El dueño de El Salvador acusa al denunciante del caso

Ical
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En su declaración ante el juez resalta que a la mayoría de la familias ven cómo se introduce el féretro en al horno

El dueño de El Salvador acusa al denunciante del caso

El dueño de la funeraria El Salvador, Ignacio Morchón, culpó en su declaración ante el juez del cambio de ataúdes al trabajador que presuntamente destapó la estafa, a la vez que sostuvo que la mayoría de las familias ven cómo el féretro se introduce dentro del horno.

En la declaración en sede judicial a la que tuvo acceso ‘Espejo público’, el programa matinal de Antena 3, Ignacio Morchón sostuvo que el trabajador que denunció la estafa le intento chantajear cuando se acercaba su jubilación al pedir una cantidad de dinero, amenazándole con denunciarle ante la Fiscalía si no accedía a su petición.

A su vez, insistió que la funeraria no podía mover un cuerpo sin la autorización de la familia y recalcó que muchas familias permanecen al lado del féretro hasta que se introduce en el horno, por lo que se preguntó cómo se podía hacer el presunto cambiazo. Además, declaró que este supuesto cambiazo no “merecía la pena”, ya que a él los ataúdes le costaban cien euros. “¿Para qué quiero yo el ataúd luego?”

Al mismo tiempo, planteó que el trabajador que denunció el caso debe demostrar quién le ayudó, ya que él solo no puede cambiar de féretro un cuerpo.

Preguntado por el casi millón de euros encontrado en el registro de su vivienda, el dueño de El Salvador afirmó ante el Juzgado de Instrucción 6 de Valladolid que “el dinero lo tenía para dárselo a mis hijos el día de mañana”.

Por su parte, según lo emitido por ‘Espejo Publico’, el trabajador que destapó el fraude asegura que se cambiaban “todas la cajas que se podía” y que las que realmente se quemaban eran de madera aglomerada.