El pulso urbano se acelera

Ical
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Las capitales de provincia recobran la normalidad con la salvedad de la presencia de mascarillas, mayor higiene, más distancia física y mayor precaución en entornos comerciales

El pulso urbano se acelera - Foto: Ical

Lunes casi normal en las ciudades de Castilla y León, en el día que la Comunidad pasó a fase 2, a excepción de Bierzo y Laciana que llevan una semana de adelanto. Altos niveles de tráfico, incluso más que en los días previos al decreto de estado de alarma, con importante peso del vehículo privado; gran movilidad de peatones por las calles y terrazas semillenas a causa de un día ligeramente desapacible, lo que ha animado a muchos a internarse en el interior de los establecimientos por primera vez desde hace tres meses. Hoy lo habitual fue ver gente degustando su café en el interior de los bares, al 40 por ciento de ocupación como máximo, leyendo la prensa y charlando con su acompañante. Día bastante habitual en las capitales, que recobran un escenario conocido para todos, pero alejado en los pensamientos, como si hubiera pasado un mundo. Todo ello con la salvedad de la presencia de mascarillas, mayor higiene, más distancia física y mayor precaución en entornos comerciales, dado que hoy podían abrir los centros comerciales casi en toda su plenitud.

Allí donde el sol planeaba en la Plaza Mayor de Valladolid, las terrazas mejoraron su presencia. La ciudad del Pisuerga recobró su color especial a pesar de no parecerse a Sevilla. Los hermanos Francisco y Carlos, que dirigen el histórico y simbólico Café del Norte, señalan que durante las primeras horas de la mañana el interior del establecimiento “tuvo una gran imagen porque el tiempo fuera no era bueno”, pero insisten en que el cambio “importante” se registró hace quince días, con el paso a la fase 1. “Hemos tenido mucha afluencia, pero con cautela”, insiste Francisco, quien muestra algunas de las medidas que han puesto en marcha, como el aforo máximo permitido, señalización horizontal en el suelo para la movilidad de los clientes o un único baño, el destinado comúnmente para personas con discapacidad.

Se trata de un local “grande y espacioso” que permite “jugar con las distancias entre clientes”. Señala Carlos Castros que, si bien el sector hostelero es especialmente “limpio e higiénico”, con la crisis del COVID-19 esta higiene se ha incrementado notablemente. “Donde antes tardabas un minuto en limpiar una mesa, ahora tardas tres”, sentencia.

En la misma líneas se posiciona César Prieto, gerente del Lion D´Or, en otro de los extremos del rectangular espacio presidido por el Ayuntamiento. Admite que este lunes el tiempo “no es el mejor para la terraza”, pero lo cierto es que está al cien por cien en la parte de la misma en la que los rayos del sol se adentran, y baja ostensiblemente en la sombra. Dentro, tres mesas ocupadas en ese momento, con la tranquilidad por bandera, con un café y una revista. “Creemos que este año la gente saldrá menos de vacaciones y eso se notará de forma más positiva en la hostelería local”, acierta a decir Prieto, que considera que “no es el que la situación económica esté mal, sino que el ciudadanos está inseguro por la incertidumbre futura”. “La gente ha perdido el miedo”, insiste.

Panaderías con tradición

Los hermanos Miguel y Fernando Acuña esperaban este paso a fase 2 desde hace semanas. La panadería San Francisco no ha cerrado en estos tres meses de estado de alarma, pero es cierto que su establecimiento ubicado en la Plaza del Rosarillo posee un valor añadido que no tiene el resto, y que protagonizan las seis mesas de interior en las que el cliente habitualmente se toma un café o un chocolate, acompañado de un dulce, el que ellos mismos elaboran en sus obradores, ubicados en Palencia. “Hasta ahora la gente venia a por el pan o se llevaban algo de repostería, pero ahora ya podemos tomar algo dentro”, comenta Fernando, justo cuando los últimos clientes abandonar el espacio tras una mañana positiva

Esta firma panadera familiar, activa desde 1951, cuenta con tres locales en la capital del Pisuerga y otros siete en la ciudad palentina. “La gente estaba deseosa de entrar. Desde las 8.30 horas la gente ya entraba”, explica. Aprovechan para negar ese mantra repetido durante el estado de alarma de que el sector “ha hecho el agosto”. “Es cierto que venían clientes y se llevaban cinco barras de pan, pero esos ya no volvían en varios días. Y nosotros tenemos que hacer el mismo producto a diario por si acaso y ha habido mucho producto que ha habido que devolver”, opina. Hasta ahora, servían también café para llevar. A partir de hoy, la esperanza cambia en la panadería.

El café de media mañana

En Salamanca, la principal novedad para los viandantes del centro y los barrios de la ciudad estuvo marcada hoy por la apertura al público del interior de los bares, lo que ha provocado que muchos clientes habituales regresaran para tomar el café de media mañana o el aperitivo en aquellos lugares que no disponen de terraza. También ha amanecido la ciudad con la instalación de nuevas terrazas autorizadas, principalmente en los lugares alejados del centro, lo que a su vez ha provocado la reducción de las zonas de aparcamiento en algunas calles de Salamanca.
Todo ello unido a la apertura de los centros comerciales y la progresiva recuperación de clientes en los comercios del centro ha provocado que Salamanca haya recuperado este lunes un poco más el pulso del que era habitual antes del cierre total por el confinamiento decretado por el estado de alarma para frenar la pandemia por el coronavirus COVID-19.

León también tomó hoy con ilusión el nuevo paso hacia la nueva normalidad en su cambio a fase 2. Con las terrazas de los bares menos vacías respecto a días anteriores, debido a las bajas temperaturas de este lunes, los leoneses celebraron poder entrar a tomar el primer café del día en el interior de los establecimientos. “Para mí es una alegría poder desayunar en el interior del local”, cuenta Sandra, acompañada por su hija de siete meses. “Con el tiempo que hace, no puedo sentarme en una terraza porque la niña se me queda helada, pero ahora ya puedo disfrutar de un café sin tener que preocuparme por eso”.

Un tránsito de personas más elevado del que se veía hasta hora imperó desde primera hora de la mañana, en parte debido a la asistencia de más personas a su puesto de trabajo, pero también a la apertura de los gimnasios en condiciones especiales. Paula y Óscar acudieron bien temprano a su gimnasio de siempre, donde tuvieron que “coger cita previa”. Además, tienen un tiempo limitado a 40 minutos para entrenar”, algo que celebran porque, por mucho que hayan seguido haciendo deporte en casa, “no es lo mismo sin contar con las máquinas adecuadas”.

La vuelta de los centros comerciales

También desde primera hora se pudo comprobar el tránsito de personas hacia los centros comerciales que en este primer día de fase 2 abrieron sus puertas extremando las medidas sanitarias, aunque será a medida que avancen los días cuando los leoneses empiecen a recuperar la “normalidad” y se acomoden a esta nueva etapa de la desescalada.

Ese fue el caso, por ejemplo, de los centros El Corte Inglés en aquellas capitales de provincia donde cuenta con establecimiento. Lo hicieron con toda su oferta comercial y las máximas medidas de seguridad y protección, tanto para clientes como para empleados. Los primeros clientes que accedieron fueron recibidos entre aplausos de los empleados. Al haber pasado Castilla y León a la fase 2 de la desescalada, las tiendas de la firma cuentan ya con toda su superficie abierta y la totalidad de su propuesta comercial, que será atendida por la misma plantilla existente antes de la crisis sanitaria. Conforme a la normativa vigente, los establecimientos son sometidos a aforo limitado y será obligatorio el uso de mascarillas y guantes.

También el centro comercial más grande de la Comunidad, Río Shopping, reabrió hoy sus puertas al público, donde la asistencia fue como un lunes normal. La primera medida que se encuentra al acceder, con el uso de mascarilla obligatorio para personas mayores de seis años, son alfombras desinfectantes, así como 25 dispensadores de gel hidroalcohólico y papeleras específicas para desechar separadamente máscaras, pañuelos y guantes.

También se ha implementado en los aseos un sistema digital de control de aforo, así como dispensadores de papel de un solo uso que sustituyen los secamanos. Se incrementan las rutinas de limpieza y antes de cada apertura al público ésta se intensificará con máquinas de nebulización de desinfectante.

Por otra parte, RÍO Shopping ha adaptado el software de su sistema cuenta personas con el fin de conocer en tiempo real el aforo que hay en el centro comercial. Para el acceso a cada establecimiento se ha instalado una señalética de suelo que indica el flujo a seguir y se han colocado unas huellas en el suelo donde cada cliente deberá esperar su turno, respetando en todo momento la distancia de dos metros.

En el área de restauración se han redistribuido las mesas para poder mantener la distancia de seguridad entre comensales y en aquellos lugares donde no es posible mantener dicha distancia, se han instalado mamparas de protección, al igual que en los puntos donde los empleados interactúan con los clientes, como ocurre en el Punto de Información. Las zonas comunes e infantiles se mantendrán cerradas y balizadas hasta que puedan volver a usarse de manera segura.