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Explosiones a la hora del café

R. GRIS
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Ruidos procedentes de maniobras militares en El Empecinado se escucharon ayer desde Valladolid, Renedo, Cabezón y Santovenia

Carros de combate aparcados en la Base Militar El Empecinado.

Ruidos sorprendentes asustaron ayer a muchos vecinos de las localidades de Renedo de Esgueva, Cabezón de Pisuerga y la propia capital. Se trataba de los ruidos procedentes de la Base Militar ‘El Empecinado’, situada a unos ocho kilómetros al noreste de Valladolid, a caballo de los términos municipales de Santovenia de Pisuerga y Cabezón, donde los militares estaban realizando maniobras con explosivos.

Se trataba de unos ruidos lejanos, pero que en muchos casos hicieron retumbar los edificios de las tres localidades y que fueron perfectamente perceptibles por los ciudadanos. Tanto fue así que muchos de ellos empezaron a comentar que estaban oyendo ruidos de explosiones a través de las redes sociales.

Los ruidos comenzaron a ser perceptibles a partir de las 11.30 horas y fueron fundamentalmente cuatro fuertes explosiones. «Yo estaba en casa tomando un café con leche y la taza se ha movido», comentaba el vecino de Cabezón de Pisuerga Francisco Valencia. «Estamos acostumbrados a que ocurra esto, cada poco suenan bombas o cañonazos», mencionó.

Los vecinos que notaron las maniobras en las localidades mostraron síntomas de nerviosismo. «Nos ha llamado una vecina muy alterada de la urbanización Casasola cuando han comenzado a sonar las bombas», destacaron desde el Ayuntamiento de Renedo.   

Pero la verdad es que desde la Base Militar avisaron a los ayuntamientos de la zona de la realización de las prácticas. Desde el Consistorio de Renedo de Esgueva informaron ayer que a finales de septiembre recibieron una carta procedente de la Subdelegación del Gobierno informando de la realización de maniobras desde ayer hasta el próximo día 11 y desde el próximo lunes, 14 de octubre, hasta el viernes, 18. Es decir, los días laborables de ésta y la próxima semana.

Confusión. No obstante, la tónica general entre los vecinos de las localidades era más de confusión que de alarma. La costumbre a que se repitan con cierta frecuencia estas maniobras hace que muchas personas las confundan con otros ruidos. «Yo sí la he percibido, pero estaba trabajando con una máquina al lado de unas naves y pensaba que eran portazos, pero por lo seguidos que eran he desconfiado», apuntó el vecino de Cabezón Julián Escudero.

Laura García, sin embargo, enseguida conoció la procedencia de los ruidos. «Tengo un cerramiento en casa y retumba todo cuando hay maniobras, siempre suena igual. Se mueve todo».

Las maniobras continuarán a lo largo de toda la semana.