«La homeopatía es eficaz y hay evidencias, sólo es peligrosa cuando no está en manos de médicos»

David Aso
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Entrevista a la doctora vallisoletana Dolores Tremiño, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Homeopática desde su constitución en 1998 hasta el pasado octubre

La doctora Tremiño, en su despacho, junto a un antiguo botiquín homeopático. - Foto: J.TAJES

María Dolores Tremiño (Valladolid, 1956) acabó Medicina en 1983 antes de estudiar tres años de acupuntura en Francia, donde vio como algunos colegas se trataban con homeopatía y le picó la curiosidad. «Aquí ni se conocía», y a su regreso abrió una consulta que hoy es referencia. No en vano, presidió la Sociedad Española de Medicina Homeopática durante 17 años, desde que se fundó en 1998 hasta el pasado octubre; y dirigió el título propio que ofertó la UVa de 1994 a 2008 a médicos y también veterinarios, «incluso de caballos de carreras». Defiende la homeopatía como complemento o como alternativa a la medicina convencional, según el caso. 
¿Qué enfermedades suele tratar con homeopatía?
Podemos tratar prácticamente cualquier enfermedad: catarros, gripes, asmas, bronquitis agudas y crónicas, migrañas, artritis reumatoide, gastroenteritis o todo tipo de problemas digestivos, como colitis ulcerosa, la enfermedad de Crohn...
¿Y obtiene siempre mejores resultados con homeopatía que con un tratamiento convencional?
Eso es difícil de valorar, hay medicamentos convencionales muy eficaces. Lo que importa siempre es el criterio médico. Yo soy doctora, tengo la herramienta de la farmacología convencional y también la homeopática. Si ante el problema de un paciente puedo elegir entre un medicamento homeopático y uno convencional, en igualdad de eficacia, elijo el primero por la ausencia de efectos secundarios. O si un paciente lleva tiempo con medicina convencional y no le funciona, recurro a la homeopática.
¿Qué perfil de pacientes trata entonces con homeopatía? 
Vemos a muchos enfermos crónicos. Bronquíticos crónicos por ejemplo, con reagudizaciones y tomas frecuentes de antibióticos. Niños con anginas, o con bronquitis o asma que cada mes o mes y medio están con antibióticos. O pacientes con una artritis de hace años que sufren efectos secundarios por la medicina convencional y además siguen con dolor, por lo que buscan otra opción terapéutica eficaz y sin efectos secundarios. A veces se puede quitar del todo el tratamiento convencional y a veces no, según el caso. Hay enfermos de asma que se curan completamente sin tratamiento convencional, sólo con homeopatía. Y hay pacientes bronquíticos crónicos o asmáticos crónicos a los que nunca les puedes quitar del todo el corticoide (medicina convencional) porque van mejorando, tienen menos rebrotes, usan con menos frecuencia los antibióticos... Es decir, que en el médico está decidir cuándo podemos tratar sólo con homeopatía y cuándo en combinación, aunque a veces no hay posibilidad de utilizar la homeopatía y hay que usar sólo la medicina convencional.
Un médico detractor diría que la homeopatía tiene la eficacia de un poco de agua de una piscina donde se ha diluido una aspirina...
Pero eso no es cierto, es de esas cosas que se dice por decir y de tanto repetir se queda. Llevamos más de 200 años haciendo homeopatía, es eficaz, la gente acude cada vez más a ella. Eso no ocurriría si no funcionara, pero es gente que viene recomendada por gente a la que la homeopatía le quitó la migraña, una artritis, una dermatitis atópica, anginas, ansiedad, depresión... 
Permita que siga en el lado crítico: también hay quien cree en las cartas del tarot para conocer el futuro, anticiparse a los problemas y mejorar su vida.
¿Y se le cura la artritis por eso?
Pues se supone que no, pero hay quien cree que algún aspecto de su vida le arregla.En la homeopatía, ahí está el efecto placebo que le achacan los críticos.
Pero la gran mayoría no se arregla con cartas, y yo tengo 33 años de experiencia con la homeopatía como terapia habitual, aunque también use la convencional. Sé valorar si un medicamento es eficaz o no, lo ves en el paciente. Pacientes con enfermedades de hace 15 años que de repente les pones tratamiento homeopático, mejoran y están bien en pocos meses. ¿Casualidad? Bueno, si los homeópatas tenemos siempre la suerte de nuestro lado, pues muy bien.
Ya, pero al combinar uno y otro tratamiento, ¿hasta qué punto se aclara cuál fue el más efectivo? Y luego hay patologías leves como un catarro que pueden desaparecer sin ningún tratamiento...
Hay pacientes que sólo se tratan con homeopatía un cuadro agudo de anginas, un cuadro agudo de diarrea, un cuadro agudo de urticaria, la picadura de una avispa... Una avispa te pica en el brazo, se te hincha, tomas un medicamento homeopático y en 30 o 40 minutos no hay nada, ha desaparecido. Si eso es casualidad...
Pues dicho así suena a evidencia, pero se supone que se habla de pseudociencia por no estar demostrada a nivel científico...
Evidencias científicas hay, de eso no tengo duda, y se ve que es diferente al efecto placebo. No sé por qué se dice que no cuando hay muchísimos trabajos científicos, ¿que hacen falta más? Siempre, pero evidencias hay. Y ensayos hasta con aspirinas en dilución homeopática: la Facultad de Farmacia de Burdeos ha trabajado mucho con ello, y resulta que así se obtiene el efecto contrario al de la aspirina; es decir, que es un poco el principio de la homeopatía. Hace poco se publicó un trabajo en el que se observan nanopartículas de la sustancia primitiva con la que se prepara el medicamento homeopático en las diluciones. Y luego es que yo no me dedico a la investigación, pero soy clínica y veo los resultados con pacientes que se curan de asma, migrañas, eccemas, colitis, diarreas, ansiedades, depresiones...
¿Y si se trata de patologías muy graves como un cáncer?
Frente al cáncer lo que hacemos con la homeopatía es apoyar el tratamiento convencional. Actúa como apoyo para las nauseas, vómitos, cansancio... y el paciente obviamente tiene que seguir con los tratamientos convencionales.
Por ahí va uno de los riesgos que suele advertirse, que la homeopatía pueda llevar al paciente al abandono de lo convencional...
No, porque yo soy médico y por eso no hay riesgo de pérdida de oportunidad terapéutica. Sé cuando un paciente necesita un antibiótico y si lo necesita se lo doy. Ahora bien, si sé que lo que tiene se lo puede tratar con homeopatía y evitar así efectos secundarios... Pero si ese paciente tiene una neumonía le daré un antibiótico, y si necesita una cirugía le mandaré al cirujano. Cuando el paciente está en manos de médicos no hay ese riesgo, otra cosa es que no sea así, que muchas veces es a eso a lo que se refiere la Organización Médica Colegial. 
¿Y qué le parecen los recelos de colegios profesionales y la enseñanza respecto a la homeopatía?
Yo he dado clases por toda España en colegios de médicos, de farmacéuticos... por todos los lados. Y los cursos de postgrado son de dos o tres años, cuestan tiempo, esfuerzo y dinero, casi 7.000 euros el máster de Barcelona, ¿dedicarían los médicos ese dinero y sus descansos a estudiar si esto no fuera útil y eficaz? 
Pero las universidades sacan la homeopatía de sus aulas...
Las universidades son centros de discusión, de apertura... son algo universal y deberían acoger todo, siempre que sean cursos serios con gente seria, claro. La gente que da las clases en Barcelona tiene un prestigio estupendo y una gran trayectoria en la homeopatía, mucha experiencia. Y además otra cosa: el paciente tiene derecho a elegir el tratamiento que quiera, a contar con profesionales bien formados, y una buena formación se garantiza mucho en la universidad, que está dejando de ofrecerla por una decisión totalmente arbitraria. De todo esto se estarán alegrando mucho los que no son médicos, cuando aquel que no sabe explorar es el que no puede saber si una enfermedad puede ser tratada sólo con homeopatía, en combinación, o si es fundamental seguir con tratamientos convencionales sin que valga la homeopatía. Ahí está el peligro.
Una encuesta que encargó la multinacional homeopática Boiron dice que un tercio de la población española ha recurrido alguna vez a la homeopatía. ¿Es realmente tan popular?, ¿y en Valladolid?, ¿no les pasan factura las críticas?
En Valladolid no se conocía casi nada cuando empecé en 1983, ahora sí. Dentro de España hay zonas que están más desarrolladas en homeopatía, como Barcelona o el País Vasco por la proximidad con Francia, donde está dentro de su Seguridad Social, igual que ocurre en Suiza, Bélgica, Gran Bretaña, Alemania... Cada vez se conoce más, con estos líos que nos montan además en la prensa... Pero el paciente que se ha tratado con homeopatía no puede ser nunca negativo, te viene bromeando con todo lo que se cuenta. Al que le ha ido bien, va a pensar que ‘qué interés hay por ahí en decir que no funciona’. Los habrá que ahora desconfíen más, pero también otros a los que tanto ruido quizá les genere interés por probar, ‘no vaya a ser que esto funcione de verdad’. Se está hablando tanto que quién sabe.