La mitad de los muertos en carretera en 2019 eran motoristas

A. G. Mozo
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La DGT cierra el año, a falta del día 31, con 14 fallecidos en otros tantos siniestros, idénticas cifras de siniestralidad vial que las registradas en 2017 y 2018 en la provincia. Sin embargo, seis de ellos iban en moto, el triple que el último año

Último accidente mortal de 2019, el pasado 18 de diciembre en Simancas. - Foto: Foto cedida por RTVCyL

La historia se repite. Por tercer año consecutivo, Valladolid anotará en sus estadísticas de siniestralidad vial el mismo número: 14. Catorce fallecidos en catorce accidentes de tráfico, que son los mismos que se registraron en 2018 y 2017, uno más que en 2016 y cinco menos que en 2015, cuando hubo 19 muertos. Muy lejos aún del esperanzador 2014, cuando los nueve casos se convirtieron en el mejor dato de la historia, y a años luz de los 83 que, por ejemplo, se daban en 2002.
Unas cifras que daban la razón a la DGT cuando, en 2005, impulsó el carné por puntos y se decidió por la ampliación de la red de radares fijos de las carreteras españolas con el objetivo de buscar una reducción de la siniestralidad vial. También lo hacen ahora, catorce años después, después de que el equipo de Pere Navarro en la Dirección General de Tráfico hay vuelto a acertar con una medida que implantó a finales del pasado mes de enero, como es la restricción de la velocidad máxima en carreteras nacionales a 90 km/h. Por el momento, al menos, y en el caso concreto de Valladolid parece ha tenido el efecto deseado, ya que, se ha visto una ligera reducción de la mortalidad en ese tipo de vías, al pasar de tres a dos. Aunque, en el análisis global, la accidentabilidad en las carreteras convencionales ha crecido un 50% este año en la provincia.
Nueve de los catorce siniestros con fallecidos de este año se han registrado en una vía sin desdoblar, por los seis casos del año anterior. En concreto, se han producido dos en vías nacionales (en la N-122, en Quintanilla de Arriba, y en la N-601, a las afueras de ?Medina de Rioseco), dos en carreteras autonómicas (uno en la travesía de la CL-602, en Olmedo, y otro en la circunvalación de Puente Duero, en la CL-610)  y cinco en carreteras provinciales de las zonas de Medina del Campo, Valdestillas, Mojados, Tiedra y Torrelobatón.

TRES EN LA A-62

La radiografía de este 2019 se completa con cinco accidentes en autovías o carreteras con doble carril, de los que tres se produjeron en la A-62 (uno cerca del desvío a Trigueros del Valle y los otros dos, antes y después del paso por Simancas), uno en la A-6 (en el término de Villardefrades) y uno en la A-60, en el tramo de entrada a Valladolid, justo en el término de Zaratán.
Pero si algo llama la atención en el estudio de la siniestralidad vial de este 2019 es el incremento de los casos de motoristas fallecidos en accidente, hasta el punto de que la cifra se ha triplicado, al pasar de los dos casos registrados en 2018 a los seis de este 2019 (al cierre de esta edición, el jueves 26)
Es otro de los caballos de batalla de la DGT, ya que esa tendencia al alza está directamente vinculada al incremento del número de motos y usuarios de estos vehículos, por lo que se insiste en las campañas de Tráfico en la idea del respeto a los motoristas, si bien no en todos los casos hay más implicados y se producen también muertes tanto por salidas de vía como, sobre todo, por caídas que resultan letales.
En el caso de Valladolid durante este año, hay tres caídas o salidas de vía y otras tantas colisiones con otros vehículos. Así, la tarde del 17 de abril moría un motorista de 35 años después de sufrir una caída en la carretera provincial que une Puente Duero y Valdestillas; el 1 de mayo, era un hombre de 66 años el que chocaba mortalmente con un coche en plena Autovía de Castilla (punto kilométrico 110 de la A-62, en Trigueros); el 11 de mayo era un motorista de la Guardia Civil (de 42 años) el que sufría una salida de vía mientras llevaba a cabo labores de seguridad en una carrera ciclista en la comarca de Mojados; igual que ocurría el 24 de mayo, con un motorista de 24 años en la travesía de Tiedra; ya el 18 de julio, era un hombre de 54 años el que moría tras sufrir el impacto de un coche en la A-60; y el último caso fue en la noche del 4 de septiembre, con un motorista de 47 fallecido tras un impacto contra un camión en el 141 de la A-62, en Simancas.
Colisiones entre vehículos que están detrás de más de la mitad de esos catorce accidentes mortales de este 2019, en los que han vuelto a morir más hombres (diez) que mujeres (cuatro), aunque los casos con víctimas más jóvenes han sido los de mujeres.
Se trata de la menor de 14 años que murió el pasado mes de julio en la carretera de Torrelobatón, en una salida de vía; de una joven de 26 años que viajaba en un coche por la A-6 la madrugada del día 30 de agosto y cuyo coche también acabó en la cuneta; y la mujer de 29 que murió el pasado 19 de diciembre en Simancas (A-62) y que, por ahora, sería la última víctima mortal del asfalto en este 2019.