Sánchez activa la cuenta atrás de su investidura

EFE
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Sánchez activa mañana la cuenta atrás de su investidura

El presidente en funciones es consciente de no tener aún los apoyos suficientes para su nombramiento pero descarta la idea de convocar nuevas elecciones

Pedro Sánchez, iniciará en marcha la cuenta atrás para su investidura desde Bruselas, teléfono mediante, donde hablará con la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, para comunicarle la fecha que ha elegido para que se celebre una sesión que aún carece de los apoyos necesarios. El líder del PSOE ha pedido disculpas por no poder estar presencialmente en la Cámara y allí plantear la fecha a Batet, pero ha explicado que la prolongación de las negociaciones sobre la Presidencia de la Comisión Europea le obliga a recurrir al teléfono.
El 6 de junio, el rey encargó al secretario general de los socialistas que se sometiera a la investidura; tras unas semanas de contactos, encuentros y desencuentros, el candidato no quiere esperar más. La fecha no está confirmada, pero las especulaciones la sitúan dentro de la semana del 15 de julio o de la semana del 22. Batet será la encargada de concretar el formato, que podría ser como el de las tres últimas sesiones de investidura.
Según sea el formado que trace la presidenta del Congreso, y por tanto, el día de la primera votación, empezarán a contar los dos meses que la Constitución marca como plazo dentro del cual tiene que haber presidente. Para que ello suceda, el candidato socialista deberá contar con los apoyos que le permitan superar los "noes" que garantizan PP (66), Cs (57) y Vox (24), es decir, 147. Unidas Podemos, en esta aritmética, se antoja esencial pero continúa demandando cargos de mando a través de un gobierno de coalición.
Una ronda de contactos se presupone esencial si el presidente desea ampliar el nivel de apoyo; hasta la fecha, sólo tiene asegurado el del diputado del PRC, el cántabro José María Mazón. Ni el PNV, ni ERC, ni JxCat, por citar tres grupos nacionalistas o independentistas, han desvelado cuál será su voto, aunque los partidos catalanes o han apostado por la abstención o no la descartan. El presidente del PDeCat, David Bonheví, ha reclamado una misma posición en el espacio neoconvergente, que ocupa también JxCat. Ello no significa que cesen las advertencias, pues la portavoz de Esquerra, Marta Vilalta, ha reprochado a Sánchez la "irresponsabilidad" de no estar negociando.

 

Escepticismo naranja

Que no haya conversaciones es algo que no se cree Ciudadanos a tenor de las declaraciones que ha efectuado el secretario general, José Manuel Villegas. A su juicio, el candidato socialista por encargo del rey está haciendo "teatrillo o teatro del malo" porque los pactos con Unidas Podemos y con las organizaciones nacionalistas se encuentran muy avanzados, por no decir ultimados.
Independientemente de lo que esté dialogando Sánchez, el PP tiene claro que no participará "ni activa ni pasivamente" en la investidura del líder del PSOE, tal y como ha subrayado el presidente de los populares, Pablo Casado. La única condición que llevaría al PP a reconsiderar su decisión es una rectificación de la trayectoria del PSOE de los últimos años, la causante, a su entender, de que España se halle actualmente en "un laberinto".
El caudal de apoyos a Sánchez, por tanto, es insuficiente, pero el debate de investidura será este mes.