DGT, en la mayor parte de los casos porque han estado durante el primer semestre sin cámara, una práctica habitual. Es el caso de los de la CL-602, en la circunvalación de Íscar; Tordesillas, en la A-62; y la Ronda Interior de Valladolid (VA-20). Casi sin multas cerraron el periodo los equipos de Laguna (17 multas en el de la N-601?), Peñafiel (el nuevo ‘multicarril’ de la N-122 detectó ocho infracciones), Simancas (una en el de la A-62) y Fuente Berrocal(una).