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El paraíso de los mitómanos

Óscar Fraile
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La Feria del Coleccionismo regresa este fin de semana tras un año de parón por la pandemia y con entrada gratuita por primera vez en doce ediciones. La cita contará con 40 expositores

Una mujer contempla algunos juguetes en un expositor de una edición pasada de la Feria del Coleccionismo. - Foto: J. Tajes

Si es usted una de las esas personas que todavía lleva un llavero de Naranjito, si conserva en el fondo del armario una camiseta de Star Wars o si se resiste a tirar ese Cinexin que le hizo meterse en la piel de Steven Spielberg hace cuarenta años, este fin de semana tiene una cita obligada en Valladolid. La Feria del Coleccionismo regresa después de un año de parón obligado por la pandemia y lo hace con entrada gratuita por primera vez en doce ediciones. Una cita que vuelve a la Feria de Valladolid este sábado y domingo, con un horario ininterrumpido de 11.30 a 20.30 horas.

La organización ha decidido ofrecer este año entrada gratuita por dos motivos. El primero, vencer el temor que todavía tienen algunas personas a acudir a espacios cerrados; y el segundo, hacer un guiño a la economía de muchas familias, que se ha visto golpeada por esta crisis, si bien es cierto que en ediciones anteriores la entrada solo costaba un euro para los niños y tres para los adultos.

La Feria del Coleccionismo contará con 40 expositores que llegarán desde casi todas las comunidades autónomas. En total se expondrán y pondrán a la venta unos 400.000 objetos para nostálgicos profesionales. Por ejemplo, piezas raras de Playmobil, como las que se fabricaron en plata y ya están descatalogadas, además de otras de Lego. También habrá espacio para álbumes de cromos con décadas de antigüedad, monedas, billetes, sellos, discos de vinilo, juguetes, libros, carteles de cine, postales, viejos cómics y antigüedades de lo más variadas. En definitiva, un chute de nostalgia que no solo atrae a los que peinan canas, ya que sus hijos, la siguiente generación, también han dio habituales en las once ediciones anteriores. De hecho, el presidente de la Asociación para la Organización de Ferias y Certámenes Discográficos (Asofed), impulsora de este evento, asegura que la Feria de Coleccionismo «es un repaso por la cultura popular del país».

Además, esta cita contará con actividades paralelas, como un taller de Playmobil en la que niños de entre cinco y 14 años podrán aprender a montar y a dibujar estas míticas figuras, que tienen muchos protagonismo. Es más, la exposición 'Clásicos de la literatura en Playmobil', que estará disponible en la Casa Revilla hasta el 14 de noviembre, forma parte de esta Feria. También habrá una sorpresa para los niños el día 31 relacionada con Halloween y un desfile de entre 15 y 20 miembros de la Legion 501 de Star Wars, disfrazados con trajes de personajes de la saga.

Aunque esta feria está concebida como un lugar de venta, algunos de los expositores, que son habituales, también se muestran dispuestos a comprar piezas de coleccionista que les ofrezcan los asistentes, siempre que lleguen a un acuerdo económico. «También se suelen hacer intercambios», dice Fernández.

Esta muestra, de algún modo, también sirve para hacer un repaso por la evolución de una sociedad en la que hace unas décadas las muñecas y cocinitas estaban reservadas para las niñas, mientras ellos jugaban al balón o hacían la guerra.