¿Quién dijo miedo a estos partidos?

M.B
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¿Quién dijo miedo a estos partidos? - Foto: JULIO MUÑOZ

El Real Valladolid recibe este domingo (18.30 horas) al europeo Betis, sabedor de que cada punto en juego puede valer ya una permanencia. Vuelven Óscar Plano, Alcaraz y Pablo Hervías

El Real Valladolid estaba llamado a ser el ‘patito feo’ de LaLiga Santander. Por presupuesto, límite salarial, nombres en su plantilla... todo indicaba que los blanquivioleta serían carne de Segunda en un año. El inicio de la competición ratificaba esa idea, con un equipo sin gol, incapaz de puntuar más allá de los 0-0. A Vigo, en la jornada 5, llegó sin haber anotado ni un solo tanto. Y fuera de Valladolid ya daban por sentado que uno de los tres puestos de descenso tenía nombre y apellido: Real Valladolid. 
Pero los blanquivioleta reaccionaron. O, mejor dicho, dieron un golpe encima de la mesa en Balaídos. Ratificaron con goles, fútbol y un punto, que bien pudieron ser tres, lo que en Valladolid sí se estaba viendo, que este Pucela iba a pelear hasta el último segundo del último encuentro. Sumaron cuatro victorias consecutivas, empezaron a llamar la atención de los de fuera, a ser temidos por sus rivales y mostraron la misma competitividad que les hizo ascender cuando todo el mundo les daba por muertos.
Por eso, a punto de entrar en el último tercio de la competición, encuentros como el de este domingo ya no dan miedo. Llega el Betis, un club con un presupuesto de 126 millones de euros, el séptimo más alto de LaLiga, y con un límite salarial de 97. Los verdiblancos juegan en la European League y sus futbolistas cobran, de media, 1,45 millones -según un estudio de ‘Sporting Intelligence’ del pasado noviembre-.
Pero este tipo de encuentros son los que anhelaba equipo y afición a estas alturas de curso el año pasado. Por eso, ¿quién dijo miedo?
El Pucela se está jugando la permanencia. De eso nadie tenía dudas. Por lo menos por estos lares. Lo está haciendo desde el inicio de la Liga y siempre -salvo en la cuarta jornada- fuera de los tres puestos que dan con los huesos en Segunda.
Pese al VAR -el sábado pasado perpetró su última fechoría ante los blanquivioleta en un penalti, que solo vieron Piqué y el colegiado del encuentro en el Camp Nou, Martínez Munuera-, pese a seguir sin gol -el cuadro pucelano es el menos realizador de toda la Primera-, pese a ser el tercer peor equipo como local... el Real Valladolid tiene 26 puntos, tres más al inicio de la jornada que los que ocupan ahora mismo los puestos de descenso, Villarreal y Rayo.
Ante el Betis, Sergio González recupera a Óscar Plano, que se perdió el encuentro en el Camp Nou, y a Pablo Hervías y Rubén Alcaraz, bajas en Barcelona por lesión. Por contra no podrá contar con Toni, que cayó lesionado y estará tres meses alejado de los terrenos de juego por un esguince en el ligamento lateral interno de su rodilla izquierda; ni con Cop, fuera de Valladolid por temas personales.
Los blanquivioleta llegan al encuentro contra los béticos tras firmar una nueva buena actuación, en este caso ante el líder de la Liga, pero sin rédito en cuanto a puntos. Ese penalti, el de Piqué, acabó con la resistencia de un conjunto que jugó como eso, como un equipo.
Esta vez, el once de Sergio genera más dudas de lo normal. Porque recupera efectivos y porque otros menos habituales, como Anuar o Joaquín, brillaron en el Camp Nou. Además, el cambio de sistema, pasando a jugar con tres defensas y dos carrileros, podría tener continuidad una semana más a pesar de que el técnico siempre ha dejado claro que su gusto es el 4-4-2.
Enfrente estará el rival antes expuesto, un Betis que llega tras haber caído en competición europea el jueves ante el Rennes y que tiene siete puntos más que los vallisoletanos. En la última jornada empató ante el Alavés y en la anterior perdió con estrépito ante el Leganés. La entidad blanquiverde se disputa el próximo jueves en Mestalla el pase a la final de la Copa del Rey que se va a celebrar, precisamente, en su estadio, el Benito Villamarín.
Los béticos han sido capaces este año de batir al Atlético de Madrid en su feudo o al Barcelona en el Camp Nou, con lo que estamos hablando de uno de los equipos más complicados. Incluso a pesar de que en la primera vuelta el Pucela se llevase los tres puntos del Villamarín con goles de Toni y Antoñito.